Algunos Mitos y creencias comunes sobre el cáncer

Algunos Mitos y creencias comunes sobre el cáncer

Las siguientes preguntas están relacionadas con los mitos y creencias sobre el cáncer. Estos mitos y creencias han sido registrados en la literatura de la investigación científica y por investigadores especializados en cáncer que trabajan con poblaciones latinas en los Estados Unidos.

1. “¿Es contagioso el cáncer?”

El cáncer no es contagioso. A nadie se le “pega o pasa” el cáncer de otra persona.

2. “Dicen que el cáncer sólo se presenta en personas con familiares que tienen o tuvieron cáncer. ¿El cáncer es hereditario?”

El cáncer no siempre es hereditario. La mayoría de los casos de cáncer ocurren en personas que no tienen familiares con cáncer. Sin embargo, algunos tipos de cáncer sí ocurren con más frecuencia en ciertas familias que en el resto de la población. Por ejemplo, los siguientes tipos de cáncer ocurren a veces en varios miembros de una familia:

  • Cáncer de piel (melanoma)
  • Cáncer de seno (mama)
  • Cáncer de ovario
  • Cáncer de próstata
  • Cáncer de colon

3. “Si el cáncer se remueve por medio de una cirugía o biopsia, ¿se extiende o riega a otras partes del cuerpo?”

Algunas personas se preocupan de que una cirugía o biopsia para el cáncer haga que se extienda (riegue o pase) la enfermedad. Esto casi nunca ocurre. Los cirujanos usan métodos especiales y toman muchas precauciones para evitar que las células cancerosas se extiendan. Por ejemplo, si tienen que remover (extirpar) tejido de más de un área del cuerpo, usan diferentes herramientas para cada una de las áreas. Así hay menos posibilidad de que las células cancerosas se extiendan hacia el tejido sano.

Algunas personas también se preocupan de que el cáncer se propague por medio del aire durante una cirugía. Esto no es verdad. El aire no hace que el cáncer se propague o riegue.

4. “Si una persona está recibiendo tratamiento contra el cáncer, ¿puede seguir viviendo en su casa, trabajando y participando en sus actividades normales?”

El tratamiento contra el cáncer afecta a las personas de diferentes maneras. Cómo se sentirá una persona en particular depende de su estado de salud antes del tratamiento. Muchos pacientes con cáncer siguen trabajando mientras reciben tratamiento. Sus actividades diarias dependen del tipo de cáncer que tienen, de la etapa del cáncer, y del tipo de tratamiento que reciben.

 5. “¿Todas las personas con el mismo tipo de cáncer tienen el mismo tipo de tratamiento?”

El tratamiento que recomiende el doctor depende de las necesidades médicas de cada paciente. Por ejemplo:

  • El tipo de cáncer que tiene el paciente
  • El área del cuerpo donde esté localizado el cáncer
  • Cuánto se ha extendido el cáncer
  • El estado de salud general del paciente
  • Otros factores

6. “Si yo tengo cáncer, voy a saberlo porque sentiré dolor. Por eso, sólo debo hacerme una prueba de detección de cáncer si siento algún dolor. ¿Verdad?”

Es posible que usted sienta o no sienta dolor si tiene cáncer. Por eso, aunque se sienta bien, debe consultar a su médico para que le haga una prueba de detección de cáncer. El tratamiento contra el cáncer funciona mejor cuando la enfermedad se detecta en una etapa temprana.

7. “Me di un golpe en el seno y unos días después vi que me apareció un moretón (morete). ¿Los moretones en los senos producen cáncer de seno (mama)?”

Darse un golpe o lastimarse los senos no produce cáncer. En general, los doctores no pueden explicar la razón por la que algunas personas padecen cáncer y otras no. Pero está claro que lastimarse los senos no aumenta el riesgo de que una mujer padezca cáncer de seno (mama).

8. “¿Puede darme cáncer de seno (mama) si me hago muchas mamografías (mamogramas)?”

Las mamografías usan cantidades de rayos X muy pequeñas. Por eso, el riesgo de que las mamografías causen algún daño es muy bajo. En general, los beneficios de hacerse una mamografía con regularidad son mayores que los riesgos.

9. “Tomo píldoras (pastillas) anticonceptivas ¿Significa esto que voy a padecer cáncer de seno (mama)?”

Estudios recientes demuestran que las mujeres jóvenes que han tomado píldoras anticonceptivas corren mayor riesgo de padecer cáncer de seno. Las nuevas píldoras anticonceptivas podrían presentar un riesgo menor que las formulaciones anteriores.

10. “¿Los brasieres o sostenes con varillas (alambres) pueden producir cáncer de seno (mama)?”

Los brasieres o sostenes con varillas (alambres) no causan cáncer. En general, los doctores no pueden explicar la razón por la que algunas personas desarrollan cáncer y otras no. Pero está muy claro que el usar brasieres o sostenes con varilla no aumenta el riesgo de que una mujer padezca cáncer de seno.

 11. “Uso desodorantes y antitranspirantes todos los días. ¿Produce esto cáncer de seno (mama)?”

Actualmente ninguna investigación científica ha demostrado que el cáncer de seno esté relacionado con el uso de desodorantes ni antitranspirantes en las axilas.

12. “¿Hay hierbas que curan el cáncer?”

Algunos pacientes con cáncer toman hierbas (como uña de gato, chaparral y jugo Noni) con la esperanza de que les ayuden a curar el cáncer. Pero actualmente los estudios científicos no han encontrado ninguna hierba o mezcla de hierbas que curen el cáncer.

Los pacientes con cáncer que estén tomando o piensen tomar hierbas deben hablar con su doctor. Algunas hierbas podrían causar daño por sí solas o cuando se combinan con tratamientos comunes contra el cáncer, como la quimioterapia. Además, algunas hierbas pueden impedir que otros

13. “¿Sigue siendo virgen una mujer después de hacerse la prueba de Papanicolaou (prueba “Pap”)?”

Muchas mujeres que aún no han tenido relaciones sexuales quieren saber si todavía son vírgenes después de una prueba de Papanicolaou. Esta prueba puede hacerse sin afectar la virginidad.

Cáncer de mama y algunos mitos que matan

Algunas creencias cómo que sólo afecta a quienes tienen antecedentes familiares o en la edad avanzada, o que el riesgo depende del tamaño de los senos, además de erróneas son nocivas porque inducen a bajar la guardia contra la enfermedad.

Uno de cada dos cánceres diagnosticados se cura, y la palabra cáncer ya no es sinónimo de enfermedad terminal, señala el profesor Alfredo Carrato, presidente de la Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM), quien recalca que no han dejado de aumentar las tasas de curación y las expectativas de vida de la mayoría de tumores

En el caso del cáncer de mama, en los últimos años ha habido continuos avances en todos los campos, y existen cada vez más opciones terapéuticas para tratar la dolencia

Gracias al diagnóstico precoz, el tratamiento temprano y multidisciplinar, y el control y seguimiento periódicos, se logra reducir cada vez más las peores consecuencias de la enfermedad y prevenir las recaídas, que empeoran el pronóstico porque en la mayoría de los casos ocurren en el hígado o los huesos.

En algunos cánceres casi se está alcanzando la cronificación, al disponerse de medicamentos que se pueden combinar entre sí y permiten reducir la enfermedad y mejorar la calidad de vida.

Pero muchos de estos avances pueden valer de poco si en vez de atender a la evidencia científica -que demuestra que cuanto antes se descubra y trate la enfermedad, más y mejor se cura- se da crédito a una serie de falsas creencias, que inducen a cometer errores y descuidos, que pueden resultar nocivos e incluso letales:

“Si no hay casos en mi familia, estoy a salvo”

FALSO: Aunque una alteración heredada a través de los genes es uno de los principales factores de riesgo para sufrir un tumor mamario, más del 80 por ciento de las mujeres que desarrollan un carcinoma de mama no tienen antecedentes de la enfermedad en su familia. Por ello es necesario no confiar en que “se está a salvo” porque la madre, abuelas o tía no han enfermado, y someterse a las revisiones ginecológicas periódicas, y practicarse mamografías cuando se superen los 40 años de edad.

“La enfermedad la trasmite la madre, no el padre”

FALSO: No sólo las ramas femeninas de la familia pueden trasmitir alteraciones genéticas. También hay que tener cuenta el árbol genético del padre, porque las anomalías pueden proceder del ascendente masculino. Incluso el propio padre, y no sólo sus ancestros femeninos pueden “dejar en herencia” algún gen implicado en la aparición de la enfermedad.

Además, cuando el cáncer de mama afecta al varón, un hecho que se produce en una proporción muy inferior a la femenina, está relacionado con anomalías genéticas muy determinadas.

“Hay que despreocuparse hasta la menopausia”

FALSO: Aunque las posibilidades de sufrir un cáncer de mama aumentan con el paso de los años, ello no significa que no pueda aparecer a cualquier edad. De hecho, una de las razones por la que los expertos destacan la importancia de la detección precoz es que esta enfermedad crece cada día entre el colectivo femenino más joven, cuando incluso puede ser más agresiva, debido a que la actividad celular es más intensa.

Por ello todas las mujeres deben estar atentas a la aparición de bultos u otras alteraciones o secreciones anormales de las mamas a cualquier edad, y acudir al médico ante la menor sospecha.

“No puedo hacer nada por evitar la enfermedad”

FALSO: Además de las revisiones periódicas, se puede hacer bastante en el campo de la nutrición. Además de para prevenir los trastornos cardiovasculares y la diabetes, otra razón para mantener un peso adecuado es que después de la menopausia hay una mayor incidencia de cáncer de mama entre las mujeres obesas. También hay indicios de que el exceso de grasas saturadas en la alimentación puede ser un factor que favorece el desarrollo de los tumores mamarios, sobre todo los vinculados a factores hormonales, por lo cual conviene moderar la presencia de alimentos grasos y lácteos enteros en la dieta cotidiana.

“Tener los senos pequeños me hace menos propensa”

FALSO: El tamaño de las mamas no tiene relación con la probabilidad de padecer un tumor. A cualquier mujer, independientemente de la talla de su sujetador, puede afectarla la enfermedad. Tampoco es cierta ni tiene base científica la creencia habitual de que los sujetadores, sobre todo los que llevan aros, dificulten la circulación de la sangre y la linfa en los pechos, aumentando la posibilidad de padecer este tumor.

 Fuente:

http://www.cancer.gov/

 

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