Acerca de Morir

Dra. Iona Heath

Dra. Iona Heath

Del polémico libro de la Dra. Iona Heath: “Ayudar a Morir”

  • La muerte es a menudo impredecible, arbitraria e injusta, pero cada vez más se la considera un simple fracaso de la medicina y de los médicos
  • Queremos creer que si nos comportamos bien –si comemos los alimentos adecuados y con moderación, si hacemos ejercicio, etcétera- se nos recompensará con una vida larga y saludable. No necesariamente es así.
  • En los Estados Unidos hoy es casi imposible morir con dignidad –a menos que se trate de una persona pobre.
  • Los pacientes de los países pobres manifiestan el deseo de morir para verse libres del dolor; los pacientes de los países ricos quieren morir por temor a los efectos colaterales del tratamiento médico.
  • En la sociedad contemporánea la soberbia y la ambición de la ciencia biomédica son las principales responsables de la negación peligrosa y nociva de la muerte.
  • La sociedad contemporánea parece haber perdido todo sentido del valor de la muerte, del vínculo indisoluble de la muerte con la vida.
  • No es casual que la negación contemporánea de la muerte esté acompañada de una valoración de la extensión de la vida en detrimento de su intensidad.
  •  Si apartamos la vista de la muerte, también socavamos el placer de la vida.
  • Cuanta menos conciencia tenemos de la muerte, menos vivimos.
  • Una vida plena hace más fácil la muerte.
  • Morir nos da la oportunidad de completar la vida, es parte de la vida, no de la muerte: hay que vivir la muerte
  • Una muerte “médica” pasa a ser algo tan trunco como una muerte violenta.
  • La medicina no aprendió a detenerse.
  • Morir es un logro universal, y es posible encontrar un verdadero consuelo cuando se piensa en los que ya están del otro lado de la frontera: los muertos ayudan a los vivos a morir.
  • Las actuales aspiraciones políticas de la medicina priorizan la destreza técnica y se aferran al modelo del cuerpo como máquina
  • Cuando se diagnostica una enfermedad grave, la lucha contra ella invariablemente se convierte en el centro de atención del médico, pero cuando ya no hay esperanzas de una mejora y la muerte es inevitable, es esencial que ese centro de atención se desplace una vez más y regrese al individuo que sufre.
  • Cuando la enfermedad está ganando, es crucial volver a ver a la persona, volver a escuchar y redescubrir su historia individual, sus logros, sus esperanzas y temores, algo que trascienda la enfermedad y la deje atrás.
  • El tiempo de la enfermedad es determinista e inexorable, pero el tiempo de la persona sigue siendo suyo.

 

http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=81034&uid=520577&fuente=inews