A. R. Wallace. “El otro Darwin”

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Parara ser correctos, habría que hablar de teoría de la evolución de Darwin y Wallace

En 1858, Alfred Russel Wallace, desarrollo su propia teoría evolutiva en forma paralela a la realizada por Darwin. Dividió al mundo de los seres vivos con una linea que hoy lleva su nombre y aunque dedico su vida a la investigación nunca formo parte del mundo científico británico. En epocas recientes ha resurgido su reconocimiento y hoy su retrato se ubica junto al de Darwin en la sala de juntas de la “sociedad linneana” en Londres.

Alfred Russel Wallace nació el 8 de enero de 1823 en Gales, en una familia con escasos recursos economicos. En su juventud fue autodidacta y frecuentaba habitualmente bibliotecas e institutos, posteriormente fue constructor y maestro en la cuidad de Leicester.

La ortodoxia dominante en occidente, pregonaba que Dios era el creador de todas las especies. Esta teoría religiosa, era también apoyada por biólogos como William Whewell, el cual escribió: “Las especies tienen una existencia real en la naturaleza y no existe una transmutación de una a otra”.

En oposición, el best-seller anónimo “Vestigios de la historia natural de la creación(1844)”, sugería que las especies se transformaban gracias a una “ley de desarrollo”, partiendo desde simples formas de vida hasta llegar a formas complejas, incluyendo al hombre. Wallace veía a este documento como una hipótesis ingeniosa, que talves algún día podía comprobarse.

Entre 1854 y 1862, época del hallazgo de la selección natural, viajó por Indonesia  recogiendo especímenes e información que luego utilizará en sus publicaciones.

El viaje

                                                                 El viaje

En 1855, Wallace publicó un artículo titulado “On the law which has regulated the introduction of new species” en donde defendía el hecho de la evolución, aunque sin atribuirle una causa. El biólogo observo que  no todos los ejemplares de una misma especie son iguales. Cada uno varia geneticamente con sus “hermanos” y “primos” en formas que manifiestan desigualdades, tanto visibles como fisiológicas. Este reconocimiento fue crucial para elaborar la idea de la evolución por la selección natural.

En 1858 escribio un nuevo artículo (“On the tendency of varieties to depart indefinitely from the original type”) en donde proponía a la selección natural como el mecanismo explicativo de la transmutación de las especies. Wallace remitió el artículo a Darwin para su revisión. Cuando éste lo leyó, se encontró con lo que calificó como el mejor resumen imaginable de las ideas que él mismo llevaba gestando trabajosamente desde hacía más de veinte años.

Tras consultar con Charles Lyell y el propio Wallace, Darwin realizó una presentación pública ante la Sociedad linneana de Londres, acreditando a Wallace como codescubridor. Esta presentación se realizó, ante la Sociedad, el 1 de julio de 1859.

Wallace redacto muchas de sus experiencias en el libro “El archipiélago malayo”, publicado en 1869. Un aporte señalado y duradero de este período es la definición de la llamada línea de Wallace, un límite biogeográfico muy preciso que separa regiones florística y faunísticamente muy diferenciadas, y que pasa entre las islas de la Sonda, Nueva Guinea y las Célebes, por un lado, y Java, Borneo y Filipinas por otro. La “Línea de Wallace”, divide Indonesia sobre dos partes, una con animales más estrechamente relacionados con los que habitan en Australia y otro con animales más estrechamente relacionados con aquellos que habitan Asia.

Fue considerado como un de los principales biólogos del siglo XIX , gracias a sus teorías sobre la distribución geográfica de la especie animal y se lo conoce como el padre de la Biogeografía.

El final de la carrera de Wallace, no fue fácil. Mientras su colega Darwin gozaba de fama y dinero, su caso era completamente diferente: carecía de dinero, gracias a malas inversiones y era un desconocido para la mayoría de los londinenses.

En 1889 publico un tratado completo sobre selección natural, y con llamativa humildad lo llamo “darwinismo”. El epónimo no era importante para él. Las ideas, si.

Murió el 7 de noviembre de 1913 a la edad de 90 años.