El “Tigre de Santa Julia”

José de Jesús Negrete Medina o “el Tigre de Santa Julia”
Nació en agosto de 1873, en Cuerámaro, Guanajuato, México.
fue soldado y, posteriormente, bandolero, durante la época del Porfiriato en México. De su vida real se ha hecho una leyenda que lo ha convertido en una especie de Robin Hood.
De acuerdo a las publicaciones de la época, formó una banda con Tranquilino (o Tomás) Peña, Fortino Mora, Gregorio Mariscal y Pedro Mora para asaltar la hacienda de Aragón. Fue aprehendido y consignado a una comisaría de la cual logró escapar matando a dos policías. A partir de ese momento se le conoció como “el Tigre de Santa Julia”. Sus correrías fueron conocidas ya que su historia fue publicada en el periódico El Imparcial quien lo describió como un troglodita. Su fama le mereció un corrido el cual fue publicado por la imprenta de Antonio Vanegas Arroyo en 1909.
El 28 de mayo de 1906, fue aprehendido cerca de su casa en una nopalera cuando se encontraba defecando. Fue trasladado a la cárcel de Belén. Después de haberse solicitado en cinco ocasiones la pena de muerte y a pesar de los esfuerzos de su defensor, Justo San Pedro, por salvarle la vida, finalmente, fue fusilado el 22 de diciembre de 1910, cuando tenía treinta y siete años de edad.
(La forma como fue capturado dio origen al refrán popular: “lo agarraron como al Tigre de Santa Julia”, el cual se aplica de forma general a quienes son capturados in fraganti,​ o por el contrario; a quienes son sorprendidos en prosaica actividad que los distrae de su deber)

La mirada de Hokusai

Katsushika Hokusai (葛飾 北斎), conocido simplemente como Hokusai (北斎?) (Edo, actual Tokio, 31 de octubre de 1760 – 10 de mayo de 1849) fue un pintor y grabador japonés, adscrito a la escuela Ukiyo-e del periodo Edo. Es uno de los principales artistas de esta escuela conocida como «pinturas del mundo flotante». También es conocido por la diversidad de nombres que utilizó a lo largo de su carrera profesional, Shunro, Sori, Kako, Taito, Gakyonjin, Iitsu y Manji.

Fue autor de una obra inmensa y variada. Por ejemplo, en el Hokusai Manga (北斎まんが, Hokusai Manga) (1814-1849), muestra la vida diaria de su población, con una gran exactitud y sentido del humor. Realizó grabados de paisajes, las Treinta y seis vistas del monte Fuji (富嶽三十六景, Fugaku Sanjūroku-kei)(ca. 1830-1833) y las Cien vistas del monte Fuji (1834), que reflejan en parte una fijación personal con el Monte Fuji. Fueron obras de esta serie, La gran ola de Kanagawa (神奈川沖浪裏, Kanagawa Oki Nami Ura) y Fuji en días claros (凱風快晴, gai kaze kaisei), las que aseguraron la fama de Hokusai, tanto dentro del Japón como en el extranjero.

A mediados del siglo XIX sus grabados, así como los de otros artistas japoneses, llegaron a París. Allí eran coleccionados, especialmente por parte de artistas impresionistas de la talla de Vincent Van Gogh, Claude Monet, Edgar Degas y Henri de Toulouse-Lautrec, cuya obra denota una profunda influencia de los grabados mencionados. El historiador Richard Douglas Lane ha dicho de él y su obra:

En efecto, si hay un trabajo que hizo el nombre de Hokusai famoso, tanto en Japón como en el extranjero, debe ser esta serie de impresiones monumental …

Lane, Richard (1978). Images from the Floating World, The Japanese Print.
Hokusai Manga