Marion Sims y sus cirugías con esclavas

Experimentos crueles Marion Sims y sus cirugias con esclavas
Un hombre de ciencias de enorme controversia, puesto que si bien fue una eminencia en el campo de la medicina y más precisamente en el de la ginecología, para muchos es también un verdadero villano. 
Experimentos crueles Marion Sims y sus cirugias con esclavas Sims incluso tiene un monumento en su honor

El estadounidense James Marion Sims (1813-1883) fue, sin lugar a dudas, el cirujano más importante del siglo XIX, considerándose hoy como el padre y fundador de la ginecología moderna. Entre otras cosas, desarrolló la primera operación consistente y exitosa de la fístula vesico-vaginal, una terrible complicación médica directamente relacionada con el parto, desarrollada entre la vejiga y la vagina que resulta en una constante e incontrolable incontinencia urinaria.

Marion Sims logró resolver así un problema médico que afectó seriamente a millones de mujeres a lo largo de la historia, algo que tantos médicos habían investigado y buscado solución sin éxito hasta entonces. Elogiado y admirado como un héroe en términos quirúrgicos, la reputación de Sims no tardó en derrumbarse a lo largo del siglo del XX, cuando se dio a conocer las formas y los métodos que el cirujano había empleado para desarrollar sus avances, siendo justamente atacado por la falta de ética de sus procedimientos.

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El «Espéculo de Sims»

La mala fama de Marion Sims resultó de las cirugías experimentales que llevó a cabo entre los años 1845 y 1849, con mujeres esclavas afroamericanas a las cuales provocó enormes sufrimientos.

Las cirugías de Sims se realizaban sin anestesia, no solo porque para entonces recién se estaba desarrollando su uso en medicina, sino porque el propio Sims argumentaba que el dolor no tenía magnitud suficiente como para que el uso de anestesia fuera necesario, algo con lo que las mujeres no coincidían en lo más mínimo, aunque claro, tampoco eran escuchadas.

Durante los 4 años que el cirujano experimentó con decenas de mujeres esclavas en un viejo hospital de la zona de Montgomery, Alabama, incalculables fueron los daños que provocó a sus víctimas.

Algunas de ellas recibieron las cirugías en repetidas oportunidades, como es el conocido caso de una joven esclava llamada Anarcha, la cual sufría de un problema de fístula vesico-vaginal/recto-vaginal y recibió 30 operaciones de Sims antes de que éste fuese capaz de cerrar los agujeros entre su vejiga y el recto.

El profesor Durrenda Ojanuga, de la Universidad de Alabama, pidió disculpas por el lamentable suceso en una publicación de la Journal of Medical Ethics de 1993,  (https://jme.bmj.com/content/medethics/19/1/28.full.pdf) argumentando que haber manipulado la institución social de la esclavitud para realizar experimentos humanos, por cualquier estándar, es totalmente inaceptable.