ZAPOTITLÁN SALINAS: EL JARDÍN BOTÁNICO

ZAPOTITLÁN SALINAS: EL JARDÍN BOTÁNICO

BLOG DE THEMIS...

Caminata entre “viejitos”

Bien cerquita del pueblo se encuentra el Jardín Botánico Dra. Helia Bravo Hollis quien fue la primera bióloga titulada de México y se dedicó al estudio de las cactáceas, de allí el nombre en homenaje a su labor.

Allí también fue locación de varias películas mexicanas, entre ellas una muy famosa “La ley de Herodes”, que luego en otra entrada les contaré de que se trató y los motivos por los cuales en México causó una revolución.

En la tarde salí rumbo a él, el autobús se detiene frente a la puerta de acceso.

Ir andando por el camino donde los cactus columnares se extienden a ambos lados, sentirse rodeada de ellos, mirar hacia arriba, ver sus tamaños, largos y esbeltos, de los “viejitos” como se les llaman y sí, sin lugar a dudas guardan el conocimiento de miles de años, para no decir millones, observando todo…

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Los Raelianos

http://elladooscuro525.blogspot.com/2016/10/los-raelianos-una-secta-peligrosa-de.html

Desde el siglo XX a esta parte, las sectas han empezado a abundar en el planeta con sus falsas ‘enseñanzas’. En esta ocasión nos ocuparemos de una de las mas extrañas, cuyos integrantes afirman que sus conocimientos ‘provienen de los extraterrestres’.

Es la secta de los Raelianos, la cual tiene su sede en Canadá y con adeptos en 84 países – entre ellos el Perú – los cuales aseguran que los seres humanos son el fruto de un experimento biológico realizado por seres provenientes de otros mundos, una verdad que – alegan – fue revelada por los propios ‘extraterrestres’ a Claude Vorilhon, conocido por sus adeptos como “Rael, el mensajero” en 1973.

Según los raelianos, el 13 de diciembre de 1973, Claude Vorilhon (nacido en 1946), de nacionalidad francesa, fue en su día un periodista deportivo, quien llegó a ser ‘secuestrado’ por los alienígenas y conducido en un platillo volador a un planeta no identificado donde se le reveló la verdad sobre la Humanidad.

“Rael, el mensajero” fue el fundador de la secta ese mismo año y de la empresa Clonaid en 1997, la cual asegura haber clonado un ser humano. Estos seres extraterrestres muy avanzados científicamente, conocidos como los Elohim (que para los raelianos significa “los que vinieron del cielo”), crearon la vida sobre la Tierra mediante ingeniería genética.

Según la doctrina raeliana, una combinación entre la clonación humana y la “transferencia mental” podría, en última instancia, proveer a los humanos del don de la inmortalidad.

Según Vorilhon, en diciembre de 1973, unos seres que venían en un OVNI, procedentes de una civilización ‘de 25.000 años de antigüedad’, tuvieron varios encuentros con él y le dieron un mensaje sobre el origen humano, el cual dice que luego de la formación de la Tierra, los Elohim crearon a los humanos y al resto de los seres vivos de la Tierra mediante manipulación del ADN e ingeniería genética.

El mensaje dictado a Rael durante su encuentro con los Elohim afirma que éstos enviaron a todos los profetas quienes establecieron el origen de las principales religiones (Abraham, Buda, Jesús, Mahoma, etc). Los raelianos creen que los Elohim volverán a la Tierra cuando haya un número suficiente de gente viviendo en paz e interesada en ellos, lo cual – afirman – ya se había anunciado en todos los textos religiosos.

Los Elohim desean celebrar este encuentro en una embajada que debe construirse para ese fin, en el cual compartirán sus conocimientos científicos con todos nosotros. El símbolo elegido por Rael para su movimiento fue verdaderamente polémico: una estrella de David con una esvástica dentro. El movimiento raeliano, con su base de operaciones a unos doscientos kilómetros al este de la ciudad canadiense de Montreal, en Canadá, afirma haber reclutado más de 50.000 seguidores en 84 países del mundo, algunos con recursos económicos más que suficientes para investigar la clonación humana.

El credo raeliano se basa en que no existe una deidad creadora, sino que los seres humanos han sido originados por extraterrestres mediante la manipulación de su propio ácido desoxirribonucleico (ADN).Para los raelianos, una de las pruebas de esta ‘verdad’ se encuentra en la Biblia, dónde el término Elohim es traducido como ‘Dios’, cuando en realidad significa ‘los que llegaron del cielo’, es decir, extraterrestres.

Los raelianos también defienden la absoluta libertad sexual, el homosexualismo, el derecho a la anticoncepción y el aborto, la igualdad entre sexos y razas y el derecho a utilizar la investigación genética para mejorar la raza humana y eliminar las enfermedades. Durante su comparecencia en marzo del 2001 ante el subcomité de Supervisión e Investigación de la Clonación Humana del Congreso de EEUU, Rael afirmó: “Creemos que la ciencia es nuestra religión ya que la inmortalidad algún día será posible gracias a la ciencia”.

Rael propone también que la clonación puede ser la ‘solución’ al terrorismo suicida, ya que los terroristas no podrían eludir su castigo eliminándose a sí mismos si pudieran ser ‘resucitados’ tras el ataque para ser juzgados por sus crímenes. En el 2002, la compañía raeliana Clonaid anunció su intención de clonar un ser humano por primera vez en la historia y el 26 de diciembre de ese año, la doctora francesa Brigitte Boisselier – quien ostenta el cargo de obispa en la estructura de la secta – anunció que la compañía había conseguido que naciera una niña mediante cesárea, la primera de cinco supuestos bebés en total, aunque no aportaron pruebas de este nacimiento ni de que el recién nacido fuera realmente un clon, apelando al derecho de estos bebés a llevar una vida normal. Boisselier afirma que si aportara pruebas sería encarcelada en su país de origen, debido a la nueva legislación francesa que prohíbe estas prácticas.

En los últimos años no ha habido prueba alguna que pueda confirmar el anuncio de Clonaid, por lo que la comunidad científica duda que ello haya ocurrido. Actualmente, el movimiento busca financiamiento y un gobierno que quiera albergar la embajada de los Elohim en la Tierra. Rael planea construirla para que los extraterrestres se presenten ‘oficialmente’ ante la humanidad el 2035. Como podéis imaginar, estas polémicas ‘enseñanzas’ han sido condenadas en diversos países europeos, cuyas autoridades no han dudado en calificar a los raelianos como una secta peligrosa y su ‘profeta’ un burdo embaucador.

Yasumasa Morimura

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Su obra choca, sorprende, fascina, interroga, y, a veces, ofende, pero Yasumasa Morimura (Osaka, 1951) no pasa desapercibido.

Hay que hacer un esfuerzo para oír ese hilo de voz que emite al hablar, sin apenas mover los labios. Viste elegantemente, todo de negro, con una camisa a cuadros rojos y un pañuelo alrededor del cuello con lunares blancos.

Yasumasa Morimura nació en Japón pocos años después del final de la Segunda Guerra Mundial. Y este acontecimiento le marcó profundamente. Uno de sus temas más recurrentes en su obra que desde los 80 se expresa por el medio de la fotografía, es la guerra, que enfrenta a los iconos que han nacido durante las décadas posteriores.

Comenzó su formación en Osaka, hasta que en 1975 obtuvo una beca para la Kyoto City University of Art, donde permaneció estudiando Diseño hasta 1978. La base dualista, Oriente frente a Occidente, es también una problemática constante. Lo femenino frente a lo masculino, para intentar descubrir qué es lo que llamamos cultura y en qué lugares se encuentra.

Para expresar estos interrogantes, el creador se “apropia” las obras de arte de grandes artistas como Van Gogh, Dalí o Frida Kahlo, o las imágenes de nuestros iconos más universales como Madonna o Michael Jackson, a los que pone rasgos orientales, “sus” rasgos orientales, en una actitud altamente narcisista.

Así, con este simple cambio, las imágenes adquieren un nuevo significado y los incorpora a la actualidad. ¿Hacen reír al espectador? La burla y el humor están presentes en cada uno de sus fotomontajes que se muestran de forma dramatizada

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“Espero que le guste a Bach”

Fotografía Creativa

La cantante Noa estrena su último trabajo “Letters to Bach”. La cantante israelí culmina el Everest Bach poniendo letra a la obra del músico alemán. Todo un reto que Noa solventa con su innegable capacidad vocal.

De muy vez en cuando el mundo de la música nos regala joyas como la que nos ocupa hoy. Noa espera que su disco le guste a JSB, seguro que al maestro le gustará mucho.

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Deje de mirarme las tetas, señor. Bukowski

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Big Bart era el tipo más salvaje del Oeste. Tenía la pistola más veloz del Oeste, y se había cojido a la mayor variedad de mujeres que cualquier otro tipo en el Oeste. No era aficionado a bañarse, ni a las boludeces ni a discutir, ni a ser un segundón. También era guía de una caravana de emigrantes, y no había otro hombre de su edad que hubiese matado más indios, o cojido más mujeres, o matado más hombres blancos.

Big Bart era un tipo grande y él lo sabía y todo el mundo lo sabía. Incluso sus pedos eran excepcionales, más sonoros que la campana de la cena; y estaba además muy bien dotado, un gran mango siempre tieso e infernal. Su deber consistía en llevar las carretas a través de la sabana sanas y salvas, cojer con las mujeres, matar a unos cuantos hombres, y entonces volver al Este a por otra caravana. Tenía una barba negra, unos sucios orificios en la nariz, y unos radiantes dientes amarillentos.

Acababa de metérsela a la joven esposa de Billy Joe, la estaba sacando los infiernos a martillazos de polla mientras obligaba a Billy Joe a observarlos.
Obligaba a la chica a hablarle a su marido mientras lo hacían. Le obligaba a decir: -¡Ah, Billy Joe, todo este palo, este cuello de pavo me atraviesa desde el coño hasta la garganta, no puedo respirar, me ahoga! ¡Sálvame, Billy Joe! ¡No, Billy Joe, no me salves! ¡Aaah!

Luego de que Big Bart se corriera, hizo que Billy Joe le lavara las partes y entonces salieron todos juntos a disfrutar de una espléndida cena a base de tocino, judías y galletas.

Al día siguiente se encontraron con una carreta solitaria que atravesaba la pradera por sus propios medios. Un chico delgaducho, de unos dieciséis años, con un acné cosa mala, llevaba las riendas. Big Bart se acercó cabalgando.

-¡Eh, chico! -dijo.
El chico no contestó.
-Te estoy hablando, muchacho…
-Chúpame el culo -dijo el chico.
-Soy Big Bart.
-Chúpame el culo.
-¿Cómo te llamas, hijo?
-Me llaman «El Niño».
-Mira, Niño, no hay manera de que un hombre atraviese estas praderas con una sola carreta.
-Yo pienso hacerlo.
-Bueno, son tus pelotas, Niño -dijo Big Bart, y se dispuso a dar la vuelta a su caballo, cuando se abrieron las cortinas de la carreta y apareció esa mujercita, con unos pechos increíbles, un culo grande y bonito, y unos ojos como el cielo después de la lluvia. Dirigió su mirada hacia Big Bart, y el cuello de pavo se puso duro y chocó contra el torno de la silla de montar.
-Por tu propio bien, Niño, vente con nosotros.
-Que te den por el culo, viejo -dijo el chico-. No hago caso de avisos de viejos maricones con los calzoncillos sucios.
-He matado a hombres sólo porque me disgustaba su mirada.
El Niño escupió al suelo. Entonces se incorporó y se rascó los huevos
-Mira, viejo, me aburres. Ahora desaparece de mi vista o te voy a convertir en una plasta de queso suizo.
-Niño -dijo la chica asomándose por encima de él, saliéndosele una teta y poniendo cachondo al sol-. Niño, creo que este hombre tiene razón. No tenemos posibilidades contra esos cabronazos de indios si vamos solos. No seas gpendejo. Dile a este hombre que nos uniremos a ellos.
-Nos uniremos -dijo el Niño.
-¿Cómo se llama tu chica? -preguntó Big Bart.
-Rocío de Miel -dijo el Niño.
-Y deje de mirarme las tetas, señor -dijo Rocío de Miel-o le voy a sacar la mierda a patadas.

Las cosas fueron bien por un tiempo. Hubo una escaramuza con los indios en Blueball Canyon. 37 indios muertos, uno prisionero. Sin bajas americanas. Big Bart le puso una argolla en la nariz…
Era obvio que Big Bart se ponía cachondo con Rocío de Miel. No podía apartar sus ojos de ella. Ese culo, casi todo por culpa de ese culo. Una vez mirándola se cayó de su caballo y uno de los cocineros indios se puso a reír.
Quedó un sólo cocinero indio.
Un día Big Bart mandó al Niño con una partida de caza a matar algunos búfalos.
Big Bart esperó hasta que desaparecieron de la vista y entonces se fue hacia la carreta del Niño. Subió por el sillín, apartó la cortina, y entró. Rocío de Miel estaba tumbada en el centro de la carreta masturbándose.

-Cristo, nena -dijo Big Bart-. ¡No lo malgastes!
-Lárgate de aquí -dijo Rocío de Miel sacando el dedo de su chocho y apuntando a Big Bart-. ¡Lárgate de aquí echando leches y déjame hacer mis cosas!
-¡Tu hombre no te cuida lo suficiente, Rocío de Miel!
-Claro que me cuida, imbecil, sólo que no tengo bastante. Lo único que ocurre es que después del período me pongo cachonda.
-Escucha, nena…
-¡Que te den por el culo!
-Escucha, nena, contempla…

Entonces sacó el gran martillo. Era púrpura, descapullado, infernal, y basculaba de un lado a otro como el péndulo de un gran reloj. Gotas de semen lubricante cayeron al suelo.
Rocío de Miel no pudo apartar sus ojos de tal instrumento. Después de un rato dijo: -¡No me vas a meter esa condenada cosa dentro!

-Dilo como si de verdad lo sintieras, Rocío de Miel.
-¡NO VAS A METERME ESA CONDENADA COSA DENTRO!
-¿Pero por qué? ¿Por qué? ¡Mírala!
-¡La estoy mirando!
-¿Pero por qué no la deseas?
-Porque estoy enamorada del Niño.
-¿Amor? -dijo Big Bart riéndose-. ¿Amor? ¡Eso es un cuento para idiotas! ¡Mira esta condenada estaca! ¡Puede matar de amor a cualquier hora!
-Yo amo al Niño, Big Bart.
-Y también está mi lengua -dijo Big Bart-. ¡La mejor lengua del Oeste!
La sacó e hizo ejercicios gimnásticos con ella.
-Yo amo al Niño -dijo Rocío de Miel.
-Bueno, pues jódete -dijo Big Bart y de un salto se echó encima de ella. Era un trabajo de perros meter toda esa cosa, y cuando lo consiguió, Rocío de Miel gritó. Había dado unos siete caderazos entre los muslos de la chica, cuando se vio arrastrado rudamente hacia atrás.

ERA EL NIÑO, DE VUELTA DE LA PARTIDA DE CAZA.

-Te trajimos tus búfalos, hijoputa. Ahora, si te subes los pantalones y sales afuera, arreglaremos el resto…
-Soy la pistola más rápida del Oeste -dijo Big Bart.
-Te haré un agujero tan grande, que el ojo de tu culo parecerá sólo un poro de la piel -dijo el Niño-. Vamos, acabemos de una vez. Estoy hambriento y quiero cenar. Cazar búfalos abre el apetito…

Los hombres se sentaron alrededor del campo de tiro, observando. Había una tensa vibración en el aire. Las mujeres se quedaron en las carretas, rezando, masturbándose y bebiendo ginebra. Big Bart tenía 34 muescas en su pistola, y una fama infernal. El Niño no tenía ninguna muesca en su arma, pero tenía una confianza en sí mismo que Big Bart no había visto nunca en sus otros oponentes. Big Bart parecía el más nervioso de los dos. Se tomó un trago de whisky, bebiéndose la mitad de la botella, y entonces caminó hacia el Niño.

-Mira, Niño…
-¿Sí, hijoputa…?
-Mira, quiero decir, ¿por qué te cabreas?
-¡Te voy a volar las pelotas, viejo!
-¿Pero por qué?
-¡Estabas jodiendo con mi mujer, viejo!
-Escucha, Niño, ¿es que no lo ves? Las mujeres juegan con un hombre detrás de otro. Sólo somos víctimas del mismo juego.
-No quiero escuchar tu mierda, papá. ¡Ahora aléjate y prepárate a desenfundar!
-Niño…
-¡Aléjate y listo para disparar!

Los hombres en el campo de fuego se levantaron. Una ligera brisa vino del Oeste oliendo a mierda de caballo. Alguien tosió. Las mujeres se agazaparon en las carretas, bebiendo ginebra, rezando y masturbándose. El crepúsculo caía.

Big Bart y el Niño estaban separados 30 pasos.

-Desenfunda tú, mierda seca -dijo el Niño-, desenfunda, viejo de mierda, sucio rijoso.

Despacio, a través de las cortinas de una carreta, apareció una mujer con un rifle. Era Rocío de Miel. Se puso el rifle al hombro y lo apoyó en un barril.

-Vamos, violador cornudo -dijo el Niño-. ¡DESENFUNDA!

La mano de Big Bart bajó hacia su revolver. Sonó un disparo cortando el crepúsculo. Rocío de Miel bajó su rifle humeante y volvió a meterse en la carreta. El Niño estaba muerto en el suelo, con un agujero en la nuca. Big Bart enfundó su pistola sin usar y caminó hacia la carreta. La luna estaba ya alta.

Link para descargar el libro completo
http://www.bsolot.info/wp-content/uploads/2011/02/Bukowski_Charles-Se_busca_una_mujer.pdf
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