Las pequeñas cosas.

(...)Mira, está debajo de tus pies.

Gastamos tanta vida en lo que no tiene importancia que hemos dejado de pensar en lo que de verdad merece la pena. Ni siquiera lo echamos de menos.

Sigo convencido de que uno solo puede ser feliz si realmente es capaz de disfrutar de lo real, de lo humano. De lo que podemos oler, tocar y besar.

Al pot petit hi ha la bona confitura.

Sin pantallas, sin distancia, sin mostrárselo a todos, sin emoticonos sin videollamadas. Están aquí, están delante. En las pequeñas cosas.

Obviamos lo sencillo, que no tiene etiqueta ni proceso de envío. No consigo recordar la última vez que un móvil no me separó del resto al menos un día entero.

Días de lluvía, tazas de café, conversaciones mirando a los ojos…

La vida es una y es ahora.

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