Bandera e Himno Purépecha

La bandera purépecha consiste en cuatro campos de cuatro colores con un escudo y la leyenda de Juchari Uinapekua (Nuestra Fuerza) por debajo del escudo. Este blasón es único en su tipo y surgió en el pueblo de Santa Fe de la Laguna en 1980, es una bandera étnica de México.

La bandera p’urhépecha surge como un símbolo de unión e identidad con todos los P’urhépechas, buscando al mismo tiempo la organización y lucha de los pueblos p’urhépechas contra las nuevas formas de dominio y explotación que agreden constantemente a las comunidades indígenas y en general a toda la cultura. Y como un homenaje a todos los caídos por la delantera de las tradiciones p’urhépechas y por la integralidad de las tierras comunales, especialmente a los indígenas asesinados el 10 de noviembre de 1810 en Colima por los ganaderos y guardias blancas de Quiroga.

El pintor José Luis Soto González diseña y pinta la bandera p’urhépecha que forma parte también de la ceremonia de la toma de bandera p’urhépecha en la comunidad michoacana de Santa Fe de la Laguna, Municipio de Quiroga, desde el día lunes 17 de noviembre de 1980 a la fecha.

En el año recientes surge con gran fuerza la bandera purépecha que apareció en 1980, es una insignia civil que retoma los colores de dicha bandera y que comienza a tener una fuerte presencia en los michoacanos, muy en especial en los que hablan la lengua purépecha. Al no existir un documento que regule el uso de este emblema, ha tomado un sinnúmero de variantes que no corresponden a las ideas simbólicas y han provocado discusiones sobre el diseño histórico de la bandera

En el proyecto para la elaboración y diseño de esta bandera p’urhépecha han intervenido un gran número de personas de las distintas regiones p’urhépecha, así como de diferentes niveles de conocimientos y disciplinas, llegando a la presente imagen simbólica que puede explicarse como sigue:

  • Morado (Tsakápundurhu – Región Ciénaga de Zacapu), que nos hace presente la región de la Ciénaga y de sus pueblos que han perdido el idioma materno y gran parte de nuestra herencia cultural, que sin embargo aún cuidan y mantienen con sus manos a uno de nuestros dioses antiguos: el maíz.
  • Azul (Japóndarhu – Región Lago), que nos da la significación de la región lacustre, donde fue el centro del Reino P’urhépecha, reflejando en sus aguas la grandeza de sus dioses y la memoria presente de las Yácatas que aún se conservan en casi todos los pueblos ribereños, donde se continúa tomando un alimento ancestral: el pescado blanco.
  • Amarillo (Eraxamanirhu – Región Cañada de los 11 Pueblos), que nos representa la región de la cañada con el río Duero que corre serpenteando los Once Pueblos como un símbolo de vida y energía que transmite a la gente de esta región fértil.
  • Verde (Juátarhu – Región Meseta P’urhépecha), que nos expresa la fecundidad de los bosques serranos y la riqueza de las maderas comunales de los pueblos pertenecientes a la llamada Meseta Purépecha o Tarasca.

En el centro se ha colocado un bloque de obsidiana que representa a Curicaveri; es la forma de dios solar y que significaba el Gran Fuego, el que se alimenta de fuego, forma que abrasa y proyecta a los diferentes puntos cardinales cuatro grupos de flechas. En la Relación se dice: estas flechas son dioses; en cada de estas, mata al dios Curicaveri y no suelta dos flechas en vano. También se encuentra el cuchillo de piedra blanca que señala el mensaje o destino del pueblo p’urhépecha y su origen divino, descendiente del “Linaje del Dios Curicaveri”.

Como lema del escudo p’urhépecha, se ha tomado la frase que nació en la lucha organizada por la defensa de las tierras comunales en Santa Fe de la LagunaJuchari Uinapekua (‘Nuestra fuerza’), palabras que encierran toda la herencia cultural de un pueblo no vencido y que hoy repiten el resto de los pueblos p’urhépecha que luchan por su liberación.

Una hermosa composicion que se ha convertido en el Himno de todo nuestro Pueblo Purepecha, compuesta por el Señor Lazaro Marquez de la comunidad Indigena de Cheranastico.

El festejo del Año Nuevo Purépecha tiene un profundo significado en cuanto al ciclo biológico del maíz, es una metáfora de la propia vida productiva de la comunidad y está regulado por el calendario prehispánico que se compone de ciclos de 52 años; años de 18 meses; meses de cuatro semanas y semanas de 5 días.

Los festejos inician en la madrugada del 1º de febrero para amanecer el día 2; pero el programa de eventos abarca gran cantidad de actividades entre conferencias, charlas y presentaciones culturales.

Habitantes de todos los puntos del estado se reúnen al caer la noche para ser testigos del “encendido del fuego”, un acto que representa la purificación antes de la entrada a un nuevo ciclo. Decenas y decenas de personas se reúnen en la víspera del día 2 de febrero para encender sus pedazos de madera como símbolo de esperanza del año que recién empieza.

El hecho de que se realice en esa fecha no es cuestión de un capricho, sino que responde a los movimientos astrales del firmamento. Justo esa noche cuando la constelación de Orión se encuentra a la mitad de su recorrido, da inicio a una nueva etapa en el calendario de la cosecha.