LAS FEROMONAS DE LOS SERES HUMANOS.

Para Mí Son Enigmas

Solemos pensar que los seres humanos somos muy distintos de los demás animales, que funcionamos de forma completamente distinta a ellos porque tenemos conciencia de lo que hacemos. Después de leer este artículo tu percepción va a cambiar. El instinto nos gobierna a unos niveles tan sutiles como la propia conciencia, de formas que nos pasan completamente desapercibidas. El entorno en el que vivimos nos influye y conduce nuestra conducta, y esto es lo que da pie a la ingeniería social. Cuando se dice que estamos manipulados por la sociedad, no se trata de que una serie de personas que controlan el mundo nos están dirigiendo a nosotros específicamente. En realidad, nos manipulamos los unos a los otros. Saber esto puede ayudar a comprender muchos de nuestros comportamientos que, vistos desde fuera, parecen automáticos, irracionales o absurdos. Y muchos de ellos lo son, pero no podemos evadirlos a menos que…

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Choque Entre Generaciones 

Marco A. Almazán

El anciano hippie, sintiéndose próximo a morir, mandó llamar a su hijo. Minutos después se presentó en el maloliente tugurio un joven pulcramente vestido, con traje oscuro, cuello almidonado y discreta corbata a rayas. Se dirigió al jergón donde yacía su padre e intentó besarle la mugrienta mano, de uñas quebradas y con ribetes de luto.

-¡Déjate de ridiculeces! -gruñó el viejo y harapiento hippie ocultando la garra bajo el guiñapo que le servía de manta-. ¿Cuántas veces debo decirte que me faltes al respeto?

-No puedo, padre, no puedo -repuso el bien educado muchacho-. Tal proceder está en contra de mi modo de pensar y de sentir. Me es imposible dejar de mostrar obediencia, devoción y pleitesía al ser que me dio la vida. Para mí, usted es lo más sagrado que existe sobre la faz de la tierra.

-¡Y dale con el usted! -se revolvió el hippie con gesto de impaciencia-. ¿Por qué no me tuteas?

-Porque usted es mi progenitor y me merece el más profundo respeto.

El anciano hippie buscó entre sus andrajos y sacó un cigarrillo de mariguana. Lo encendió con mano temblorosa, le dio las tres chupadas de rigor y se lo ofreció a su hijo.

-Gracias, padre mío -rehusó el joven-. Ya sabe usted que no fumo. Ni siquiera tabaco rubio.

-Pero en cambio despilfarras el dinero yendo a la peluquería, ¿no? -dijo el hippie con manifiesta repugnancia-. ¿Cuándo te cortaste el pelo por última vez?

-Hace una semana.

-¡Ya me lo imaginaba! Te ves positivamente indecente. Yo, a tu edad, llevaba cuando menos seis años de no tocarme la cabeza, como no fuera para rascarme.

-Los tiempos cambian -musitó el aseado y respetuoso muchacho, bajando la vista.

-Te he mandado llamar -prosiguió el anciano hippie hurgándose las fosas nasales con un dedo mugriento-, porque sé que persistes en la insensatez de estudiar una carrera, en vez de seguir mi ejemplo y dedicarte a la más gloriosa vagabundería.

-Así es, padre -admitió el muchacho-. Actualmente curso el tercer año de arquitectura.

-¡Qué vergüenza! No sólo estás convertido en un repugnante niño bien, sino que inclusive estudias para construir, en lugar de destruir, destruir, destruir, que es lo sublime.

El joven guardó silencio, en tanto que su desarrapado y cochambroso padre lo miraba de arriba abajo y escupía en el suelo.

-Imagino que también estarás pensando en casarte. . .

-Sí, papá. Tan pronto como termine la carrera y haya ahorrado algún dinero. No quiero exponer a Dulce María, mi novia, a sufrir estrecheces ni a pasar apuros.

El anciano hippie echó la cabeza atrás y miró hacia el techo de su pocilga.

-¡Sombras de Avándaro! -exclamó-. Menos mal que tu madre murió de inanición e intoxicación por LSD hace varios años, y así no tuvo que sufrir este bochorno. ¡Ella, que practicó el amor con toda la colonia hippie y con cuanto varón se le acercó y fue capaz de soportar su pestilencia!

Por las pringosas mejillas del hippie rodaron dos gruesos lagrimones.

-Hijo -susurró, alargando (los manos mugrientas y temblorosas para tomar entre ellas la bien manicurada de su vástago-: estoy a punto de entregar la zalea. A quién, no lo sé. Pero en mi lecho de muerte te pido, como expresión de mi última voluntad, que abandones el nefasto sistema de vida que llevas…

El muchacho cayó de rodillas, cuidando de no arrugarse el pantalón.

-¡Perdóneme, padre mío, pero no puedo hacerlo! -dijo entre desgarradores sollozos-.

¡Sería ir contra mis convicciones y mis más arraigados principios! y es que todo esto ocurría en el año de 2000, cuando el péndulo había oscilado al otro extremo y la juventud reaccionaba violentamente contra las costumbres y el modo de pensar de sus padres.

 Fuente: “Marco A. Almazán”, escritor y diplomático mexicano 1922 – 1991. Humorista de sátira fina y aguda.

Columnista del periódico “Excélsior”, de la Ciudad de México y de “El Porvenir” de la ciudad de Monterrey, N.L.

Tomado de “Cien años de humedad”.

Gastrofestival 2019

Gastrofestival 2019

Commememucho

1-4.jpgPróximamente, del 23 de enero al 10 de febrero, Madrid se convertirá  en una fiesta para los sentidos con una nueva edición del Gastrofestival  que este año cumple 10 años.  Es una cumbre gastronómica internacional que atrae a los mejores chefs del mundo cada año.Esta edición contará con la presencia de más de 450 establecimientos e instituciones que propondrán numerosas actividades entre las que se encuentran menús especiales, rutas culinarias y cursos de cocina.

2 Fotografía publicada en skybarcino

Este evento anual promociona la oferta culinaria de Madrid a la vez que explora la conexión entre el arte culinario y otras formas de arte como pintura, literatura, música, cine, teatro, fotografía, diseño y moda.

  • La edición 2019 del festival tendrá una duración de 19 días, tres  más que la anterior convocatoria.
  • los mercados de productos municipales también estarán presentes con actividades como talleres, charlas y clases de cocina.
  • Esta edición contará con sus habituales…

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