NGC 7293. El Ojo del Cosmos

EYE OF COSMOS The Helix Nebula, also known as The Helix, NGC 7293, is a large planetary nebula (PN) located in the constellation Aquarius.

Discovered by Karl Ludwig Harding, probably before 1824, this object is one of the closest to the Earth of all the bright planetary nebula.

The estimated distance is about 215 parsecs (700 light-years). It is similar in appearance to the Cat’s Eye Nebula and the Ring Nebula, whose size, age, and physical characteristics are similar to the Dumbbell Nebula, varying only in its relative proximity and the appearance from the equatorial viewing angle.

The Helix Nebula has sometimes been referred to as the “Eye of God” in pop culture.

 

Ojo del cosmos la Nebulosa Helix, también conocida como la hélice, NGC 7293, es una gran nebulosa planetaria (PN) localizada en la constelación de acuario.
Descubierto por Karl Ludwig Harding, probablemente antes de 1824, este objeto es uno de los más cercanos a la tierra de toda la nebulosa planetaria brillante.
La distancia estimada es cerca de 215 pársecs (700 años luz). Es similar en apariencia a la Nebulosa del ojo del gato y a la Nebulosa del anillo, cuyo tamaño, edad y características físicas son similares a la nebulosa de la mancuerna, variando sólo en su proximidad relativa y la apariencia del ángulo de visión Ecuatorial.
La Nebulosa Helix a veces se ha referido como el “ojo de Dios” en la cultura pop.

Venera 9 llega a Venus

Resultado de imagen para venera 9

Lanzada el 8 de junio de 1975, la nave Venera 9 (Венера-9, designada por el fabricante como 4V-1 No. 660) también conocida como Venus 9, integrante del programa Venera, estaba compuesta por un orbitador y un módulo de aterrizaje.

El 20 de octubre de 1975, el módulo de aterrizaje se separó del orbitador e inició el descenso. El aterrizaje se produjo con el Sol cerca del zenit a las 05:13 UTC del 22 de octubre. La Venera 9 aterrizó dentro de un radio de 150 km del punto 31°01′N 31.01°N 291.64°E cerca de la Beta Regio, en una pendiente de 20° de inclinación cubierta de rocas (se sospecha que la pendiente forme parte del valle tectónico conocido como Aikhulu Chasma). La sonda de aterrizaje pesaba 1.560 kg al inicio de la entrada atmosférica. Una vez llegada a la superfície, su peso era sin embargo de 660 kg

Un sistema de circulación de fluido fue usado para distribuir el calor. Este sistema de pre-enfriamiento previo a la entrada, permitió la operación de la nave por 53 minutos después del aterrizaje. El aterrizaje se produjo a cerca de 2.200 km del posterior lugar de aterrizaje de la Venera 10.

Fue la primera astronave que envió a la Tierra una imagen de la superficie de otro planeta.

Se hizo uso de un sistema de fluido circulante para distribuir el calor. Este sistema permitió que el módulo funcionara durante 53 minutos después de aterrizar, a la vez que se perdía el contacto por radio con el orbitador. Durante el descenso, la disipación de calor y deceleración fue secuencialmente conseguida gracias a las cubiertas semiesféricas de protección, tres paracaídas, un freno aerodinámico en forma de disco y el sistema de amortiguadores de la sonda. El aterrizaje se produjo a unos 2.200 km de donde aterrizaría la Venera 10.

Tras el fracaso de la sonda Sputnik 7 lanzada hacia Venus el 4 de febrero de 1961 y que no pudo salir de la órbita terrestre, el 12 de febrero de 1961, la sonda espacial soviética Venera 1 (llamada también inicialmente Sputnik 8) se convierte en la primera sonda exitosamente lanzada hacia otro planeta. Un sensor de orientación sobrecalentado provocó la avería de la nave, pero la Venera 1 fue la primera en combinar todas las características necesarias de una nave espacial interplanetaria: paneles solares, antena parabólica para la telemetría, estabilizadores en tres ejes, motor de corrección de rumbo y el primer lanzamiento desde una órbita de aparcamiento. A los 7 días de su lanzamiento, estando a dos millones de kilómetros, las transmisiones se interrumpieron; se calcula que pasó a 100.000 kilómetros de Venus entre el 19 y el 20 de mayo de 1961.

El 22 de julio de 1962 la NASA lanzó la primera misión del programa espacial estadounidense con destino a Venus, la sonda Mariner 1, a bordo de un cohete Atlas/Agena B, pero fue destruida durante el despegue debido a fallos mecánicos. Igualmente fallida resultó la sonda Sputnik 19, similar a la Venera 1 y lanzada por la URSS el 25 de agosto de 1962.

El primer éxito en la exploración venusina no se haría sin embargo esperar mucho más, y así la Mariner 2, que sobrevoló Venus en diciembre de 1962 a una distancia de 34.773 km se convirtió en la primera sonda en transmitir desde las proximidades del planeta. Era una sonda lunar del tipo Ranger modificada que estableció que Venus no tenía campo magnético y que midió las emisiones térmicas de microondas del planeta.

El programa espacial Venera (en ruso Венера, en ocasiones llamadas en occidente Venus, o Venusik por degeneración del vocablo “Sputnik”) fueron una serie de sondas soviéticas a Venus. Las Venera 3-6 estaban destinadas a hacer medidas de la atmósfera de Venus y no tenían ningún sistema especial de aterrizaje por lo que simplemente impactaron sobre la superficie del planeta tras enviar información durante su caída a través de la atmósfera de Venus. La Venera 7 fue diseñada para aterrizar y estudiar la superficie del planeta e hizo un aterrizaje controlado en la superficie de Venus en 1970.

Las sondas Venera fueron las primeras en entrar en la atmósfera de otro planeta, hacer un aterrizaje controlado en otro planeta, en enviar imágenes desde su superficie y en realizar mapas radar de Venus.

Algunas sondas de la serie Sputnik (Satélite), Tyazheliy Sputnik (Satélite pesado) y Cosmos eran pruebas para el programa Venera que al acabar en fracaso no fueron oficialmente incluidas en el mismo. La sonda Zond 1, lanzada en 1964, pese a formar nominalmente parte del Programa Zond, era una nave Venera sin ninguna modificación, y su destino también era Venus. Tras las sondas Venera, los estudios soviéticos sobre Venus continuaron con el Programa Vega, de 1984.

Los siguientes intentos por parte de la Unión Soviética fueron todos fracasos: la sonda Sputnik 20 (lanzada el 1 de septiembre de 1962), Sputnik 21 (12 de septiembre de 1962), Cosmos 21 (11 de noviembre de 1963), Venera 1964 A (19 de febrero de 1964) y Cosmos 27 (27 de marzo de 1964), todas de 890 kg de peso y lanzadas por cohetes A-2e (Molnya) no consiguieron salir de la órbita terrestre y fueron destruidas. La también soviética Zond 1, la primera en incluir un módulo destinado a entrar en la atmósfera de Venus y aterrizar, lanzada el 2 de abril de 1964, correría mejor suerte, iniciando su viaje con normalidad, pero se averió en algún momento tras su última transmisión de telemetría del 16 de mayo, pasando a 100.000 km de Venus el 14 de julio del mismo año, al igual que la Venera 2, que llegó al planeta el 27 de febrero de 1966, pasando a una distancia de Venus de 24.000 km sin conseguir ninguna de las dos enviar datos. Poco después del lanzamiento de la Venera 2 en las últimas semanas de noviembre de 1965, se lanzaron también con el mismo destino las sondas Cosmos 96 y Venera 1965 A, que supondrán sin embargo un fracaso aun mayor al no ser ambas capaces siquiera de abandonar la órbita terrestre.

El 1 de marzo de 1966, la sonda soviética Venera 3 se estrelló sobre Venus, convirtiéndose en la primera nave espacial en alcanzar la superficie del planeta. La cápsula de descenso de la Venera 4 entró en la atmósfera de Venus el 18 de octubre de 1967. Fracasó en su objetivo sin embargo, su gemela, la Cosmos 167. La Venera 4 fue la primera sonda en transmitir datos medidos directamente en otro planeta. La cápsula midió temperaturas, presiones, densidades, y realizó once experimentos químicos para analizar la atmósfera. Sus datos mostraban un 95% de dióxido de carbono, y en combinación con los datos de ocultación de la sonda Mariner 5, mostró que la presión en la superficie era mucho mayor de lo previsto (entre 75 y 100 atmósferas). Estos resultados fueron verificados y refinados por las misiones Venera 5 y Venera 6 los días 16 y 17 de mayo de 1969, aunque ninguna de estas misiones alcanzó la superficie mientras aún transmitían. La batería de la Venera 4 se agotó mientras la sonda aún flotaba lentamente en la masiva atmósfera de Venus, y las Venera 5 y 6 se colapsaron por la alta presión a 18 kilómetros sobre la superficie.

El primer aterrizaje con éxito en Venus lo realizó la sonda Venera 7 el 15 de diciembre de 1970. Esta sonda reveló unas temperaturas en la superficie de entre 457 y 474 grados centígrados. Tras el fracaso de la Cosmos 359, llegó el éxito de la Venera 8, que aterrizó el 22 de julio de 1972. Además de dar datos sobre presión y temperaturas, su fotómetro mostró que las nubes de Venus formaban una capa compacta que terminaba a 35 kilómetros sobre la superficie. Con un espectrómetro de rayos gamma analizó la composición química de la corteza. Una segunda sonda gemela, la Cosmos 482, sin embargo, fracasó durante su lanzamiento.

En febrero de 1974 la sonda Mariner 10 sobrevoló a Venus en su camino de encuentro con Mercurio, fotografiando la atmósfera venusina en ultravioleta, además de realizar con éxito otros estudios atmosféricos.

La sonda soviética Venera 9 entró en la órbita de Venus el 22 de octubre de 1975, convirtiéndose en el primer satélite artificial de Venus. Una batería de cámaras y espectrómetros devolvieron información sobre la capa de nubes, la ionosfera y la magnetosfera, así como mediciones de radar de la superficie realizadas por radar.

El vehículo de descenso de 660 kilogramos de la Venera 9 se separó de la nave principal y aterrizó, obteniendo las primeras imágenes de la superficie y analizando la corteza con un espectrómetro de rayos gamma y un densímetro. Durante el descenso realizó mediciones de presión, temperatura y fotométricas, así como de la densidad de las nubes. Se descubrió que las nubes de Venus formaban tres capas distintas. El 25 de octubre, la Venera 10 realizó una serie similar de experimentos.

La sonda de aterrizaje de la Venera 9 midió la nubes de Venus, que tenían entre 30 y 40 km de grosor, con su base a entre 30 y 35 km por encima de la superficie del planeta. También detectó substancias químicas en la atmósfera de Venus, como hidrocloros, ácido fluorhídrico, bromo, o yodo. Otras de las medidas que tomó incluyen la presión de superficie (90 atmósferas – 9 MPa), la temperatura (485 °C), y los niveles de luz en superficie (comparables a los de los días nublados de la Tierra en latitudes medias).

La Venera 9 fue la primera sonda en enviar a la Tierra fotografías de calidad, en blanco y negro, de la superficie de Venus. En ellas se podían ver sombras, que no había (aparentemente) polvo en suspensión, y una variedad de rocas de entre 30 y 40 cm que no parecía erosionadas. Las fotografías de 360 grados que se querían hacer, no se llevaron a cabo debido a que la tapa del objetivo de la segunda cámara no se abrió, limitándose a 180 grados.

Algunos datos sobre Venus

http://www.geoenciclopedia.com/venus/

Venus es un planeta rocoso, sin satélites y sin anillos. Se trata de un planeta extremo, caliente, seco y con una presión en la superficie 90 veces superior a la terrestre. Es de hecho el planeta más caliente de todos a pesar de no estar más cerca del Sol que Mercurio, y aunque sus dimensiones son muy similares a las de la Tierra, su atmósfera y composición hacen que la vida sea muy poco probable.

Venus es el planeta más caliente de todos a pesar de no ser el más cercano al Sol.

Curiosamente, este planeta interno realiza una rotación en el sentido de las manecillas del reloj, es decir,  de este a oeste. Completa su órbita alrededor del Sol en 224 días y 17 horas terrestres o para fines prácticos, en 225 días. En ocasiones se aleja del astro rey mucho más que Mercurio, lo que ocasiona que preceda al Sol en poco más de tres horas. Un día en Venus dura 243 días terrestres.

Planeta Venus / Imagen cortesía de la NASA

Venus (NASA)

Características generales de Venus

 Diámetro: 12,104 kilómetros.

 Masa: 4.8673 x 1024 kilogramos.

 Volumen: 928,415,345,893 km3.

 Densidad: 5.243 g/cm3.

 Temperatura superficial: 462° centígrados.

Estructura de Venus

Se sabe que el planeta tiene una superficie rocosa gracias a la misión Magallanes de la NASA, que obtuvo información del 98 por ciento del planeta. Anteriormente sólo existían conjeturas, ya que desde el espacio sólo es posible ver las nubes blancuzcas. Ahora se sabe que Venus tiene una superficie sólida que presenta varios tonos de gris, con muchos cráteres y cañones.

› La montaña más alta de Venus es Maxwell Montes, que tiene una altura de casi 11 kilómetros.

Los cráteres miden de 1.5 a 2 kilómetros y no se evidencian más pequeños; pues los meteoritos de menor magnitud son destruidos en la atmósfera antes de que consigan llegar a la superficie. Por ejemplo, el cráter Howe mide más de 23 kilómetros de diámetro. Hay además más de 1,000 volcanes que superan los 20 kilómetros de diámetro, pero no se sabe si están activos.

Los sistemas volcánicos conforman una especie de canales sinuosos que se extienden a lo largo de cientos de kilómetros y que alcanzan los 4,000 kilómetros de longitud. Existen dos áreas de tierras altas: Ishtar Terra en la región norte con un tamaño similar al de Australia; y Aphrodite (Afrodita) Terra, con una longitud de 10,000 kilómetros y un tamaño equiparable al de América del Sur. La montaña más alta es Maxwell Montes, que tiene una altura de casi 11 kilómetros.

Carece de campo magnético pese a poseer un núcleo con un contenido de hierro similar al de la Tierra. 

Cráteres en la superficie de Venus

La atmósfera de Venus

La atmósfera de Venus se compone en mayor proporción de dióxido de carbono, con nubes que presentan gotitas de ácido sulfúrico y cantidades muy pequeñas de agua. Es muy gruesa y densa, lo que ocasiona que después de la llegada del Sol a la superficie, el calor quede atrapado en el planeta.  Es algo similar a lo que ocurre en la Tierra con el “efecto invernadero”, pero en Venus el fenómeno está potenciado.

La presión atmosférica es 90 veces mayor que la de la Tierra. En resumidas cuentas, se trata de un planeta tan caliente que las sondas que han logrado llegar a su superficie no han aguantado las temperaturas durante más de 2 horas. Normalmente, los objetos más pequeños que se acercan al planeta son destruidos en la atmósfera.

– Un día en Venus tiene una duración de 243 días de la Tierra.

-Se le llama el “planeta hermano” de la Tierra debido a la similitud de ambos en cuestiones de tamaño, densidad y masa.

-Venus ha sido explorado por más de 40 dispositivos espaciales.

El Observatorio de Neutrinos de Sudbury (SNO) 

astronomyblog
http://astronomyblog.tumblr.com/

Ubicado en una cueva a más de una milla bajo tierra en Canadá, SNO puede ser considerado como un tipo de telescopio, aunque se parece poco a la imagen que la mayoría de la gente asocia con esa palabra.

Consiste en una esfera geodésica de acero inoxidable de 18 metros de diámetro, dentro de la cual hay un recipiente acrílico lleno de 1000 toneladas de agua pesada (óxido de deuterio o D2O).

Se adjuntan a la esfera 9.522 sensores de luz ultrasensibles llamados tubos fotomultiplicadores.

Cuando los neutrinos que atraviesan el agua pesada interactúan con los núcleos de deuterio, se emiten destellos de luz, llamados radiación Cerenkov.

Los tubos fotomultiplicadores detectan estos destellos de luz y los convierten en señales electrónicas que los científicos pueden analizar para detectar la presencia de los tres tipos de neutrinos.

Laboratorio de Berkeley

 

Telescopio de Arecibo

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En el año 1963, en el norte de la isla Arecibo (Puerto Rico), cerca del Ecuador a fin de poder observar todos los planetas del Sistema Solar, se construyó el observatorio astronómico denominado “National Astronomy and Ionosphere Center (NAIC)”. Está administrado por la Universidad de Cornell.

El telescopio de Arecibo tiene una antena principal esférica, de 305 metros de diámetro, construida dentro de una depresión. Es la antena convergente más grande y curvada del mundo, lo que permite la recepción de ondas electromagnéticas mucho más débiles, mejor que en cualquier otro telescopio.

La antena es fija, pero el receptor situado sobre una plataforma de 900 toneladas y suspendido en el aire, a 150 metros, por 18 cables sujetados por tres torres de hormigón armado, se halla en el punto focal de la antena, de modo que intercepta todas las señales reflejadas desde las diferentes direcciones por la superficie esférica.

En abril de 1964, lo usaron para determinar que el período de rotación de Mercurio no era de 88 días, como se creía, sino de sólo 59 días.

El 15 de enero de 1975 los científicos publicaron en Astrophysical Journal un artículo sobre el descubrimiento de PSR 1913+16, el primer púlsar binario (PSR significa púlsar, 1913+16 es su localización en el cielo, equivalente a longitud y latitud). En el 1993, ambos recibieron el Premio Nobel en Física por su hallazgo, el cual tuvo profundas implicaciones para las ciencias astrofísicas y la teoría general de relatividad.

En agosto de 1989, por primera vez en la historia, el observatorio tomó una foto de un asteroide: el asteroide 4769 Castalia.

En 1990, se descubrió el púlsar PSR B1257+12, lo que más tarde condujo a descubrir sus dos planetas orbítales, que fueron los primeros planetas extra-solares descubiertos.

El telescopio también tuvo utilizaciones de inteligencia militar, por ejemplo para localizar las instalaciones soviéticas de radar, detectando las señales que rebotaban sobre la Luna.

Es la fuente de datos para el proyecto SETI propuesto por el laboratorio de ciencias espaciales de la Universidad de Berkeley.

En 1974, se realizó una tentativa de enviar un mensaje hacia otros mundos. El mensaje de 1.679 bits transmitido desde el radiotelescopio se envió dirigido hacia el cúmulo globular M13, que se encuentra a 25.000 años luz.

En enero de 2008, se detectaron moléculas  de metanimina y cianuro de hidrógeno,  a partir de mediciones de espectroscopia  de la galaxia  Arp 220. Estos dos compuestos, junto al agua  forman el más simple de los aminoácidos que generan las proteínas en los seres vivos. Se cree que a partir de él nació la vida en el planeta Tierra hace millones de años.

El 25 de noviembre de 2013, El Nuevo Día publicó que en el 1974, un joven profesor universitario envió a su primer estudiante doctoral a pasar varias semanas en Arecibo para cazar púlsares. Luego de semanas de identificar púlsares nuevos para la ciencia, una de las señales que se analizó se veía extraña y diferente a las demás, ya que no tenía una periodicidad típica. Tras varios días adicionales de observación, Dr. Russell Hulse y Dr. Joseph Taylor se convencieron de que lo que estaban observando era un nuevo objeto astronómico

Ha sido utilizado para observar el asteroide 1950DA, considerado como el objeto más próximo a la Tierra.