Cáncer de mama: prevención y control

Resultado de imagen para cancer de mama 2018 oms


http://www.who.int/topics/cancer/breastcancer/es/index1.html

Control del cáncer de mama

La OMS promueve la lucha contra el cáncer de mama en el marco de programas nacionales amplios de control del cáncer que están integrados con las enfermedades no transmisibles y otros problemas relacionados. El control integral del cáncer abarca la prevención, la detección precoz, el diagnóstico y tratamiento, la rehabilitación y los cuidados paliativos.

La sensibilización del público en general sobre el problema del cáncer de mama y los mecanismos de control, así como la promoción de políticas y programas adecuados, son estrategias fundamentales para el control poblacional del cáncer de mama. Muchos países de ingresos bajos y medios afrontan actualmente una doble carga de cáncer mamario y cáncer cervicouterino, que son las principales causas de muerte por cáncer entre las mujeres de más de 30 años. Es preciso que esos países implementen estrategias combinadas que aborden estos dos problemas de salud pública de manera eficaz y eficiente.

Prevención

El control de factores de riesgo específicos modificables, así como una prevención integrada eficaz de las enfermedades no transmisibles que promueva los alimentos saludables, la actividad física y el control del consumo de alcohol, el sobrepeso y la obesidad, podrían llegar a tener un efecto de reducción de la incidencia de cáncer de mama a largo plazo.

Detección precoz

Aunque se puede lograr cierta reducción del riesgo mediante medidas de prevención, esas estrategias no pueden eliminar la mayoría de los cánceres de mama que se registran en los países de ingresos bajos y medios. Así pues, la detección precoz con vistas a mejorar el pronóstico y la supervivencia del cáncer de mama sigue siendo la piedra angular del control de este tipo de cáncer (Anderson et al., 2008).

Hay dos métodos de detección precoz:

  • el diagnóstico precoz o el conocimiento de los primeros signos y síntomas en la población sintomática, para facilitar el diagnóstico y el tratamiento temprano, y
  • el cribado, es decir, la aplicación sistemática de pruebas de tamizaje en una población aparentemente asintomática. Su objetivo es detectar a las personas que presenten anomalías indicativas de cáncer.

Un programa de cribado es una empresa mucho más compleja que un programa de diagnóstico precoz. (OMS, 2007).

Independientemente del método de detección precoz utilizado, dos aspectos esenciales para el éxito de la detección precoz poblacional son una atenta planificación y un programa bien organizado y sostenible que se focalice en el grupo de población adecuado y garantice la coordinación, continuidad y calidad de las intervenciones en todo el continuum asistencial. La selección como objetivo de grupos de edad inadecuados, por ejemplo mujeres jóvenes con bajo riesgo de cáncer de mama, puede traducirse en una disminución del número de cánceres detectados por mujer sometida a cribado, y reducir así la costo-eficacia de la medida. Además, esa focalización en las mujeres más jóvenes obligaría a analizar más tumores benignos y provocaría una sobrecarga innecesaria de los servicios de salud, por los recursos diagnósticos adicionales que entrañaría (Yip et al., 2008).

Diagnóstico precoz

El diagnóstico temprano sigue siendo una importante estrategia de detección precoz, particularmente en los países de ingresos bajos y medios, donde la enfermedad se diagnostica en fases avanzadas y los recursos son muy limitados. Algunos datos sugieren que esta estrategia puede dar lugar a un “descenso del estadio TNM” (aumento de la proporción de cánceres de mama detectados en una fase temprana) de la enfermedad, que la haría más vulnerable al tratamiento curativo (Yip et al., 2008).

Mamografías de cribado

La mamografía es el único método de cribado que se ha revelado eficaz. Si su cobertura supera el 70%, esta forma de cribado puede reducir la mortalidad por cáncer de mama en un 20%-30% en las mujeres de más de 50 años en los países de ingresos altos (IARC, 2008). El tamizaje basado en esta técnica es muy complejo y absorbe muchos recursos, y no se ha hecho ninguna investigación sobre su eficacia en los entornos con recursos escasos.

Autoexploración mamaria

No hay datos acerca del efecto del cribado mediante autoexploración mamaria. Sin embargo, se ha observado que esta práctica empodera a las mujeres, que se responsabilizan así de su propia salud.

En consecuencia, se recomienda la autoexploración para fomentar la toma de conciencia entre las mujeres en situación de riesgo, más que como método de cribado.

Cáncer

1d

http://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/cancer

Datos y cifras

  • El cáncer es la segunda causa de muerte en el mundo; en 2015, ocasionó 8,8 millones de defunciones. Casi una de cada seis defunciones en el mundo se debe a esta enfermedad.
  • Cerca del 70% de las muertes por cáncer se registran en países de ingresos medios y bajos.
  • Alrededor de un tercio de las muertes por cáncer se debe a los cinco principales factores de riesgo conductuales y dietéticos: índice de masa corporal elevado, ingesta reducida de frutas y verduras, falta de actividad física, consumo de tabaco y consumo de alcohol.
  • El tabaquismo es el principal factor de riesgo y ocasiona aproximadamente el 22% de las muertes por cáncer.
  • Las infecciones oncogénicas, entre ellas las causadas por virus de las hepatitis o por papilomavirus humanos, ocasionan el 25% de los casos de cáncer en los países de ingresos medios y bajos.
  • La detección de cáncer en una fase avanzada y la falta de diagnóstico y tratamiento son problemas frecuentes. En 2017, solo el 26% de los países de ingresos bajos informaron de que la sanidad pública contaba con servicios de patología para atender a la población en general. Más del 90% de los países de ingresos altos ofrecen tratamiento a los enfermos oncológicos, mientras que en los países de ingresos bajos este porcentaje es inferior al 30%.
  • El impacto económico del cáncer es sustancial y va en aumento. Según las estimaciones, el costo total atribuible a la enfermedad en 2010 ascendió a US$ 1,16 billones.
  • Solo uno de cada cinco países de ingresos medianos o bajos dispone de los datos necesarios para impulsar políticas de lucha contra la enfermedad.
«Cáncer» es un término genérico que designa un amplio grupo de enfermedades que pueden afectar a cualquier parte del organismo; también se habla de «tumores malignos» o «neoplasias malignas». Una característica definitoria del cáncer es la multiplicación rápida de células anormales que se extienden más allá de sus límites habituales y pueden invadir partes adyacentes del cuerpo o propagarse a otros órganos, un proceso que se denomina «metástasis». Las metástasis son la principal causa de muerte por cáncer.

La magnitud del problema

El cáncer es la principal causa de muerte en todo el mundo. En 2015 se atribuyeron a esta enfermedad 8,8 millones de defunciones. Los cinco tipos de cáncer que causan un mayor número de fallecimientos son los siguientes:

  • Pulmonar (1,69 millones de defunciones)
  • Hepático (788 000 defunciones)
  • Colorrectal (774 000 defunciones)
  • Gástrico (754 000 defunciones)
  • Mamario (571 000 defunciones)

¿Cuáles son las causas del cáncer?

El cáncer se produce por la transformación de células normales en células tumorales en un proceso en varias etapas que suele consistir en la progresión de una lesión precancerosa a un tumor maligno. Estas alteraciones son el resultado de la interacción entre los factores genéticos del paciente y tres categorías de agentes externos, a saber:

  • carcinógenos físicos, como las radiaciones ultravioletas e ionizantes;
  • carcinógenos químicos, como el amianto, los componentes del humo de tabaco, las aflatoxinas (contaminantes de los alimentos) y el arsénico (contaminante del agua de bebida), y
  • carcinógenos biológicos, como determinados virus, bacterias y parásitos.

La OMS mantiene una clasificación de los agentes cancerígenos a través de un órgano especializado, el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC).

El envejecimiento es otro factor fundamental en la aparición del cáncer. La incidencia de esta enfermedad aumenta muchísimo con la edad, muy probablemente porque se van acumulando factores de riesgo de determinados tipos de cáncer. La acumulación general de factores de riesgo se combina con la pérdida de eficacia de los mecanismos de reparación celular que suele ocurrir con la edad.

Factores de riesgo de cáncer

El consumo de tabaco y de alcohol, la mala alimentación y la inactividad física son los principales factores de riesgo de cáncer en el mundo, y lo son también de otras enfermedades no transmisibles.

Algunas infecciones crónicas particularmente frecuentes en los países de ingresos medios y bajos son también factores de riesgo de contraer un cáncer. Cerca del 15% de los casos de cáncer diagnosticados en 2012 se atribuyeron a infecciones, especialmente las causadas por Helicobacter pylori, los papilomavirus humanos, los virus de la hepatitis B y de la hepatitis C y el virus de Epstein-Barr.

Los virus de la hepatitis B y de la hepatitis C y algunos tipos de papilomavirus humanos aumentan el riesgo de contraer cáncer de hígado y cáncer de cuello uterino, respectivamente. Asimismo, la infección por el VIH aumenta considerablemente el riesgo de contraer determinados tipos de cáncer, como el cervicouterino.

¿Cómo se puede reducir la carga de morbilidad por cáncer?

Entre el 30 y el 50% de los cánceres se pueden evitar. Para ello, es necesario reducir los factores de riesgo y aplicar estrategias preventivas de base científica. La prevención abarca también la detección precoz de la enfermedad y el tratamiento de los pacientes. Si se detectan a tiempo y se tratan adecuadamente, las posibilidades de recuperación para muchos tipos de cáncer son excelentes.

Modificación y prevención de los factores de riesgo

La modificación o la prevención de los principales factores de riesgo pueden reducir de forma significativa la carga de cáncer. Estos factores de riesgo incluyen:

  • el consumo de tabaco (cigarrillos y tabaco sin humo);
  • el exceso de peso o la obesidad;
  • la mala alimentación en la que se ingieren cantidades insuficientes de frutas y hortalizas;
  • la inactividad física;
  • el consumo de bebidas alcohólicas;
  • las infecciones genitales por papilomavirus humanos;
  • las infecciones por los virus de las hepatitis u otras infecciones oncogénicas;
  • las radiaciones ionizantes y ultravioleta;
  • la contaminación del aire de las ciudades;
  • el humo generado en los hogares por la quema de combustibles sólidos.

El tabaquismo es el factor de riesgo de cáncer más importante y ocasiona aproximadamente el 22% de las muertes por cáncer a nivel mundial.

Estrategias preventivas

Para prevenir el cáncer se pueden adoptar las siguientes medidas:

  • evitar en lo posible los factores de riesgo recién mencionados;
  • vacunarse contra los papilomavirus humanos y contra el virus de la hepatitis B;
  • controlar los riesgos profesionales;
  • reducir la exposición a la radiación ultravioleta;
  • reducir la exposición a la radiación ionizante (por motivos profesionales o durante la realización de pruebas de diagnóstico por la imagen).

La vacunación contra los papilomavirus humanos y contra el virus de la hepatitis B podría prevenir 1 millón de casos de cáncer cada año3.

Detección temprana

La mortalidad por cáncer se puede reducir si los casos se detectan y se tratan a tiempo. Las actividades de detección temprana tienen dos componentes:

El diagnóstico temprano

Si el cáncer se diagnostica tempranamente, es más probable que el tratamiento sea eficaz. La probabilidad de supervivencia aumenta, la morbilidad se reduce y el tratamiento es más barato. El diagnóstico y tratamiento precoces comportan mejoras notables en la vida de los pacientes.

El diagnóstico temprano abarca tres pasos sucesivos, que se deben integrar y llevar a cabo oportunamente:

  • conciencia del posible problema de salud y acceso a la atención médica;
  • evaluación clínica, diagnóstico y estadificación;
  • acceso al tratamiento.

El diagnóstico temprano es útil en todas las situaciones para la mayoría de tipos de cáncer. Cuando la enfermedad se diagnostica en una fase avanzada, no siempre es posible administrar un tratamiento curativo. No obstante, es posible elaborar programas que permitan reducir los retrasos y los obstáculos que impiden proporcionar los servicios de diagnóstico y tratamiento adecuados.

El cribado

El objetivo del cribado o detección sistemática es encontrar anomalías indicativas de un cáncer o de una lesión precancerosa cuando no ha producido síntomas, con el fin de diagnosticar y tratar prontamente la enfermedad.

Los programas de cribado pueden ser muy eficaces para determinados tipos de cáncer si seleccionan y utilizan las pruebas apropiadas, se aplican paralelamente otras medidas en el contexto de la detección y se garantiza la calidad de las intervenciones. En general, los programas de cribado son intervenciones de salud pública mucho más complejas que el diagnóstico temprano.

Estos son algunos ejemplos de métodos de cribado:

  • la inspección visual con ácido acético para detectar el cáncer cervicouterino en entornos con pocos recursos;
  • las pruebas de detección de los papilomavirus humanos que pueden causar cáncer cervicouterino;
  • la citología vaginal para el cribado del cáncer cervicouterino en entornos con ingresos medios y altos; y
  • la mamografía para el cribado del cáncer de mama en entornos con ingresos altos.

Tratamiento

El diagnóstico correcto del cáncer es esencial para poder prescribir un tratamiento adecuado y eficaz, porque cada tipo de cáncer requiere un protocolo específico que puede abarcar una o más modalidades, tales como la cirugía, la radioterapia o la quimioterapia. El primer paso importante es determinar los objetivos del tratamiento o los cuidados paliativos. Los servicios médicos ofrecidos deben ser integrados y centrados en las personas. El objetivo principal es curar el cáncer o prolongar en lo posible la vida del paciente. Otro objetivo importante es mejorar la calidad de vida del enfermo, lo cual se puede lograr ofreciéndole cuidados paliativos y apoyo psicosocial.

Posibilidades de curación de determinados tipos de cáncer cuando se detectan tempranamente

Algunos de los tipos de cáncer más frecuentes, como el de mama, el cervicouterino, el bucal o el colorrectal, tienen tasas de curación elevadas cuando se detectan pronto y se tratan de acuerdo con prácticas correctas.

Posibilidades de curación de otros tipos de cáncer

Las tasas de curación de otros tipos de cáncer, como las leucemias y los linfomas infantiles o los seminomas, también son elevadas si se tratan adecuadamente, a pesar de que las células cancerosas se hayan diseminado a otras partes del organismo.

Cuidados paliativos

La finalidad de los cuidados paliativos no es curar el cáncer, sino aliviar los síntomas que causa y mejorar la calidad de vida de los pacientes y de sus familias. Pueden ayudar a los enfermos a vivir más confortablemente y son una necesidad humanitaria urgente para las personas de todo el mundo aquejadas de cáncer o de otras enfermedades crónicas mortales. Estos cuidados se necesitan sobre todo en los lugares donde hay una gran proporción de pacientes cuya enfermedad se encuentra en fase avanzada y que tienen pocas probabilidades de curarse.

Los cuidados paliativos pueden aliviar los problemas físicos, psicosociales y espirituales de más del 90% de los enfermos con cáncer avanzado.

Estrategias de cuidados paliativos

Las estrategias eficaces de salud pública que abarcan la atención fuera de los centros de salud y en el propio hogar son esenciales para ofrecer servicios de cuidados paliativos y de alivio del dolor que puedan ayudar a los enfermos y a sus familias en los entornos con pocos recursos.

El tratamiento del dolor moderado a intenso causado por el cáncer, que aqueja a más del 80% de los enfermos oncológicos en fase terminal, requiere obligatoriamente una mejora del acceso al tratamiento con morfina por vía oral.

Respuesta de la OMS

En 2013, la OMS puso en marcha el Plan de acción mundial para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles 2013-2020, cuyo objetivo es reducir en un 25% la mortalidad prematura causada por el cáncer, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y las enfermedades respiratorias crónicas de aquí a 2025.

La OMS y el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer colaboran con otras organizaciones que forman parte del Equipo de Tareas Interinstitucional de las Naciones Unidas sobre la Prevención y el Control de las Enfermedades No Transmisibles y con otros asociados, con el fin de:

  • aumentar el compromiso político con la prevención y el tratamiento del cáncer;
  • coordinar y llevar a cabo investigaciones sobre las causas del cáncer y los mecanismos de la carcinogenia en el ser humano;
  • hacer un seguimiento de la carga de cáncer (como parte de la labor de la Iniciativa mundial para la elaboración registros oncológicos);
  • determinar cuáles son las estrategias prioritarias para prevenir y tratar el cáncer;
  • generar nuevos conocimientos y divulgar los existentes, con el fin de facilitar la aplicación de métodos de tratamiento del cáncer basados en datos científicos;
  • elaborar normas e instrumentos para orientar la planificación y la ejecución de las intervenciones de prevención, diagnóstico temprano, tratamiento, cuidados paliativos y atención a los supervivientes a la enfermedad;
  • facilitar la formación de amplias redes mundiales, regionales y nacionales de asociados y expertos en el tratamiento del cáncer;
  • fortalecer los sistemas de salud locales y nacionales para que presten servicios asistenciales y curativos a los enfermos oncológicos;
  • liderar la acción mundial y prestar asistencia técnica para ayudar a los gobiernos y sus asociados a elaborar y mantener programas sostenibles y de calidad contra el cáncer cervicouterino; y
  • prestar asistencia técnica para la transferencia rápida y eficaz de las prácticas óptimas a los países en desarrollo.

Geografía del Cáncer de Mama en México

Imagen relacionada

La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera al cáncer de mama como uno de los padecimientos predominantes a nivel mundial. De 2003 a 2010 se diagnosticaron con este tipo cáncer 4.4 millones de mujeres, cifra que incluso podría resultar subestimada.

Existe un registro promedio de 1.38 millones de mujeres con el diagnóstico confirmado de cáncer de mama, el 23% de los seis millones de cánceres malignos que anualmente se presentan en mujeres en todo el mundo. El cáncer mamario representa el 10.5% de los nuevos casos de cáncer, tanto en hombres como mujeres, y solo lo supera el cáncer de pulmón.

En México, el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) dio a conocer el 19 de octubre de 2014 algunas estadísticas relevantes a propósito del “Día mundial de la lucha contra el cáncer de mama”. Destacó que la principal causa de morbilidad en mujeres de 20 años y más se debe a esta neoplasia e, igualmente, es la segunda causa de mortalidad en las mujeres comprendidas en este rango de edad. Cada nueve minutos se detecta un nuevo caso y existen más de 60 000 mujeres de 14 años y más con este padecimiento. También el Programa de Acción Cáncer de Mama de la Secretaría de Salud indicó que el rango de edad predominante de las mujeres con esta neoplasia se amplió a partir de 2006, pasando de 45 a 60 años de edad, al de mujeres de 14 años y más. Asimismo, se ha convertido en la principal causa de decesos por procesos tumorales, superando al carcinoma cérvico uterino a partir de dicho año.

El comportamiento del cáncer de mama en un periodo tan corto lo ha convertido en uno de los principales problemas de salud pública, ya que puede afectar a un importante rango de la población femenina en edad productiva (20 a 59 años), que representa el 27% de la población total del país, de acuerdo con los datos del Censo General de Población y Vivienda 2010.

El Sistema Nacional de Información de Salud (SINAIS) reportó 5 010 casos nuevos en 2010, según el registro de egresos hospitalarios aportados por las diferentes instituciones de salud pública del país: Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), Instituto de Seguridad y Servicios Sociales para los Trabajadores del Estado (ISSSTE), Petróleos Mexicanos (PEMEX), Secretaría de Marina (SEMAR) y Secretaría de Salud (SS).

Artículo completo:

CaMa_Mx_pdf

 

Es Hora de Actuar

Imagen1

http://www.who.int/ncds/management/time-to-deliver/en/

Informe de la Comisión Independiente de Alto Nivel de la OMS sobre Enfermedades No Transmisibles [Time to deliver: report of the WHO Independent High-level Commission on Noncommunicable Diseases]

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible, con su promesa de no dejar a nadie atrás, es nuestra agenda más audaz para la humanidad. Exigirá medidas igualmente audaces por parte de los Jefes de Estado y de Gobierno. Estos deberán cumplir en el plazo fijado su promesa de reducir en una tercera parte la mortalidad prematura por enfermedades no transmisibles mediante la prevención y el tratamiento, y promover la salud mental y el bienestar.

Dado que muchos compromisos políticos no se están cumpliendo, los países no están en condiciones de alcanzar esta meta. Las medidas nacionales contra las enfermedades no transmisibles son, en el mejor de los casos, desiguales. Las inversiones nacionales siguen siendo deplorablemente pequeñas, y no se están movilizando fondos suficientes a escala internacional.

Persiste un sentido de normalidad, en lugar de la urgencia necesaria. Se han formulado numerosas políticas, pero las estructuras y los recursos para aplicarlas son escasos. El reto no consiste solamente en lograr el apoyo político, sino también en garantizar la aplicación, bien sea mediante la formulación de legislación, normas y criterios, o a través de la inversión. Debemos seguir abogando por dar mayor prioridad a las enfermedades no transmisibles y la salud mental, pero los países también deben asumir su responsabilidad para conseguir los productos y efectos acordados, según se recoge en los documentos aprobados. No hay excusa para la inacción, toda vez que disponemos de soluciones basadas en pruebas científicas.

El Director General de la OMS convocó a la Comisión Independiente de Alto Nivel de la OMS sobre Enfermedades No Transmisibles para que le prestara asesoramiento sobre recomendaciones audaces relativas a la manera en que los países podrían acelerar los progresos hacia el logro de la meta 3.4 de los ODS, concerniente a la prevención y el tratamiento de enfermedades no transmisibles y a la promoción de la salud mental y el bienestar.
En nombre de todos los comisionados, deseamos expresar nuestro agradecimiento a los numerosos representantes de los Estados Miembros, organizaciones no gubernamentales, entidades del sector privado, asociaciones empresariales, organismos de las Naciones Unidas, círculos académicos y otros expertos que nos han aportado sus ideas y consejos durante los últimos meses.

Los comisionados examinaron detenidamente todas las aportaciones recibidas, en particular las procedentes de una reunión consultiva técnica celebrada en marzo de 2018 y una consulta abierta en línea realizada en mayo. La Comisión formuló las recomendaciones independientemente para su consideración por el Director General de la OMS, los Jefes de Estado y de Gobierno y otras partes interesadas. El presente informe no pretende ser una lista exhaustiva de las intervenciones y opciones normativas posibles.

Los comisionados representaban opiniones y perspectivas ricas y diversas. En la mayoría de los temas hubo amplio acuerdo, pero algunos puntos de vista antagónicos no se pudieron resolver. Consiguientemente, algunas recomendaciones, entre ellas la de reducir el consumo de azúcar mediante la imposición efectiva de impuestos a las bebidas azucaradas y la rendición de cuentas del sector privado, no se pudieron reflejar en el presente informe, a pesar del amplio apoyo de muchos comisionados.

No obstante, como primera fase de los trabajos de la Comisión, nos complace poder presentar al Director General un conjunto de recomendaciones que, creemos, contribuirán a acelerar la aplicación de medidas contra las enfermedades no transmisibles.

Informe completo para bajar en el siguiente link:

Hora de Actuar_OMS_pdf

Seguimiento y control del cáncer de mama después del tratamiento primario: Actualización de la Guía de práctica Clínica de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica

Para actualizar la guía de 2006 de la Sociedad Estadounidense de Oncología Clínica (ASCO), se completó una revisión sistemática de la literatura publicada entre marzo de 2006 y marzo de 2012 utilizando MEDLINE y la Biblioteca de la Colaboración Cochrane. Un Comité de Actualización revisó la evidencia para determinar si las recomendaciones necesitaban actualización.

Hubo 14 nuevas publicaciones que cumplieron los criterios de inclusión: nueve revisiones sistemáticas (tres incluyeron metanálisis) y cinco ensayos controlados aleatorios. Después de su revisión y análisis de la evidencia, el Comité de Actualización concluyó que no se justificaban revisiones a las recomendaciones existentes de ASCO.

Se recomienda una historia regular, un examen físico y una mamografía para el seguimiento del cáncer de mama. Los exámenes físicos se deben realizar cada 3 a 6 meses durante los primeros 3 años, cada 6 a 12 meses para los años 4 y 5, y anualmente a partir de entonces. Para las mujeres que se han sometido a cirugía conservadora de la mama, se debe realizar una mamografía posterior al tratamiento 1 año después de la mamografía inicial y al menos 6 meses después de completar la radioterapia. A partir de entonces, a menos que se indique lo contrario, se debe realizar una evaluación mamográfica anual. El uso de hemogramas completos, paneles de química, gammagrafías óseas, radiografías de tórax, ultrasonidos hepáticos, ecografías pélvicas, tomografías computarizadas, tomografía por emisión de positrones con fluorodesoxiglucosa-positrón, resonancia magnética y / o marcadores tumorales (antígeno carcinoembrionario, CA 15-3 y CA 27.29) no se recomienda para el seguimiento de rutina en un paciente asintomático sin hallazgos específicos en la clínica examen.

Texto completo en el siguiente link:

http://ascopubs.org/doi/full/10.1200/JCO.2012.45.9859

Menos riesgo de cáncer de mama al reducir el consumo de carne

images
Un nuevo estudio realizado en España revela que la cantidad de carne consumida y determinados hábitos en su cocinado se relacionan con el riesgo de padecer cáncer de mama
Agencia SINC, España
http://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=92208&uid=520577&fuente=inews

El riesgo de sufrir cáncer de mama podría reducirse si se disminuye el consumo de carne roja, especialmente la muy hecha o la guisada, y carne procesada y curada. Esa es la conclusión descubierta por investigadores del Centro de Investigación Biomédica en Red de Epidemiología y Salud Pública (CIBERESP) y del Centro Nacional de Epidemiología del Instituto de Salud Carlos III. El estudio, liderado por Elena Boldo y Marina Pollán, ha sido publicado recientemente en la revista Maturitas.

Una de cada ocho mujeres padecerá cáncer de mama a lo largo de su vida. Esta cifra lo convierte en el tumor más frecuente en las mujeres y, en el caso de España, representa el 28% de todos los sufridos por el sexo femenino. La prevención y el diagnóstico precoz son las mejores herramientas para luchar contra esta enfermedad.

El análisis detectó un mayor riesgo por el consumo de carne roja guisada y muy hecha

En cuanto a la prevención, se conoce que el riesgo de sufrir este tipo de cáncer se puede reducir realizando ejercicio físico de forma regular, evitando el sobrepeso y la obesidad tras la menopausia y el consumo habitual de alcohol. Hasta el momento, el papel que desempeña la dieta no está claramente determinado en relación con el cáncer de mama, por lo que nuevas investigaciones en este campo pueden servir para orientar una mejor prevención.

El proyecto MCC-Spain, impulsado por el CIBERESP y del que forma parte este estudio, cuenta con la colaboración de investigadores de 11 comunidades autónomas españolas y busca aportar nueva información sobre factores de riesgo y posibles estrategias de prevención. En esta investigación participaron 1.006 mujeres con cáncer de mama y 1.370 mujeres sanas de diez provincias españolas.

Con la información aportada altruistamente, se ha explorado la relación entre el riesgo de tener este tumor y el consumo de carne, considerando no solo la cantidad sino también las prácticas de su cocinado. El análisis se realizó considerando el estado menopáusico (pre y postmenopausia) y la biología de la célula tumoral (tumores hormonales, HER2 positivos y triple negativos).

Por un lado, se estudió el consumo total de carne blanca (pollo, pavo, pato, conejo), carne roja (vaca, ternera, cerdo, cordero, hamburguesas y albóndigas de cerdo o ternera, hígado de ternera, cerdo o pollo y otros despojos), carne procesada o curada (carne sometida a alguna forma de conservación, incluyendo salchichas, perritos calientes, paté, foie gras y embutidos –jamón cocido, jamón serrano, chorizo, fuet, salchichón, butifarra, mortadela, botillo, cecina, etc–) y la cantidad total de todas las carnes antes nombradas.

Por otra parte, se analizó el punto de cocción de la carne (poco hecho, hecho o en su punto y muy hecho). Finalmente, se valoraron los métodos de cocinado de la carne (plancha o barbacoa, frito o rebozado, guisado, horno y otros métodos).

Carne roja, mejor poco hecha

El riesgo de cáncer de mama aumenta para aquellas mujeres postmenopáusicas que consumen más cantidad de cualquier tipo de carne (a partir de 51 g de carne por 1000 kcal y día), de carne roja (a partir de 25 g por 1000 kcal y día) y de carne procesada o curada (a partir de 14 g por 1000 kcal y día). La relación es particularmente importante en el caso de los tumores triple negativos y la carne procesada o curada, donde el riesgo es de más del doble de desarrollar este tipo de cáncer.

Una de cada ocho mujeres padecerá cáncer de mama a lo largo de su vida

La cantidad de carne blanca o el punto de su cocción no se ha relacionado con este tumor. En cambio, la carne roja debería consumirse poco hecha, dado que un mayor cocinado incrementa el riesgo de cáncer de mama. En relación con los métodos de cocinado, el análisis detectó un mayor riesgo por el consumo de carne roja guisada, sobre todo para los tumores hormonales.

Los resultados de este trabajo confirman la necesidad de transmitir a la población que se debe reducir el consumo de carne, en concreto de la roja y la procesada y curada. Este consejo va en la línea de la recomendación ya realizada por la Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer en 2015, tras declarar la carne procesada y curada como cancerígena y la carne roja como probable cancerígena para humanos.

Referencia bibliográfica:
Boldo E, Castelló A, Aragonés N, Amiano P, Pérez-Gómez B, Castaño-Vinyals G, Martín V, Guevara M, Urtiaga C, Dierssen-Sotos T, Fernández-Tardón G, Moreno V, Solans M, Peiró R, Capelo R, Gómez-Acebo I, Castilla J, Molina AJ, Castells X,  Altzibar JM, Lope V, Kogevinas M, Romieu I, Pollán M on behalf of MCC-Spain researchers. Meat intake, methods and degrees of cooking and breast cancer risk in the MCC-Spain study. Maturitas. 110 (2018): 62-70. doi: doi.org/10.1016/j.maturitas.2018.01.020
Los investigadores del proyecto MCC-Spain agradecen la generosa participación de todos los participantes de este estudio, más de 10.000 personas, sin los cuales sería imposible el avance del conocimiento científico que revierte en la mejora de la salud de todos.
La investigación, integrada en el proyecto MCC-Spain, refuerza la idea de que la dieta es un factor de riesgo que puede modificarse para mejorar la prevención de esta enfermedad.

Semana Mundial de la Lactancia Materna 2018

LOGO-SMLM-2018_400

 

http://albalactanciamaterna.org/smlm/semana-mundial-de-la-lactancia-materna-2018/

WABA (Alianza Mundial pro Lactancia Materna), entidad que trabaja conjuntamente con OMS y UNICEF y coordina cada año la celebración de la Semana Mundial de la Lactancia Materna ha hecho público el que será el lema de la Semana Mundial de Lactancia Materna 2018:

Lactancia materna: fundamento de la vida

La SMLM 2018 se centrará, por tanto, en la lactancia materna como la base para una buena salud para toda la vida para bebés y mamás.

La lactancia previene el hambre y la malnutrición en todas sus formas y asegura la seguridad alimentaria para bebés, incluso en momentos de crisis.

Sin que suponga un coste familiar extra, la lactancia es una manera económica de alimentar a los bebés y favorece la reducción de la pobreza.

La nutrición, la seguridad alimentaria y la reducción de la pobreza son fundamentales para conseguir los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas.

Los Objetivos de la SMLM 2018 se centran en la relación de la lactancia materna con la nutrición, la seguridad alimentaria y la reducción de la pobreza  y para ello es importante:

  • Informar a la población.
  • Anclar la lactancia materna dentro de diferentes agendas políticas (salud,  sostenibilidad, …)
  • Promover el trabajo conjunto y en red de personas individuales y organizaciones.
  • Desarrollar estrategias de difusión y apoyo a la lactancia materna.

Todos tenemos un papel importante para asegurar el crecimiento, el desarrollo y la supervivencia de los niños alrededor del mundo.

Para estar alerta de las novedades: http://worldbreastfeedingweek.org