Cómo una demanda contra Coca-Cola convenció a los estadounidenses de amar la cafeína

Hombres inspeccionan botellas en la línea de ensamblaje en una planta de Coca Cola en Los Ángeles en la década de 1930
University of Southern California / Corbis / Getty Images
DEBORAH BLUM
http://time.com/5405132/coca-cola-trial-caffeine-history/?utm_source=time.com&utm_medium=email&utm_campaign=history&utm_content=2018092800am&xid=newsletter-history&eminfo=%7b%22EMAIL%22%3a%229hdkGMgDG9DOHTMP1tvfCMEFAz5azrR8%22%2c%22BRAND%22%3a%22TD%22%2c%22CONTENT%22%3a%22Newsletter%22%2c%22UID%22%3a%22TD_HIS_8D2DB3EC-46EC-468F-990D-58338147E36C%22%2c%22SUBID%22%3a%2288604390%22%2c%22JOBID%22%3a%22889835%22%2c%22NEWSLETTER%22%3a%22HISTORY%22%2c%22ZIP%22%3a%22%22%2c%22COUNTRY%22%3a%22MEX%22%7d
En 1909, el gobierno federal presentó cargos contra el fabricante de refrescos más conocido del país, acusándolo de publicidad falsa y por cargar silenciosamente sus botellas con un estimulante peligroso. El caso, llamado así por una incautación de jarabe especialmente preparado, se tituló formalmente Estados Unidos vs. Forty Barrels and Twenty Kegs of Coca Cola.

Dos años más tarde, en la primavera de 1911, el juicio comenzó en Chattanooga, Tennessee. Muchos esperaban que su foco estuviera en la droga ilegal de cocaína, que en el siglo XIX había sido una parte célebre de la fórmula de la compañía, destacada en su famoso planes de publicidad pep-you-up.

Pero Coca-Cola, bajo presión legal y del consumidor, había eliminado la cocaína de los ingredientes casi una década antes. El estimulante en el corazón de las acusaciones del gobierno, para sorpresa y consternación de los periodistas de café que cubren el juicio, fue la popular pero poco conocida cafeína alcaloide vegetal.

Y como resultaría, la cafeína no solo sería la estrella del proceso de tres semanas, sino que su reputación también se verá empañada por el trabajo científico realizado por testigos expertos, en particular la minuciosa investigación del psicólogo de Nueva York Harry Hollingworth. Sus resultados cuidadosamente medidos dijeron a los reporteros, y a sus lectores en todo el país, que una taza de café de la mañana (o dos o más) probablemente los haría más coordinados y más inteligentes a diario. “El aumento gradual de los espíritus”, informó uno de los sujetos de prueba de Hollingworth después de una sacudida de cafeína. “Entonces un período de exuberancia”.

Como resultado, el ensayo de Coca-Cola de 1911 ayudó a establecer la cafeína como la mejor opción del país. No es que fuera planeado de esa manera.

Se sabe que el químico principal del Departamento de Agricultura de los EE. UU., Entonces responsable de la seguridad de todos los alimentos y bebidas estadounidenses, era hostil a la cafeína. El Dr. Harvey Washington Wiley había declarado anteriormente que los refrescos que contenían el compuesto eran “adictivos y estresantes”.

Wiley y el jefe de su división farmacéutica, Lyman Kebler, se centraron en los refrescos “medicinales” que se vendían al público en ese momento. Muchos, con nombres como Kola-Kok y Koke, todavía echaban un poco de cocaína en la mezcla. Otros como Seven-Up, contenían litio, y otros, como Coca-Cola a principios del siglo 20, contenían un nivel de cafeína (un vaso era comparable a una lata de Red Bull hoy) y con frecuencia se comercializaban alegremente a los niños. Kebler, durante uno de sus viajes de investigación, se horrorizó al encontrar a niños de tan solo cuatro años bebiendo el refresco rico en estimulantes. Redactó un informe sobre las bebidas con el título provocativo: “Agentes formadores de hábito: su venta indiscriminada y el uso de una amenaza para el bienestar público“.

Coca-Cola naturalmente disputó todo esto. El vicepresidente Charles Howard Candler enfatizó que “la compañía nunca ha anunciado ni vendido Coca-Cola con los nombres ‘Dope’ o ‘Coke’ ni ningún otro término relacionado con las drogas”. (No registró el uso de “Coke” hasta 1945 .) También proporcionó una variedad de bebidas de refrescos felices y una lista de toxicólogos que respondieron el testimonio del gobierno al declarar que la cafeína es segura. “No conozco ningún caso de cafeína en ninguna cantidad que cause la muerte”, declaró John Marshall, de la Universidad de Pennsylvania, famoso como uno de los principales toxicólogos del país.

Su estudio de 40 días, dirigido con la ayuda de su esposa Leta Stetter Hollingworth (quien luego sería aclamada por su investigación sobre niños superdotados), fue meticuloso en su diseño. Reclutó a 16 participantes, diez hombres y seis mujeres, todos evaluados para asegurarse de que gozaban de buena salud. Los sujetos recibieron cápsulas diarias que contenían un placebo, cafeína o jarabe de Coca-Cola en una variedad de dosis. El estudio fue doble ciego, lo que significa que ni los sujetos de prueba ni los científicos sabían quién había recibido qué hasta que se completaron las pruebas.

“Su testimonio fue, con mucho, el más interesante y técnico de todos los presentados”, informó The Chattanooga Daily Times . “El interrogatorio no logró sacudir ninguna de sus deducciones”. El científico informó sobre “un aumento de la capacidad” claramente relacionado con la cafeína. Hollingworth dijo que era una estimulación rápida y temporal, y su efecto predominante parecía ser reacciones mentales más rápidas y una coordinación motora más fina.

Aún así, su trabajo no ganó el día para Coca-Cola. En cambio, el juicio finalizó unos días después, justo cuando el gobierno planeaba llamar a los testigos de refutación, cuando el juez desestimó el caso por un tecnicismo: un nuevo argumento de la compañía de que la cafeína era un ingrediente natural, en lugar de un aditivo como USDA reclamó, y por lo tanto no pudo ser cuestionado bajo la ley federal.

Cien años más tarde, todavía estamos estudiando la cafeína y está claro que el hecho de que se produzcan demasiados efectos nerviosos en la salud y que una dosis extremadamente alta (comparable a unas 100 tazas de café) puede ser letal. Pero el balance de los estudios continúa sugiriendo que el uso moderado tiene efectos positivos genuinos , como informó Hollingworth en 1911, y para el indudable alivio de los bebedores de café en todas partes.

¿Qué es la “sextorsión”?

Cyberbullying, Cyberthreat, Teens, Adolescents, Middle and High School, Sextortion, Sexual Exploitation, Dating Violence, Electronic Dating, Social Media
Justin W. Patchin, Sameer Hinduja Fuente: Sexual Abuse https://doi.org/10.1177/1079063218800469 Sextortion Among Adolescents: Results From a National Survey of U.S. Youth
https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=93201&uid=520577&fuente=inews
Según el Departamento de Justicia de los Estados Unidos, la “sextorsión” está catalogada como la amenaza cibernética más importante y de mayor crecimiento para los niños, con más víctimas menores por delincuente que todos los demás delitos de explotación sexual infantil.
Sextorsión es la amenaza de diseminación de imágenes explícitas, íntimas o embarazosas de naturaleza sexual sin consentimiento. Usualmente es con el propósito de obtener más imágenes, actos sexuales, dinero u otra cosa.

La sextorsión en niños se convirtió en el centro de atención en 2012 con el suicidio de Amanda Todd, de 15 años, de British Columbia. Después de años de acoso en línea, humillación pública y acoso cibernético asociado con la sextorción, se quitó la vida. A pesar del aumento del interés público en la sextorsión, no se han realizado estudios para examinar empíricamente este comportamiento entre los adolescentes.

Investigadores de la Florida Atlantic University y la Universidad de Wisconsin-Eau Claire llenaron este vacío con un estudio que exploró las conductas de prevalencia de la sextorsión en una muestra representativa a nivel nacional de 5,568 estudiantes de secundaria y preparatoria en los Estados Unidos entre las edades de 12 a 17 años.

Los resultados del estudio, que acaba de publicarse en la revista Sexual Abuse, revelan que el 5 por ciento de estos jóvenes había sido objeto de sextorsión, y el 3 por ciento admitió que se lo habían hecho a otros. Si bien estos porcentajes no parecen altos, constituyen una proporción significativa cuando se extrapolan a una población de adolescentes de los Estados Unidos. Los varones fueron significativamente más propensos que las mujeres a haber participado en la sextorsión como víctima y como delincuente.

“Nuestro hallazgo de que los hombres son más propensos a ser víctimas de la sextorción fue algo sorprendente, dado que la mayor atención se ha centrado en las mujeres víctimas”, dijo Sameer Hinduja, Ph.D., coautora y profesora de la Escuela de Criminología y Criminal de FAU. Justicia en el Colegio para el Diseño y la Investigación Social, y codirector del Centro de Investigación del Ciberacoso. “También encontramos una conexión entre la ofensa y la victimización, y es más probable que los involucrados en un rol también estén involucrados en el otro”.

Otros hallazgos mostraron que los adolescentes que se identificaron como no heterosexuales tenían más del doble de probabilidades de ser víctimas de sextorsión. Este hallazgo es coherente con otras formas de abuso en línea, como el ciberacoso y la violencia por citas electrónicas, que, según las investigaciones, es más común entre quienes no se identifican como heterosexuales. Los investigadores no encontraron diferencias por raza y edad, aunque en general los de 15 años tenían más probabilidades de participar en comparación con otros grupos.

El estudio también encontró que la mayoría de las experiencias de sextorsión ocurrieron dentro del contexto de una amistad existente (romántica o de otro tipo). Era relativamente raro que la persona objetivo de alguien no fuera bien conocida por el objetivo.

Las víctimas de la extorsión sexual sufrieron daños de diversas maneras, entre ellas, ser acosadas o acosadas (9.7 por ciento de los hombres y 23.5 por ciento de las mujeres), ser contactadas repetidamente en línea o por teléfono (42.9 por ciento de los hombres y 40.9 por ciento de las mujeres), o tener una se creó un perfil en línea falso sobre ellos (11.2 por ciento de los hombres y 8.7 por ciento de las mujeres).

Lo más notable es que el 24.8 por ciento de los hombres y el 26.1 por ciento de las mujeres que fueron sometidas a un delito sexual dijeron que el agresor publicó su imagen sexual en línea, mientras que el 25.5 por ciento de las víctimas masculinas y el 29.6 por ciento de las víctimas dijeron que el delincuente envió la imagen sexual de ellos a otra persona sin su permiso.

“En resumen, las amenazas que se hicieron finalmente se llevaron a cabo de alguna manera, y algunos de estos casos podrían ser más precisamente caracterizados como ‘pornografía de venganza‘, otro comportamiento que involucra la distribución no autorizada de imágenes explícitas”, dijo Hinduja.

“La pornografía de la venganza es menos conocida coloquialmente como ‘pornografía no consentida’. Sin embargo, la diferencia principal entre el porno de venganza tiende a ser pública, mientras que la sextorción suele ser privada, a menos que las amenazas se lleven a cabo en última instancia “

Pocas víctimas de sextorsión informaron la experiencia a los padres u otras autoridades adultas, aunque significativamente más mujeres informaron a sus padres que los hombres. Además, muy pocas víctimas de sextortion lo informaron al sitio o aplicación donde ocurrió la situación.

“Además de la desconfianza general o la falta de fe en los adultos, los adolescentes también temen las represalias, luchan con la vergüenza, desean mantener en secreto la extorsión sexual, intentan minimizar el incidente y no saben a quién recurrir o con quién pueden contar. Realmente vengan por ellos “, dijo Hinduja.

Hinduja y Justin W. Patchin, Ph.D., coautor, profesor en la Universidad de Wisconsin-Eau Claire y codirector del Centro de Investigación sobre el Ciberacoso, aconsejan a los jóvenes que sigan siendo precavidos cuando se trata de cuánta confianza. Pueden extenderse a los demás.

También sugieren que los padres y otros adultos que trabajan con adolescentes deberían cultivarlos con una dosis saludable de escepticismo sobre el intercambio de contenido personal y sexual, a cualquiera en su círculo, porque la investigación deja en claro que la extorsión sexual es muy rara.

Los costos de la atención del cáncer de mama: experiencias y preferencias informadas por los pacientes para la transparencia.

11

Sarah Campen, PharmD
https://jnccn360.org/breast/news/discussing-financial-aspect-of-cancer-care-with-physicians/?utm_source=Email&utm_medium=Email&utm_campaign=JNCCN360%20Emails%203.9%20Ongoing&email=662b660463813bdf3febf55247eb2aa3138cd1c81e8bea34c156c6560969efaf
Resumen

Antecedentes: apesar del efecto secundario reconocido de la toxicidad financiera después del cáncer, las decisiones de tratamiento para el cáncer de mama rara vez incluyen los costos de la atención. Tratamos de determinar las experiencias de las mujeres con los costos del tratamiento del cáncer de mama y sus preferencias de transparencia de costos en el momento del diagnóstico.Métodos: lasmujeres ≥18 años con antecedentes de cáncer de mama completaron una encuesta electrónica de 88 preguntas basadas en elementos validados o publicados. Se utilizó estadística descriptiva y análisis de regresión.

Aunque muchas mujeres con cáncer de mama reportan una carga financiera significativa relacionada con su atención y prefieren hablar sobre los costos antes de comenzar el tratamiento, la mayoría no está teniendo conversaciones sobre el costo de la atención con su equipo de oncología. Estos son los resultados de un estudio presentado en el Simposio de Atención de Calidad de la Sociedad Americana de Oncología Clínica (ASCO) de 2018 en Phoenix (Resumen 207).

“En una era de aumento en los costos del tratamiento del cáncer, no discutimos de manera rutinaria las implicaciones financieras de la atención del cáncer con mujeres que se inician en el tratamiento”, afirmó la autora principal Rachel Adams Greenup, MD, MPH , del Centro Médico de la Universidad de Duke, Durham, Carolina del Norte. , en un comunicado de prensa de la ASCO. “A medida que las mujeres consideran varias opciones de tratamiento para el cáncer, la información sobre los costos podría ayudarles a tomar decisiones más informadas sobre qué terapias son las mejores para ellas”.

En el estudio, 607 mujeres con cáncer de mama en estadio 0 a III completaron una encuesta electrónica de 88 preguntas sobre sus experiencias con los costos del tratamiento del cáncer de mama y sus preferencias por la transparencia de los costos. La mayoría tenía seguro privado (70%) o Medicare (25%) y reportó un ingreso familiar anual de al menos $ 74,000. Los costos de bolsillo medianos fueron de $ 3,500, y el 15.5% de las mujeres reportaron una carga financiera “significativa a catastrófica”.

La mayoría de los pacientes (79%) informaron que prefieren la transparencia de costos antes de comenzar el tratamiento; sin embargo, la mayoría de los participantes (78%) nunca discutieron los costos con su equipo de cáncer. Las mujeres que discutieron el costo del tratamiento eran más propensas a tener enfermedad en estadio II o III, tenían menos probabilidades de estar deprimidas y tenían menos cobertura de seguro que las que no lo hacían. La edad avanzada, el aumento de los ingresos familiares y una mejor cobertura de seguro se asociaron con un menor riesgo de daño financiero.

 

En México

https://www.kondinero.com/blog/cuanto-cuesta-tener-cancer-mama

Cada año fallecen en México 5,000 mujeres por esta enfermedad, pero en el mundo esta cifra se eleva a 400,000, según datos de la farmacéutica Roche. Anualmente se diagnostican 60,000 casos en el país, y 40% de esas mujeres se encuentran en etapas avanzadas.

Los problemas financieros, aunados a los de salud, se acentúan en quienes no cuentan con acceso a seguridad social.

Golpe financiero y emocional

El estudio El costo de la atención médica del cáncer mamario: el caso del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), un cáncer de mama que se detecta en etapa I le cuesta al IMSS 74,522 pesos al año. En cambio, cuando se diagnostica en etapa IV, que es la más avanzada, el gasto asciende a 199,274 pesos.

Conforme avanza puede resultar más costoso y difícil de atender, explica el gerente médico del Sector Salud de PwC México, Renato Núñez. “Entre el 50 y 60% de los casos, cuando se detecta, las pacientes ya están en etapa avanzada”.

Para disminuir los factores de riesgo los médicos recomiendan la autoexploración y realizarse una mastografía o placa de mama una vez al año. Una mastografía en el sector privado, de acuerdo con PwC, puede costar entre 1,800 y 2,000 pesos, todo depende del laboratorio, hospital y médico que la practique.

Si se detectaron algunas irregularidades será necesario un ultrasonido mamario que cuesta aproximadamente 3,500 pesos. Posteriormente, si se requiere tomar una muestra de tejido el gasto va de 4,000 hasta 15,000 pesos.

El tratamiento no cesa aquí, de acuerdo con PwC el paquete de 20 quimioterapias para erradicar al cáncer puede costar entre 300,000 y 350,000 pesos al año.

Las radioterapias, que es el segundo paso para detener el crecimiento de las células cancerígenas, oscilan entre 30,000 y 35,000 pesos por 20 sesiones.

Además, serán necesarios medicamentos para calmar los efectos secundarios del tratamiento, con valor de 150 hasta 5,000 pesos mensuales, indicó la subdirectora comercial de Vida de Axa Seguros, Mariana Ávalos. Pormenoriza que el costo promedio de la enfermedad está entre 1 y 2 millones de pesos.

El equívoco homeopático

Sobre los riesgos y contradicciones de esta terapia y su necesaria regulación
Fuente: IntraMed / Fundación Esteve
https://www.intramed.net/contenidover.asp?contenidoID=93167&uid=520577&fuente=inews

La edad de la inocencia de la homeopatía podría estar tocando a su fin. Poco a poco está siendo evacuada de las universidades y los colegios médicos, y se va poniendo el foco en los riesgos y contradicciones de esta pseudociencia. En cuanto a los riesgos, parece claro que puede matar si se usa como alternativa terapéutica para el cáncer, como ilustra el caso recién conocido de una economista española fallecida tras tratarse su cáncer de mama con homeopatía. A raíz de este y otros casos, cientos de médicos y científicos han pedido a la ministra de Sanidad de España que ponga coto a la venta libre de homeopatía en las farmacias y regule su uso. Lo curioso es que poco antes el Gobierno español trasladó a la Unión Europea, en la reunión de ministros de Sanidad celebrada en Viena del 10-11 de septiembre, una propuesta que incluso va más allá: dejar de considerar medicamentos a los productos homeopáticos.

Esta iniciativa se sustenta en los riesgos potenciales de esta terapia y en una flagrante contradicción regulatoria: los productos homeopáticos son considerados medicamentos en toda la Unión Europea (en virtud de la Directiva Europea 92/73/CEE) sin haber tenido que demostrar su eficacia, como se exige a cualquier medicamento. Aunque en España la homeopatía no está financiada por el sistema sanitario público, en Francia, Alemania y otros países europeos sí lo está. Pero las cosas están cambiando. En abril de este año, el National Health Service británico empezó a dejar de financiar los tratamientos homeopáticos. En Francia, Le Figaro se ha hecho eco de la propuesta española (L’Espagne veut que l’Europe retire à l’homéopathie le statut de médicament) e informa de que el Gobierno francés se plantea dejar de reembolsar los tratamientos homeopáticos.

Considerada a la luz de las evidencias científicas, la homeopatía es un puro placebo (químicamente, es poco más que agua clara endulzada por un excipiente)

Michèle Boiron, nieta del fundador de los laboratorios Boiron, líder mundial en productos homeopáticos, le quita hierro al asunto: “La homeopatía es atacada regularmente. Son ciclos”. Y, ciertamente, no le falta razón, pues resulta inexplicable cómo es posible que este debate siga vivo, tras más de siglo y medio de pruebas desfavorables sobre su eficacia y más de una década desde que The Lancet declarara el fin de la homeopatía. (https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(05)67149-8/fulltext)

Considerada a la luz de las evidencias científicas, la homeopatía es un puro placebo (químicamente, es poco más que agua clara endulzada por un excipiente) porque sus efectos terapéuticos no van más allá. Como tal, resultaría inocua, si no fuera porque se utiliza como terapia alternativa en enfermedades graves como el cáncer. Aunque la información disponible sobre el uso de terapias alternativas a la cirugía, la quimioterapia y la radioterapia en pacientes con cáncer es escaso, un reciente estudio ha puesto de manifiesto que la supervivencia a los cinco años es menor de la mitad entre los pacientes que las usan.

Queda mucho por saber sobre el conocimiento que tienen los usuarios de estas terapias y sus motivaciones, y si las usan como tratamientos alternativos, complementarios o preventivos. Un reciente estudio, liderado por Carolina Moreno, de la Universidad de Valencia, muestra que el perfil socio-demográfico del usuario español de homeopatía es el de una mujer, de clase media-alta, con estudios universitarios y de ideología progresista. Y muestra también que las principales razones para consumir homeopatía es tener una vida sana y equilibrada (47,5%), prevenir enfermedades y dolencias (37,1%) y curar enfermedades y dolencias en las que la medicina convencional no funciona (32,2%). Si algo ilustran estos datos es que, más allá de las carencias y limitaciones de la medicina convencional, la alfabetización científica de la población deja mucho que desear y el pensamiento mágico es inmune al desaliento cuando la salud está en juego. Todo ello apoya la urgente necesidad de poner fin al gran equívoco de la homeopatía, el de ser considerada como un medicamento sin haber sido evaluada y regulada como tal.

Cáncer de mama: prevención y control

Resultado de imagen para cancer de mama 2018 oms


http://www.who.int/topics/cancer/breastcancer/es/index1.html

Control del cáncer de mama

La OMS promueve la lucha contra el cáncer de mama en el marco de programas nacionales amplios de control del cáncer que están integrados con las enfermedades no transmisibles y otros problemas relacionados. El control integral del cáncer abarca la prevención, la detección precoz, el diagnóstico y tratamiento, la rehabilitación y los cuidados paliativos.

La sensibilización del público en general sobre el problema del cáncer de mama y los mecanismos de control, así como la promoción de políticas y programas adecuados, son estrategias fundamentales para el control poblacional del cáncer de mama. Muchos países de ingresos bajos y medios afrontan actualmente una doble carga de cáncer mamario y cáncer cervicouterino, que son las principales causas de muerte por cáncer entre las mujeres de más de 30 años. Es preciso que esos países implementen estrategias combinadas que aborden estos dos problemas de salud pública de manera eficaz y eficiente.

Prevención

El control de factores de riesgo específicos modificables, así como una prevención integrada eficaz de las enfermedades no transmisibles que promueva los alimentos saludables, la actividad física y el control del consumo de alcohol, el sobrepeso y la obesidad, podrían llegar a tener un efecto de reducción de la incidencia de cáncer de mama a largo plazo.

Detección precoz

Aunque se puede lograr cierta reducción del riesgo mediante medidas de prevención, esas estrategias no pueden eliminar la mayoría de los cánceres de mama que se registran en los países de ingresos bajos y medios. Así pues, la detección precoz con vistas a mejorar el pronóstico y la supervivencia del cáncer de mama sigue siendo la piedra angular del control de este tipo de cáncer (Anderson et al., 2008).

Hay dos métodos de detección precoz:

  • el diagnóstico precoz o el conocimiento de los primeros signos y síntomas en la población sintomática, para facilitar el diagnóstico y el tratamiento temprano, y
  • el cribado, es decir, la aplicación sistemática de pruebas de tamizaje en una población aparentemente asintomática. Su objetivo es detectar a las personas que presenten anomalías indicativas de cáncer.

Un programa de cribado es una empresa mucho más compleja que un programa de diagnóstico precoz. (OMS, 2007).

Independientemente del método de detección precoz utilizado, dos aspectos esenciales para el éxito de la detección precoz poblacional son una atenta planificación y un programa bien organizado y sostenible que se focalice en el grupo de población adecuado y garantice la coordinación, continuidad y calidad de las intervenciones en todo el continuum asistencial. La selección como objetivo de grupos de edad inadecuados, por ejemplo mujeres jóvenes con bajo riesgo de cáncer de mama, puede traducirse en una disminución del número de cánceres detectados por mujer sometida a cribado, y reducir así la costo-eficacia de la medida. Además, esa focalización en las mujeres más jóvenes obligaría a analizar más tumores benignos y provocaría una sobrecarga innecesaria de los servicios de salud, por los recursos diagnósticos adicionales que entrañaría (Yip et al., 2008).

Diagnóstico precoz

El diagnóstico temprano sigue siendo una importante estrategia de detección precoz, particularmente en los países de ingresos bajos y medios, donde la enfermedad se diagnostica en fases avanzadas y los recursos son muy limitados. Algunos datos sugieren que esta estrategia puede dar lugar a un “descenso del estadio TNM” (aumento de la proporción de cánceres de mama detectados en una fase temprana) de la enfermedad, que la haría más vulnerable al tratamiento curativo (Yip et al., 2008).

Mamografías de cribado

La mamografía es el único método de cribado que se ha revelado eficaz. Si su cobertura supera el 70%, esta forma de cribado puede reducir la mortalidad por cáncer de mama en un 20%-30% en las mujeres de más de 50 años en los países de ingresos altos (IARC, 2008). El tamizaje basado en esta técnica es muy complejo y absorbe muchos recursos, y no se ha hecho ninguna investigación sobre su eficacia en los entornos con recursos escasos.

Autoexploración mamaria

No hay datos acerca del efecto del cribado mediante autoexploración mamaria. Sin embargo, se ha observado que esta práctica empodera a las mujeres, que se responsabilizan así de su propia salud.

En consecuencia, se recomienda la autoexploración para fomentar la toma de conciencia entre las mujeres en situación de riesgo, más que como método de cribado.

Cáncer

1d

http://www.who.int/es/news-room/fact-sheets/detail/cancer

Datos y cifras

  • El cáncer es la segunda causa de muerte en el mundo; en 2015, ocasionó 8,8 millones de defunciones. Casi una de cada seis defunciones en el mundo se debe a esta enfermedad.
  • Cerca del 70% de las muertes por cáncer se registran en países de ingresos medios y bajos.
  • Alrededor de un tercio de las muertes por cáncer se debe a los cinco principales factores de riesgo conductuales y dietéticos: índice de masa corporal elevado, ingesta reducida de frutas y verduras, falta de actividad física, consumo de tabaco y consumo de alcohol.
  • El tabaquismo es el principal factor de riesgo y ocasiona aproximadamente el 22% de las muertes por cáncer.
  • Las infecciones oncogénicas, entre ellas las causadas por virus de las hepatitis o por papilomavirus humanos, ocasionan el 25% de los casos de cáncer en los países de ingresos medios y bajos.
  • La detección de cáncer en una fase avanzada y la falta de diagnóstico y tratamiento son problemas frecuentes. En 2017, solo el 26% de los países de ingresos bajos informaron de que la sanidad pública contaba con servicios de patología para atender a la población en general. Más del 90% de los países de ingresos altos ofrecen tratamiento a los enfermos oncológicos, mientras que en los países de ingresos bajos este porcentaje es inferior al 30%.
  • El impacto económico del cáncer es sustancial y va en aumento. Según las estimaciones, el costo total atribuible a la enfermedad en 2010 ascendió a US$ 1,16 billones.
  • Solo uno de cada cinco países de ingresos medianos o bajos dispone de los datos necesarios para impulsar políticas de lucha contra la enfermedad.
«Cáncer» es un término genérico que designa un amplio grupo de enfermedades que pueden afectar a cualquier parte del organismo; también se habla de «tumores malignos» o «neoplasias malignas». Una característica definitoria del cáncer es la multiplicación rápida de células anormales que se extienden más allá de sus límites habituales y pueden invadir partes adyacentes del cuerpo o propagarse a otros órganos, un proceso que se denomina «metástasis». Las metástasis son la principal causa de muerte por cáncer.

La magnitud del problema

El cáncer es la principal causa de muerte en todo el mundo. En 2015 se atribuyeron a esta enfermedad 8,8 millones de defunciones. Los cinco tipos de cáncer que causan un mayor número de fallecimientos son los siguientes:

  • Pulmonar (1,69 millones de defunciones)
  • Hepático (788 000 defunciones)
  • Colorrectal (774 000 defunciones)
  • Gástrico (754 000 defunciones)
  • Mamario (571 000 defunciones)

¿Cuáles son las causas del cáncer?

El cáncer se produce por la transformación de células normales en células tumorales en un proceso en varias etapas que suele consistir en la progresión de una lesión precancerosa a un tumor maligno. Estas alteraciones son el resultado de la interacción entre los factores genéticos del paciente y tres categorías de agentes externos, a saber:

  • carcinógenos físicos, como las radiaciones ultravioletas e ionizantes;
  • carcinógenos químicos, como el amianto, los componentes del humo de tabaco, las aflatoxinas (contaminantes de los alimentos) y el arsénico (contaminante del agua de bebida), y
  • carcinógenos biológicos, como determinados virus, bacterias y parásitos.

La OMS mantiene una clasificación de los agentes cancerígenos a través de un órgano especializado, el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC).

El envejecimiento es otro factor fundamental en la aparición del cáncer. La incidencia de esta enfermedad aumenta muchísimo con la edad, muy probablemente porque se van acumulando factores de riesgo de determinados tipos de cáncer. La acumulación general de factores de riesgo se combina con la pérdida de eficacia de los mecanismos de reparación celular que suele ocurrir con la edad.

Factores de riesgo de cáncer

El consumo de tabaco y de alcohol, la mala alimentación y la inactividad física son los principales factores de riesgo de cáncer en el mundo, y lo son también de otras enfermedades no transmisibles.

Algunas infecciones crónicas particularmente frecuentes en los países de ingresos medios y bajos son también factores de riesgo de contraer un cáncer. Cerca del 15% de los casos de cáncer diagnosticados en 2012 se atribuyeron a infecciones, especialmente las causadas por Helicobacter pylori, los papilomavirus humanos, los virus de la hepatitis B y de la hepatitis C y el virus de Epstein-Barr.

Los virus de la hepatitis B y de la hepatitis C y algunos tipos de papilomavirus humanos aumentan el riesgo de contraer cáncer de hígado y cáncer de cuello uterino, respectivamente. Asimismo, la infección por el VIH aumenta considerablemente el riesgo de contraer determinados tipos de cáncer, como el cervicouterino.

¿Cómo se puede reducir la carga de morbilidad por cáncer?

Entre el 30 y el 50% de los cánceres se pueden evitar. Para ello, es necesario reducir los factores de riesgo y aplicar estrategias preventivas de base científica. La prevención abarca también la detección precoz de la enfermedad y el tratamiento de los pacientes. Si se detectan a tiempo y se tratan adecuadamente, las posibilidades de recuperación para muchos tipos de cáncer son excelentes.

Modificación y prevención de los factores de riesgo

La modificación o la prevención de los principales factores de riesgo pueden reducir de forma significativa la carga de cáncer. Estos factores de riesgo incluyen:

  • el consumo de tabaco (cigarrillos y tabaco sin humo);
  • el exceso de peso o la obesidad;
  • la mala alimentación en la que se ingieren cantidades insuficientes de frutas y hortalizas;
  • la inactividad física;
  • el consumo de bebidas alcohólicas;
  • las infecciones genitales por papilomavirus humanos;
  • las infecciones por los virus de las hepatitis u otras infecciones oncogénicas;
  • las radiaciones ionizantes y ultravioleta;
  • la contaminación del aire de las ciudades;
  • el humo generado en los hogares por la quema de combustibles sólidos.

El tabaquismo es el factor de riesgo de cáncer más importante y ocasiona aproximadamente el 22% de las muertes por cáncer a nivel mundial.

Estrategias preventivas

Para prevenir el cáncer se pueden adoptar las siguientes medidas:

  • evitar en lo posible los factores de riesgo recién mencionados;
  • vacunarse contra los papilomavirus humanos y contra el virus de la hepatitis B;
  • controlar los riesgos profesionales;
  • reducir la exposición a la radiación ultravioleta;
  • reducir la exposición a la radiación ionizante (por motivos profesionales o durante la realización de pruebas de diagnóstico por la imagen).

La vacunación contra los papilomavirus humanos y contra el virus de la hepatitis B podría prevenir 1 millón de casos de cáncer cada año3.

Detección temprana

La mortalidad por cáncer se puede reducir si los casos se detectan y se tratan a tiempo. Las actividades de detección temprana tienen dos componentes:

El diagnóstico temprano

Si el cáncer se diagnostica tempranamente, es más probable que el tratamiento sea eficaz. La probabilidad de supervivencia aumenta, la morbilidad se reduce y el tratamiento es más barato. El diagnóstico y tratamiento precoces comportan mejoras notables en la vida de los pacientes.

El diagnóstico temprano abarca tres pasos sucesivos, que se deben integrar y llevar a cabo oportunamente:

  • conciencia del posible problema de salud y acceso a la atención médica;
  • evaluación clínica, diagnóstico y estadificación;
  • acceso al tratamiento.

El diagnóstico temprano es útil en todas las situaciones para la mayoría de tipos de cáncer. Cuando la enfermedad se diagnostica en una fase avanzada, no siempre es posible administrar un tratamiento curativo. No obstante, es posible elaborar programas que permitan reducir los retrasos y los obstáculos que impiden proporcionar los servicios de diagnóstico y tratamiento adecuados.

El cribado

El objetivo del cribado o detección sistemática es encontrar anomalías indicativas de un cáncer o de una lesión precancerosa cuando no ha producido síntomas, con el fin de diagnosticar y tratar prontamente la enfermedad.

Los programas de cribado pueden ser muy eficaces para determinados tipos de cáncer si seleccionan y utilizan las pruebas apropiadas, se aplican paralelamente otras medidas en el contexto de la detección y se garantiza la calidad de las intervenciones. En general, los programas de cribado son intervenciones de salud pública mucho más complejas que el diagnóstico temprano.

Estos son algunos ejemplos de métodos de cribado:

  • la inspección visual con ácido acético para detectar el cáncer cervicouterino en entornos con pocos recursos;
  • las pruebas de detección de los papilomavirus humanos que pueden causar cáncer cervicouterino;
  • la citología vaginal para el cribado del cáncer cervicouterino en entornos con ingresos medios y altos; y
  • la mamografía para el cribado del cáncer de mama en entornos con ingresos altos.

Tratamiento

El diagnóstico correcto del cáncer es esencial para poder prescribir un tratamiento adecuado y eficaz, porque cada tipo de cáncer requiere un protocolo específico que puede abarcar una o más modalidades, tales como la cirugía, la radioterapia o la quimioterapia. El primer paso importante es determinar los objetivos del tratamiento o los cuidados paliativos. Los servicios médicos ofrecidos deben ser integrados y centrados en las personas. El objetivo principal es curar el cáncer o prolongar en lo posible la vida del paciente. Otro objetivo importante es mejorar la calidad de vida del enfermo, lo cual se puede lograr ofreciéndole cuidados paliativos y apoyo psicosocial.

Posibilidades de curación de determinados tipos de cáncer cuando se detectan tempranamente

Algunos de los tipos de cáncer más frecuentes, como el de mama, el cervicouterino, el bucal o el colorrectal, tienen tasas de curación elevadas cuando se detectan pronto y se tratan de acuerdo con prácticas correctas.

Posibilidades de curación de otros tipos de cáncer

Las tasas de curación de otros tipos de cáncer, como las leucemias y los linfomas infantiles o los seminomas, también son elevadas si se tratan adecuadamente, a pesar de que las células cancerosas se hayan diseminado a otras partes del organismo.

Cuidados paliativos

La finalidad de los cuidados paliativos no es curar el cáncer, sino aliviar los síntomas que causa y mejorar la calidad de vida de los pacientes y de sus familias. Pueden ayudar a los enfermos a vivir más confortablemente y son una necesidad humanitaria urgente para las personas de todo el mundo aquejadas de cáncer o de otras enfermedades crónicas mortales. Estos cuidados se necesitan sobre todo en los lugares donde hay una gran proporción de pacientes cuya enfermedad se encuentra en fase avanzada y que tienen pocas probabilidades de curarse.

Los cuidados paliativos pueden aliviar los problemas físicos, psicosociales y espirituales de más del 90% de los enfermos con cáncer avanzado.

Estrategias de cuidados paliativos

Las estrategias eficaces de salud pública que abarcan la atención fuera de los centros de salud y en el propio hogar son esenciales para ofrecer servicios de cuidados paliativos y de alivio del dolor que puedan ayudar a los enfermos y a sus familias en los entornos con pocos recursos.

El tratamiento del dolor moderado a intenso causado por el cáncer, que aqueja a más del 80% de los enfermos oncológicos en fase terminal, requiere obligatoriamente una mejora del acceso al tratamiento con morfina por vía oral.

Respuesta de la OMS

En 2013, la OMS puso en marcha el Plan de acción mundial para la prevención y el control de las enfermedades no transmisibles 2013-2020, cuyo objetivo es reducir en un 25% la mortalidad prematura causada por el cáncer, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes y las enfermedades respiratorias crónicas de aquí a 2025.

La OMS y el Centro Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer colaboran con otras organizaciones que forman parte del Equipo de Tareas Interinstitucional de las Naciones Unidas sobre la Prevención y el Control de las Enfermedades No Transmisibles y con otros asociados, con el fin de:

  • aumentar el compromiso político con la prevención y el tratamiento del cáncer;
  • coordinar y llevar a cabo investigaciones sobre las causas del cáncer y los mecanismos de la carcinogenia en el ser humano;
  • hacer un seguimiento de la carga de cáncer (como parte de la labor de la Iniciativa mundial para la elaboración registros oncológicos);
  • determinar cuáles son las estrategias prioritarias para prevenir y tratar el cáncer;
  • generar nuevos conocimientos y divulgar los existentes, con el fin de facilitar la aplicación de métodos de tratamiento del cáncer basados en datos científicos;
  • elaborar normas e instrumentos para orientar la planificación y la ejecución de las intervenciones de prevención, diagnóstico temprano, tratamiento, cuidados paliativos y atención a los supervivientes a la enfermedad;
  • facilitar la formación de amplias redes mundiales, regionales y nacionales de asociados y expertos en el tratamiento del cáncer;
  • fortalecer los sistemas de salud locales y nacionales para que presten servicios asistenciales y curativos a los enfermos oncológicos;
  • liderar la acción mundial y prestar asistencia técnica para ayudar a los gobiernos y sus asociados a elaborar y mantener programas sostenibles y de calidad contra el cáncer cervicouterino; y
  • prestar asistencia técnica para la transferencia rápida y eficaz de las prácticas óptimas a los países en desarrollo.

“El humor” Sigmund Freud -1927

1a

En mi trabajo de 1905 sobre El chiste y su relación con lo inconsciente sólo consideré el humor desde el punto de vista meramente económico, pues a la sazón me importaba revelar la fuente del placer que despierta el humor, y creo haber demostrado que reside en el ahorro del despliegue afectivo.

El proceso humorístico puede llevarse a cabo de doble manera: ya sea en una sola persona, que adopta ella misma la actitud humorosa, mientras el papel de la segunda se limita al de mero espectador divertido; ya entre dos personas, de las cuales una no tiene la menor parte activa en el proceso humorístico, siendo aprovechada por la segunda como objeto de su consideración humorística. Detengámonos en el más crudo de los ejemplos. Si el reo conducido un lunes a la horca exclama: «¡Linda manera de empezar la semana!», entonces él mismo despliega el humor, el proceso humorístico se agota en su persona y evidentemente le produce cierta satisfacción. A mí, al espectador sin parte ni interés, me toca en cierto modo un efecto a distancia de la producción humorística del reo; quizá de manera análoga que él perciba el beneficio placentero del humor.

Se da el segundo caso, por ejemplo, cuando un poeta o narrador nos describe con humor la conducta de personas reales o imaginarias. No es preciso que estas personas exhiban a su vez humor alguno: la actitud humorística concierne exclusivamente a quien las toma como objetos; también aquí, como en el caso precedente, el lector o auditor es mero partícipe del placer que causa el humor. Abreviando, cabe decir, pues, que la actitud humorística -cualquiera que sea su contenido- puede dirigirse contra la propia o ajenas personas; también cabe aceptar que proporciona un beneficio placentero a quien la adopta y un análogo placer corresponde también al espectador sin parte alguna en la trama.

Para comprender la génesis del placer humorístico lo mejor es considerar el proceso que se opera en el oyente ante quien otra persona despliega su humor. Aquél ve a ésta en una situación cuyas características le permiten anticipar que producirá las manifestaciones de algún afecto: se enojará, se lamentará, expresará dolor, susto, terror, quizá aun desesperación, y el espectador-oyente se dispone a seguirla, a evocar en sí las mismas emociones. Pero esta disposición afectiva es defraudada, pues el otro no expresa emoción alguna, sino que hace un chiste.

En el oyente surge así del despliegue afectivo ahorrado el placer humorístico.

Hasta aquí todo es fácil, pero no tardamos en decirnos que es el proceso desarrollado en el otro, en el «humorista», el que merece mayor atención. Sin duda, la esencia del humor consiste en que uno se ahorra los afectos que la respectiva situación hubiese provocado normalmente eludiendo mediante un chiste la posibilidad de semejante despliegue emocional. En este sentido el proceso del humorista debe coincidir con el del oyente, o más bien dicho, el proceso de éste debe ser una copia del que ocurre en aquél. Pero, ¿cómo logra alcanzar al humorista esa actitud psíquica que le torna superflua la descarga afectiva? ¿Qué sucede en él, dinámicamente, durante la «actitud humorística»? Evidentemente, habremos de buscar la solución del problema en el propio humorista, pues en el oyente sólo podremos hallar un eco, una copia, de ese proceso desconocido.

Es hora de que nos familiaricemos con algunas características del humor. No sólo tiene éste algo liberante, como el chiste y lo cómico, sino también algo grandioso y exaltante, rasgos que no se encuentran en las otras dos formas de obtener placer mediante una actividad intelectual. Lo grandioso reside, a todas luces, en el triunfo del narcisismo, en la victoriosa confirmación de la invulnerabilidad del yo. El yo rehúsa dejarse ofender y precipitar al sufrimiento por los influjos de la realidad; se empecina en que no pueden afectarlo los traumas del mundo exterior; más aún: demuestra que sólo le representan motivos de placer. Este último rasgo es absolutamente esencial para el humor. Supongamos que el reo conducido al cadalso en día lunes hubiese dicho: «Todo esto no me importa. ¿Qué más da si cuelgan a un tipo como yo? Por eso no se vendrá abajo el mundo.» Entonces deberíamos juzgar que este discurso, si bien expresa una magnífica superación de la situación real, si bien es sabio y justificado, no traduce ni pizca de humor y hasta se basa en una apreciación de la realidad que es directamente opuesta a la del humor. El humor no es resignado, sino rebelde; no sólo significa el triunfo del yo, sino también del principio del placer, que en el humor logra triunfar sobre la adversidad de las circunstancias reales.

Estos dos últimos rasgos -el repudio de las exigencias de la realidad y la imposición del principio del placer- aproxima el humor a los procesos regresivos o reaccionarios que tanto nos ocupan en la psicopatología.

Al rechazar la posibilidad del sufrimiento, el humor ocupa una plaza en la larga serie de los métodos que el aparato psíquico humano ha desarrollado para rehuir la opresión del sufrimiento; serie que comienza con la neurosis, culmina en la locura y comprende la embriaguez, el ensimismamiento y el éxtasis. El humor debe a esta vinculación una dignidad que le falta del todo, por ejemplo, al chiste, pues éste sirve tan sólo al beneficio placentero, o bien pone esta ganancia al servicio de la agresión. ¿En qué consiste, pues, la actitud humorística que nos permite rechazar el sufrimiento, afirmar la insuperabilidad del yo por el mundo real, sustentar triunfalmente el principio del placer, y todo ello sin abandonar, como ocurre en los otros procesos de idéntico designio, el terreno de la salud psíquica, aunque este precio parecería ser ineludible?

Si nos enfrentamos con la situación en la cual alguien adopta una actitud humorística frente a otros, nos parecerá evidente la concepción, ya apuntada con cautela en mi libro sobre el chiste, de que esa persona se conduce como un adulto ante el niño, al reconocer en toda su futilidad y al sonreír sobre los intereses y pesares que a éste le parecen tan enormes. De modo que el humorista ganaría su superioridad al adoptar el papel del adulto, al identificarse en cierto modo con el padre, reduciendo a los demás al papel de niños. Esta suposición probablemente comprenda los hechos empíricos, pero no la podemos considerar imperativa. Por lo demás, cabe preguntarse con qué autoridad llega el humorista a arrogarse ese papel.

Mas recordaremos aquella otra situación humorística, quizá más primitiva e importante: la de quien dirige el humor contra su propia persona para defenderse así del sufrimiento amenazante.

¿Acaso tiene sentido decir que alguien se trata a sí mismo como a un niño y que simultáneamente adopta frente a este niño el papel del adulto superior?

Creo que podremos prestar sólido apoyo a este concepto, por inverosímil que parezca, trayendo a colación lo que la experiencia patológica nos ha enseñado sobre la estructura de nuestro yo. Este yo no es algo simple, sino que aloja como núcleo central una instancia particular -el super-yo- con la que a veces se funde, al punto que no logramos diferenciarlos, mientras que en otras condiciones discrepa violentamente del mismo. Genéticamente, el super-yo es el heredero de la instancia parental; a menudo mantiene al yo en severa dependencia, lo trata realmente como los padres -o más bien el padre- trataron al niño en años anteriores.

Alcanzamos así una explicación dinámica de la actitud humorística, admitiendo que consiste en que la persona del humorista ha retirado el acento psíquico de su yo para trasladarlo sobre sus super-yo. A este super-yo así inflado, el yo puede parecerle insignificante y pequeño, triviales todos sus intereses, y ante esta nueva distribución de las energías, al super-yo le resultará muy fácil contener las posibles reacciones del yo.

Fieles a nuestra acostumbrada terminología, en lugar de «traslación del acento psíquico» tendremos que decir «desplazamiento de grandes cantidades de catexis». Mas entonces habrá que verificar si es lícito concebir tales desplazamientos masivos desde una instancia del aparato psíquico a la otra, pues esta noción tiene todo el aspecto de una nueva hipótesis construida ad hoc. Sin embargo, recordaremos haber tenido en cuenta semejante factor en repetidas, aunque no en suficientes ocasiones, cuando intentábamos formarnos una representación metapsicológica del suceder psíquico. Así, por ejemplo, aceptamos que la diferencia entre la catexis erótica objetal común y el estado del enamoramiento consiste en que en este último es incomparablemente mayor la carga trasladada al objeto; que, en cierto modo, el yo se vacía en el objeto. Al estudiar algunos casos de paranoia pude comprobar que las ideas de persecución se forman precozmente y subsisten durante largo tiempo sin manifestar efectos apreciables, hasta que determinado motivo viene a proveerlas de catexis suficientes para tornarlas dominantes. También la curación de tales episodios paranoicos debe consistir en el retiro de las cargas conferidas a las ideas delirantes, más bien que en su resolución y corrección. La alternancia de melancolía y manía, de cruel supresión del yo por el super-yo y subsiguiente liberación del yo, nos da asimismo la impresión de consistir en semejante fluctuación catéctica, fenómeno al que, por otra parte, también habría que recurrir para explicar toda una serie de fenómenos de la vida psíquica normal. Si hasta ahora sólo hemos recurrido tan raramente a esta concepción, ello se debe a la cautela más bien loable con que solemos proceder. La patología de la vida anímica es el terreno en el cual nos sentimos seguros; allí hacemos nuestras observaciones, allí logramos nuestras convicciones; pero por el momento sólo osamos formular juicios sobre lo normal, en tanto que lo podemos inferir a través de los aislamientos y las deformaciones de su expresión patológica. Cuando hayamos superado esta cautela, reconoceremos cuán grande es el papel que en la comprensión de los procesos psíquicos corresponde a las condiciones estáticas, tanto como a los cambios dinámicos cuantitativos de la catexis energética.

Creo, pues, que merece ser tenida en cuenta la anotada posibilidad de que en cierta situación la persona hipercatectice de pronto su super-yo y luego modifique desde éste las reacciones del yo. Además, mi hipótesis sobre el humor también tiene una notable analogía en el vecino terreno del chiste. Hube de aceptar que éste se origina en el momentáneo abandono de una idea preconsciente a la elaboración inconsciente, de modo que el chiste representaría una contribución a lo cómico ofrecida por el inconsciente. En completa similitud, el humor vendría a ser la contribución a lo cómico mediada por el «super-yo».

Comúnmente conocemos al super-yo como muy severo amo, y podría aducirse que mal concuerda con este carácter el que se avenga a facilitar al yo un pequeño goce placentero. Es cierto que el placer humorístico jamás alcanza la intensidad del que se origina en lo cómico o en el chiste, y nunca se expresa en risa franca; también es cierto que el super-yo, al provocar la actitud humorística, en el fondo rechaza la realidad y se pone al servicio de una ilusión. Pero -sin saber- a ciencia cierta por qué- adjudicamos alto valor a este placer poco intenso, lo sentimos como particularmente liberador y exaltante. Además, la broma que hace el humor tampoco es su elemento esencial, pues sólo tiene el valor de una muestra; lo principal es la intención que el humor realiza, ya se efectúe en la propia persona o en una extraña. El humor quiere decirnos: «¡Mira, ahí tienes ese mundo que te parecía tan peligroso! ¡No es más que un juego de niños, bueno apenas para tomarlo en broma!»

Si es realmente el super-yo quien por medio del humor consuela tan cariñosamente al intimidado yo, ello nos demuestra que aún tenemos mucho que aprender sobre la esencia del super-yo. Por lo demás, no todos los seres tienen el don de poder adoptar una actitud humorística, pues ésta es raro y precioso talento, y muchos carecen hasta de la capacidad para gozar el placer humorístico que otros les proporcionan. Por fin, si el super-yo trata de consolar al yo con el humor, protegiéndolo del sufrimiento, no contradice por ello su origen de la instancia parental.