INFANTIL: HAIKUS PARA NIÑOS – APRENDER DE LOS ÁRBOLES

Cipreses y almendros

Por Julie Sopetrán

https://eltiempohabitado.wordpress.com/haikus-para-ninos-aprender-de-los-arboles/#comment-45345

Queridos amigos: Esta página de HAIKUS PARA NIÑOS – APRENDER DE LOS ÁRBOLES – que, dedico especialmente a mi amiga Cecilia, ya que ha sido ella, la que me ha inspirado el crearla. Lo primero de todo quiero daros su link para que podáis entrar y aprender mucho de las leyendas, historias y haikus relacionados con nuestros amigos y hermanos los árboles.

Podéis entrar a http://arboldedianaenelespejo.blogspot.com/  Con Cecilia van a aprender mucho de árboles. Y yo lo que deseo es que se interesen por ellos. Esta página está escrita para vosotros muy especialmente. Cecilia me habló de árboles y empecé a pensar en esos amigos maravillosos que nos rodean por todas partes del mundo: los árboles. Ellos son seres vivos, como nosotros y, es más, hasta creo que nosotros estamos vivos, porque ellos existen. Os invito a pensar en los árboles, y a investigar sobre ellos, sus historias ancestrales, su mitología, su belleza. Y un montón de cosas. Me gustaría que hicieran dibujos de cada uno de ellos, que escribieran más haikus, que se acercaran a sus troncos y los abrazaran, porque los árboles nos están esperando a todos para sentir nuestra energía y para darnos la suya. Piensen en sus formas, en sus frutos, en sus flores, en sus vestidos y en su desnudez. También en sus leyendas, historias mágicas de cada árbol. También en las estaciones para ver cómo se trasforman; aspiren sus aromas, contemplen como crean bosques, lo mismo que los humanos creamos pueblos, ciudades… Reflexionar sobre los árboles es una manera de acercarnos a la naturaleza y aprender a disfrutar de cada momento del árbol y lo que es y significan en nuestras vidas. De esta forma, todos, seremos más felices, estaremos contentos de pertenecer al Planeta Tierra que tantas cosas nos ofrece gracias a la luz del sol, a la lluvia, al aire, a tantos elementos que a veces, pasan desapercibidos ante nuestros ojos.

Os invito, queridos niños a escribir haikus. Yo os regalo los míos, en ellos van a encontrar palabras que no entienden, lo que quiero es que investiguen, por qué uso tal o cual palabra. Si hablo de un árbol en particular o de un personaje relacionado con el árbol, lo que tienen que hacer ustedes es buscar en diccionarios, ir a internet, buscar,  buscar hasta encontrar por qué he utilizado esa palabra y qué significado tiene en relación con el árbol. ¿Okay? Pues manos a la obra.

Gracias amiga Cecilia, por regalarme esta oportunidad para por lo menos nombrar a nuestros amigos y hermanos: ¡Los árboles! ¿Que cómo se escribe un haiku? El haiku tiene 17 sílabas en total. Un verso de cinco sílabas, otro de siete y otro de cinco. Total tres versos. Y se trata de cantar al árbol. Así de fácil y de difícil…

Como pueden ver, los puse por orden alfabético, me faltan muchos que iré insertando.

Comencemos por el Abeto. Este árbol tiene que ver con la mitología celta, se le relaciona con Druantia la diosa de la fertilidad y la sexualidad ¿Por qué?  Hay un animal que le gusta vivir cerca del abeto y es el Rebeco. ¿Conoces al Rebeco? Busca las leyendas de este árbol y descríbeme el Rebeco. También escribe un haiku al Abeto.

 

ABETO

 

Esopo canta:
“hermoso, esbelto, alto”
es el abeto
hoja perenne
su fuerza y resistencia
lo hacen eterno.

 

Bueno, amigos, pasar una Navidad sin las hojas de acebo es como no tener Navidad. Este árbol está relacionado con la yerba mate y es que los frutos se parecen muchísimo al mate. Los Celtas lo consideraban sagrado. Buscar por qué. Os diré que al pájaro zorzal le encanta vivir junto al acebo. ¿Tendrá alguna explicación?  Buscar leyendas. Y no se olviden de escribir un haiku relacionado con el Acebo.

 

ACEBO

 

Hojas de acebo
para la Navidad
en el adorno
le gusta el frío
para ofrecer sus frutos
a los zorzales

Crece entre robles
el haya y las encinas
son sus amigos
árbol sagrado
los celtas lo invocaban
para la suerte.

 

El Aguacate. Un árbol muy grande y precioso de ver es el aguacatero, yo los he visto en México, en Uruapan y me encantan, en algunos lugares se le llama palta, a ver si encuentran la cantidad de variedades que tiene el aguacatero. Cuando los españoles llegaron a México, se quedaron sorprendidos al conocer este árbol, díganme ¿Por qué?

Escriban un haiku y aquí va el mío.

 

AGUACATE

 

Afrodisíaco

Testículos aztecas
pulpa madura
Busca el saíno
en los aguacateros
su dieta base
Hermafrodita
tu flor blanca y verdosa
Árbol de Uruapan.

EL ÁRBOL DE TULE – EL AHUEHUETE O SABINO

Árbol de Tule –  Foto: Julie Sopetrán

Conocí este árbol en Santa María de Tule, en Oaxaca y guardo un hermoso recuerdo de su tronco que tiene un perímetro de más de catorce metros, por
lo que alcanza una circunferencia de cuarenta y cinco metros, es tan grande,
que difícilmente lo abarcan treinta personas con los brazos extendidos. Mide  cuarenta y dos metros y tiene más de dos mil años. Dicen que pesa más de seiscientas toneladas… Os invito a que investiguéis todo lo relacionado con este sabino. Se encuentra muy cerca de las ruinas arqueológicas de Mitla. Es uno de los lugares más fascinantes de México. Cuéntame más cosas interesantes de este árbol maravilloso.  Es uno de los árboles que más me ha impresionado.  Te invito a escribir un haiku al Árbol de Tule. Yo te regalo el mío…

AHUEHUETE

El más valiente
con más de dos mil años
el ahuehuete.

Es un sabino
con nudos en el tronco
que imaginarios
parecen animales
con sus cabezas grandes.
El cocodrilo
también el elefante
¡Y hasta un león!

 

Los Álamos se parecen mucho a los chopos. ¿Qué pueblos creían que transportaban voces sus ramas? Y en la mitología griega ¿A qué dios estaba consagrado el álamo?

Hay más de treinta variedades de este árbol.  Escribe conmigo un haiku al álamo.

 

ÁLAMO

 

En los murmullos
las hojas de los álamos
escriben mitos
álamo blanco
corteza plateada
amor de luz
Buscas el río
entre las humedades
Zeus te acoge.

 

 

El Alcornoque ¿Sabes dónde crece? ¿Qué se hace con su corteza? ¿Con quien relaciona Don Quijote de la Mancha a Sancho Panza? ¿Qué quiere decir “eres un alcornoque”? ¿Por qué les gusta a la cigüeña negra y al buitre negro, los alcornoques?  Busca leyendas. Escribamos un haiku.

 

 

ALCORNOQUE

 

Tosco y longevo
crece junto a su amiga
la vieja encina
y se parecen
la cigüeña y el buitre
hacen su nido,
bellota amarga
corteza para el corcho
flor amarilla.
 
 

El Alerce, ¿En qué lugar vive el Alerce, en lugares fríos o calientes? ¿Cuándo pierde sus hojas en invierno o en verano? ¿Su corteza es gruesa o delgada? ¿Por qué se le conoce por sus “barbas”? ¿Qué se hace con su madera? En Argentina, el Alerce Patagónico es espectacular, y… ¿Sabías que en Chile se le considera como monumento nacional? ¿Cuántos años crees que puede vivir un Alerce? ¿Qué es lo que se puede estudiar a través de este árbol?  Bueno, sólo una pista más para que aprendas, el Cernícalo es un pájaro que le encanta al Alerce para vivir… Descríbeme como es el cernícalo. Escribe un haiku conmigo…  ¿Por qué uso la palabra Lahúen y qué significa? ¿Quiénes son los mapuches? Investiga y escribe un haiku al Alerce conmigo…

 

ALERCE

 

Cuatro mil años
el alerce argentino
reparte vida
De copa estrecha
es el Lahuén mapuche
un monumento
Tan explotado
que guarda en lo más alto
semilla alada.

 

 

¿Quiénes son los nórdicos y por qué aman tanto al  Aliso?  Cuéntame una leyenda que existe sobre el primer hombre y la primera mujer relacionado con el Aliso.  ¿Quién es Ask y Embla?  ¿Tiene que ver este árbol con la mitología astur, por qué?  Escribe un haiku  al Aliso.

 ALISO

Fuerte y valiente
como los hombres celtas
es el aliso
Le gusta el agua
y le gustan los ríos
y las lagunas
Cuando lo miras
él sabe si lo amas
o lo desprecias.

 

Os diré en secreto, que uno de los árboles que adoro, es el almendro. ¿Saben por qué? Porque en mi adolescencia contemplé cómo mi padre plantaba muchos almendros en un cerro que rodeaba nuestra casa. Y todavía hoy, esos almendros siguen dando flores y frutos. Para mí su belleza  es incalculable. Vive conmigo. Y también porque es el árbol del Amor… Y no os digo más, sólo os pregunto amiguitos: ¿Tiene que ver este árbol con San Valentín? ¿Por qué?  ¿Quién plantó un almendro en la sepultura de San Valentín y por qué? ¿De qué color son las flores del almendro? ¿A que es un árbol precioso?

Pues si así te lo parece… Escribe un haiku sobre ello. Yo te regalo el mío…

 

 

ALMENDRO

 

San Valentín
los almendros anuncian
la primavera
las flores brotan
con sus bocas rosadas
ríen Amor.

 

El Almez es un árbol consagrado a Júpiter y ya no te digo más, sólo que lo relacionan con la buena fortuna… Parece una columna y… ¿Qué se puede hacer con una columna? ¿Cómo es su copa?  ¿Tiene otro nombre este árbol y una historia muy linda relacionada con Torrelodones (Madrid) España. Lodon… lodones. Busca, busca y encontraras una historia linda relacionada con el Almez.  ¿Cuántos años suele vivir este árbol?

Y uno de los pájaros que anida en este árbol es el Jilguero y verderón, descríbelos.
El almez nos regala un fruto que se llama…  Ya me dirás. ¿Escribimos un haiku que hable sobre el Almez?

 

 ALMEZ

Almez, lodón
dame buena fortuna
la necesito,
soy un jilguero
y a cambio de tus bayas
te doy mi canto.

 

Arce, hija de Electra… Y sin embargo… ¿Es un árbol? A mi me encanta el Arce porque lo veo muy elegante…A las  Águilas calzadas también les gusta el Arce… ¿Cómo son estas águilas?  ¿De qué país es símbolo nacional el Arce? ¿Y con qué endulzaban los aztecas el chocolate? ¿A quien castigó Zeus?  ¿En qué guerra?  ¿Tiene que ver el Arce con los dioses del Olimpo?  ¿Qué tienen que ver los “Ojos de Pájaro” con el Arce?

Te regalo mi haiku, pero escribe tú otro.

 

 

ARCE

 

Tu bello porte
con hojas palmeadas
y dobles sámaras
Busco tu sombra
para sentir al águila
calzando el aire
“Ojos de pájaro”
salen de su madera
para ser arte.

 

El Arrayán es un árbol de flores blancas….  ¿Y de qué color es su corteza? ¿Qué es un Cormarán? Háblame de los indígenas mapuches americanos… ¿Las ramas del Arrayan son derechas o retorcidas? Os diré que cuando dicen: “eres una mata de arrayán florido”, significa que eres un poco tonto o falta de luces. Pero tú no lo eres y me vas a describir este precioso árbol… ¿A que sí? Escribamos un haiku.

Cecilia me ha mandado estos links para que Vds. Aprendan de esta maravilloso árbol:

http://www.losmejoresdestinos.com/destinos/bariloche/bosque_arrayanes.jpg

http://www.fortunecity.es/sopa/cejas/785/rionegrobarilochevictoria.htm

 

ARRAYÁN

 

Flores blancas
corteza anaranjada
medicinal
Les gusta el río
sus ramas retorcidas
le dan belleza
Los cormoranes
anidan entre aromas
de los azahares
Para el mapache
es luma apiculata
los arrayanes.

 

 

El Aromo, también se le llama Mimosa y ¿Sus flores son pequeñas o grandes? También se le conoce como Acacia. ¿De dónde es nativo este árbol? ¿Es un árbol medicinal?

Os diré que yo tengo varias acacias frente a la casa y también las plantó mi padre, pero una en particular ha crecido tanto que me parece un gigante abrazado por una enredadera, van en competencia a ver cual crece más, de momento sobresale la acacia. ¿Por qué será? Piensa, piensa… Mientras tanto… ¿Escribimos un haiku al Aromo?

 

AROMO

 

Flor amarilla
mimosa tu belleza
fulgor del oro
En las espinas
de tus frondosas ramas
ríe el paisaje
Akis o acacia
floreces cada año
frente a la casa.

 

 

Los Celtas consideraban que el Avellano era el “iluminador del conocimiento”. ¿Será por sus frutos? ¿Es un árbol antiguo? ¿Qué significa Mesolítico y Neolítico? ¿Existía entonces este árbol? ¿Cómo se llaman sus frutos? ¿Quiénes son los zahoríes?

Los zahoríes o zahorís usaban las varas del avellano… ¿Para qué? Hay muchas leyendas que hablan del Avellano, cuéntame una…

Creo que lo mejor que podemos hacer nosotros es escribir un haiku dedicado al avellano.

 

AVELLANO

 

Su prehistoria
se remonta a los Celtas
al Neolítico
Los zahoríes
con varas de avellano
buscaban agua
Se le atribuye
que ilumina la mente
sabiduría
Árbol que sabe
proteger a las reinas
en las tormentas.

 

 

A cualquier jardín no le pude faltar el Boj. Siempre verde, siempre brillando sus hojas.
¿Qué Rey de Francia lo utilizó en sus jardines?  ¿Y cómo se llama ese palacio tan famoso donde se encuentra el Boj por todas partes? ¿El Boj es grande o pequeño? ¿De qué color es su flor? ¿Qué se hace con su madera? ¿Es un árbol viejo o joven desde cuando se conoce este árbol?

A mi me encantan sus hojas. Escribamos un haiku al Boj.

 

BOJ

 

Cómo seduce
el brillo de sus hojas
verde esmeralda.
Pequeño, ardiente
árbol del Plioceno
sonrisa dulce.

 

CARBALLO

El Carballo, es un roble que crece en Galicia, en Cantabria y en Asturias, bellísimo. Llega a crecer hasta los treinta y cinco metros de altura. Su corteza es ¿De qué color?  ¿Qué fruto da este árbol? Creo que lo sabes pero ya puedes ir investigando sobre este precioso árbol celta. Busca una leyenda. Hay muchas, dicen que un pueblo de Galicia el Carballo creció en una ermita sobre el altar mayor, la ermita desapareció y el árbol quedó desde hace muchos años. Es un árbol  al que le gusta mucho la luz.

Escribe un haiku al Carballo. 

Hoja caduca
las manos del Carballo
entre la niebla.

 

La flor del Cerezo simboliza la pureza ¿Por qué?   ¿Con qué Santa está relacionado?

¿Le gustan las cerezas al Arrendajo? ¿Quién es Tiresias? ¿Qué tiene que ver Tiresias con el Cerezo? ¿Y Artemisa? ¿Y Zeus? ¿Y Cariclo? Hay más clases de cerezos el de Santa… y el normal.

El poeta argentino, Leopoldo Lugones en su obra “Las horas doradas”, escribió cosas preciosas del cerezo:

 

“Cuatro bellezas tiene el año,
…Es la primera, al desperezo
De un amor todavía leve,
La temprana flor del cerezo
Que se mezcla con la última nieve”.

 

Escribamos nosotros un haiku:

 

 

CEREZO

 

Flor del cerezo
anuncias primavera
“Horas doradas”

Ácida y dulce
la cereza en los labios
seduce ofrendas
Tiresias ciego
apoyado en su báculo
adivina colores.

  

El Coihue uno de los árboles más majestuosos que existen… ¿Por qué? ¿A qué lugar pertenece el Coihue? ¿Dónde está el Parque Nacional Huapi? ¿A qué árbol le llaman El Abuelo y por qué? ¿Puedes abarcar con tus brazos su tronco? ¿Por qué?  Dicen que Walt Disney se inspiró en él para crear un bosque ¿En qué película?

¿Qué es un sotobosque? ¿Por qué el Cerezo tiene que ver con los mapuches? ¿Quién era Caleu?  Busca alguna leyenda de los árboles que están relacionados con el pueblo mapuche. Describe cómo es este árbol. También describe al animal que vive entre los coihues.

Pero ya que están aprendiendo tanto del Cohiue, lo mejor es escribirle un haiku. Yo aquí pongo el mío.

 

COIHUE

 

“Lugar de agua”
El Abuelo lo sabe
robusto el tronco
El dios Cheruve
mandó como una estrella
era árbol fuego
Luz del mapuche
el puma se refugia
entre sus bosques.

 

El Boldo. Es un árbol endémico de… ¿Está ligado a la mitología indígena? Dinos por qué… ¿Dónde crece? ¿Cómo es su tronco? ¿Cómo son sus hojas? 

El gran poeta y Premio Nóbel, Pablo Neruda admiraba este árbol ¿Sabes por qué?  El poeta explica que eligió su casa en Isla Negra, cuando sintió… “como una punzada este olor a invierno marino, mezcla de boldo y de arena salada, algas y cardos”.

¿Debe uno pedir permiso al árbol antes de cortarle una hoja? ¿Qué pueblo hacía lo mismo y por qué? ¿Tiene este árbol algo que ver con los espíritus? Cuéntanos… ¿Qué curaban los mapaches con este árbol? ¿De qué color es su corteza? ¿Qué es un Huairavo? ¿De qué color son sus ojos?

¿Quién escribe un haiku sobre este precioso árbol mapuche? Yo os regalo el mío.

 

 

BOLDO

 

Pequeño boldo
redondeada copa
árbol sagrado
hoja perenne
flor en racimo blanco
tus drupas dulces
grises huairavos
recorren en la noche
mis soledades.

 

El Ciprés, es otro de los árboles que más me gustan. Aunque en muchos lugares lo asocien con la muerte, con el dolor… Para mi es un árbol perfecto. ¿En qué lugar se encuentran más cipreses? ¿Por qué? ¿Por qué dicen que es símbolo de eternidad y longevidad? ¿A qué se parece un ciprés? ¿Sabes dónde nació este árbol? ¿Quién fue Esculapio y qué relación tiene con el Ciprés?  ¿Quién fue Cipariso? Cuéntanos la leyenda. Dicen que las semillas del ciprés dan buena suerte en China ¿Dónde guarda el ciprés estas semillas?

Escribamos un haiku al Ciprés.

 

CIPRÉS

 

Longevo amigo
árbol de vida y muerte
eterna flecha
apuntas cielo
madera de ciprés
para mi barca.

 

El Drago es un árbol muy original y dicen que está relacionado con los dragones mitológicos. ¿Crees que un drago se parece a un dragón? Describe cómo es el dragón y cómo es el drago. Dicen en las Islas Canarias, que cuando un dragón muere se convierte en drago. Es un árbol al que le gustan las islas. ¿A qué se parece un drago? ¿Crees que es un árbol milenario? ¿Quiénes son los guanches? ¿Conoces Icod de los Vinos? ¿Por qué este pueblo es muy famoso? ¿Cómo embalsamaban los guanches a sus muertos? ¿A qué se parecen sus hojas? ¿Qué quiere decir “Sangre de drago”?

 

¿Escribimos un haiku al Drago?

 

DRAGO

 

Drago, dragón
ya muerto el dinosaurio
sangras leyenda
los guanches saben
que eres dios ancestral
en su amuleto.

  

En el lugar donde yo vivo hay muchas Encinas. El gran poeta, Federico García Lorca, cantó a la Encina de esta manera:

 

“Bajo tu casta sombra,
encina vieja,
quiero sondar la fuente de mi vida
y sacar de los fangos de mi sombra
las esmeraldas líricas”

 

En Andalucía también hay muchas encinas, y García Lorca, sin duda las admiraba. Los encinares, las bellotas, los acebuches, los alcornoques,  el monte. ¿Describe cómo es una encina. ¿Qué forma tiene? ¿Quiénes son para ti Los Celtas? ¿Y los Egipcios?

¿Y los griegos? ¿Tiene algo que ver la encina con estos pueblos? ¿Qué quiere decir la palabra encina? A las encinas les gustan los rebaños, los ganados. ¿Por qué? ¿Cómo se llama el fruto de la encina?  ¿Cómo se llama el mejor jamón que hay en España? ¿Quién es una sibila? ¿Qué usaba la sibila para adivinar? ¿Cómo es la hoja de la encina? ¿Cuándo madura su fruto?  ¿Conoces al lince ibérico? Descríbelo y dinos también qué es un encinar.  Escribamos un haiku a la Encina.

 

ENCINA

 

Las hojas duras
robustez frente al sol
“árbol hermoso”
dehesas y rebaños
un murmullo de hojas
distrae al lince
son las sibilas
que adivinan el canto
de las encinas.

 

El Enebro se encuentra en todas partes. ¿Cómo será el tronco del enebro?  Busca historias y leyendas relacionadas con este árbol. ¿Por qué le gustan los pantanos? ¿De qué color es su corteza? La Ginebra y el wisky ¿Tiene algo que ver con sus bayas?

Y les invito a que escriban un haiku a este árbol.

 

ENEBRO

 

Bayas que aroman
el whisky y la ginebra
de los mortales
En todas partes
los enebros alegran
con su presencia.

 

¿De dónde es originario este árbol? El Eucaliptus. ¿Tiene propiedades medicinales? ¿Cómo describirías un koala? ¿Qué comen los koalas? ¿Cómo son sus flores? ¿Cómo son sus hojas? ¿Tiene algo que ver el Eucalipto con el agua? ¿Por qué?  ¿Qué hizo el botánico Ferdinand von Müller sobre estos árboles? ¿Cómo se llaman los aborígenes australianos?  Busca alguna leyenda sobre este árbol y después escribe un haiku conmigo.

EUCALIPTO

 

Copa frondosa
retorcido su tronco
lisa corteza

A los koalas
les encantan las hojas
del eucalipto
Medicinales
son su miel y su aceite
para el catarro
A mi me gusta
aspirar su perfume
bajo las ramas.

 

¿De qué color es la madera del Fresno? ¿Por qué le llaman “Venus de los bosques”? Busca en qué lugares crece el Fresno. ¿Qué clima le gusta? ¿Cuántos metros suele crecer? ¿Cómo son sus flores? ¿Para qué sirve su madera?  ¿Quién es Poseidón? ¿Tiene algo que ver con el Fresno Poseidón?   Después de saber tanto del Fresno, lo mejor es que le dediquemos un haiku. ¿Te parece?

  

FRESNO

 

Pálida y rosa
con madera de fresno
se hacen los barcos
“Venus de bosques”
tu generosa sombra
cuida el descanso.

 

El árbol que de veras me gusta es el Haya y más perderme en el hayedo. ¿Qué es un hayedo?  Busca un cuento que tenga que ver con el Haya, hay muchos.  ¿Es un árbol alto o pequeño? ¿Cómo de grande? ¿Cómo son sus ramas? ¿En qué lugares crecen las Hayas? ¿De qué color es su madera? ¿Has visto un Oso pardo? ¿Cómo son? ¿Dónde viven? ¿Qué es un hayuco? ¿Qué hacen los suizos para saber si el invierno va a ser crudo? ¿Dónde se encuentra el haya más vieja del mundo? ¿Qué se hace con la madera de haya?  ¿Qué es un ritual? Bueno creo que aquí me he pasado de preguntas. Pero si dedicas cada día a un árbol o una semana a cada árbol aprenderás mejor. Es una sugerencia…  De momento vamos a escribir un haiku. ¿Quieres?

 

 

HAYA

 

La magia existe
entre el agua y la niebla
de los hayedos
Las hadas juegan
con ardillas, lirones
ciervos y liebres
Hojas y hayucos
se esconde solitario
el oso pardo.


¿Quién maldijo la Higuera?  ¿Cómo se llama su savia lechosa? ¿Dónde crece?  ¿Cómo se llaman sus frutos? ¿De qué color es su corteza? ¿Qué quiere decir “hoja caduca”?  ¿Quiénes son los guaraníes? ¿Qué significa la higuera para ellos? ¿Has oído hablar de la higuera de Sopetran? Cuéntame su historia o leyenda.  ¿Son comestibles los frutos de la higuera?  ¿Quién es Buda? ¿Por qué se le relaciona con la higuera? Esta es una foto donde se puede ver un trocito de la higuera, una parte del Monasterio de Sopetrán y yo hace bastantes años. Es la higuera de Sopetrán. Pero si entran en el link de Maby,  podrán ver otra higuera diferente.
Es un árbol que a mi me encanta. Por eso le vamos a escribir  haikus, esta vez, en dos grupos. Bueno, casi… casi te he dado mascada la historia de la Higuera de Sopetran… Eso no vale. Investiga más. Pero hubo una poeta Juana de Ibarbourou que también escribío un poema precioso a la Higuera. ¿De dónde era Juana de Iabarbourou?

 

Porque es áspera y fea,
porque todas sus ramas son grises,
yo le tengo piedad a la higuera.
En mi quinta hay cien árboles bellos,
ciruelos redondos,
limoneros rectos
y naranjos de brotes lustrosos.
En las primaveras,
todos ellos se cubren de flores
en torno a la higuera.
Y la pobre parece tan triste
con sus gajos torcidos que nunca
de apretados capullos se viste…
Por eso,
cada vez que yo paso a su lado,
digo, procurando
hacer dulce y alegre mi acento:
«Es la higuera el más bello
de los árboles todos del huerto».
Si ella escucha,
si comprende el idioma en que hablo,
¡qué dulzura tan honda hará nido
en su alma sensible de árbol!
Y tal vez, a la noche,
cuando el viento abanique su copa,
embriagada de gozo le cuente:
¡Hoy a mí me dijeron hermosa!
Poemas de Juana de Ibarbourou
 
 
 
 

Os incluyo este link para que entren y miren más sobre el lugar donde está publicado este poema. Maby, es una poeta que ama los árboles:

http://maby-magictree.blogspot.com/2010/11/la-higuera.html

 

HIGUERA

 

Fue maldecida
Buda inició sus pasos
bajo su sombra
sus ramas bajas
tocan suelos de piedra
sus frutos caen.

 

LA HIGUERA DE SOPETRÁN

 

Sobre la higuera
se apareció la Virgen
a los cristianos
Hijo del Moro
Almamún de Toledo
quedó cegado
El año mil
según dice la Historia
surgió el milagro
Y aún se conserva
renovadas sus ramas
secas y verdes
Higos silvestres
entre ruinas eternas
de Monasterio
Amor de Madre
rejuvenecen tallos
y el agua cura.

 

EL NARANJO

naranjo campanet

Bueno, alguien me ha dicho que falta un árbol muy importante esta página, claro, y no sé cómo he podido ignorarlo… Os pido disculpas. Se trata de  EL NARANJO. Yo sé que todos saben muy bien dónde hay muchos naranjos, en España, en California en lugares cálidos, porque al naranjo le gusta mucho el sol y también el mar… A ver, ¿es el naranjo un árbol frutal?  Y dime es alto o bajo. ¿Sus ramas tienen o no tienen espinas? A ver si sabes decirme de qué color son sus flores y en qué época florecen.  ¿Cómo se llama el lugar donde hay naranjos? ¿Y el nombre de sus flores? ¿Por qué le gusta al naranjo el calor? ¿Cual es su mayor enemigo?  ¿Tiene que ver algo su fruto con el limón? Describe detalladamente su fruto. Le dedico mi poema a uno de los árboles más bellos, generosos y pintorescos. Y espero que tú también le dediques un poema. 

naranja

EL NARANJO

Si tuviera que escoger
un árbol para pintar;
pues no lo puedo dudar
el naranjo es mi querer
él sabe permanecer
sonríe entre los matojos
con sus frutos pelirrojos
y sus cabellos tan verdes
que mirándolos te pierdes
en las luces de sus ojos.

MAITÉN

 

¿Dónde crece el Maitén? ¿Qué significa endémico? ¿Dónde están Los Andes? ¿Qué significa Maitén en la lengua mapuche?  ¿Conoces el Guanaco? ¿Qué come el Guanaco? ¿De qué color es su corteza? ¿Qué significa: hoja perenne? ¿Cuántos pétalos tiene la flor del maitén? ¿Cómo son sus frutos?   Busca alguna leyenda de este árbol.

Dedícale un haiku.

 

MAITÉN

 

Verde brillante
su luz es elegancia
junto al canelo
Ramas delgadas
redondeada copa
y el tronco recto
Fueron los selknam
los que hacían las chozas
con su madera
Sagrado árbol
protector de la gente
que ama la tierra
Y es el guanaco
el que aprecia sus hojas
como alimento.

 

La Morera es un árbol precioso. ¿Lo conoces? ¿De qué se alimenta el Gusano de Seda? ¿Qué es la seda? ¿De dónde procede la Morera?  ¿Cuándo comenzó la sericultura?  Busca leyendas de este árbol. ¿Quién era Leizu? ¿En qué lugar era un delito talar una morera? ¿Quién era Shakespeare? ¿Qué plantó en su jardín?  ¿Qué es una drupa? ¿Cómo se le llama al fruto de la Morera? Además del Gusano de seda las hojas de la morera son exquisitas para las cabras, las vacas, el ganado vacuno… ¿Sabes por qué? Escribamos un haiku a este hermoso árbol.

 

 

MORERA

 

Secreto chino
hojas de la morera
para el encanto
viejas leyendas
nos hablan de la seda
y los caminos

Es el gusano
el que goza del árbol
que lo alimenta.

 

El Nogal es otro de mis árboles favoritos. ¿Quién era Dionisios y Cariatis? Cuéntame la historia y dime qué relación tienen con este árbol. ¿En qué lugares crece? ¿A qué se parece la nuez? ¿Cómo es la copa del nogal? ¿Por qué tiene que ver con Júpiter?  ¿Qué significa Omega 3? ¿Por qué es bueno comer nueces? ¿Cómo son las hojas del nogal? ¿A qué animal le gusta la nuez?  Escribamos un haiku.

 

NOGAL

 

La “Nuez de Júpiter”

“La diosa del Nogal”
La Gran Cariatis
Diosa menor
amada por Dionisos
amor sagrado.
Ardillas rojas
necesitan las nueces
como alimento.

 

No tengo más remedio que insertar un poema dedicado al Olmo, que es para mi emblemático. El Olmo de Antonio Machado, es una lección magistral. Espero que os guste. Seguramente ya lo habíais leído en clase. Pero es bueno recordarlo. Yo cuando era niña conocí unos olmos preciosos. Y también los vi morir. ¿Sabéis por qué? Es un árbol muy amenazado. ¿Saben lo que es un hongo? ¿Saben lo que es una plaga? Es muy triste ver morir los árboles.

¿De qué color es su madera? La Lavandera cascadeña es un ave que se ha quedado muy triste, porque a ella le gustaban los olmos. Describe como es la Lavandera.  Y escribe tú también un haiku al olmo. Hazlo conmigo.

A UN OLMO SECO 

(Antonio Machado 4 de Mayo de 1912)

  Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.

  ¡El olmo centenario en la colina
que lame el Duero! Un musgo amarillento
le mancha la corteza blanquecina
al tronco carcomido y polvoriento.

  No será, cual los álamos cantores
que guardan el camino y la ribera,
habitado de pardos ruiseñores.
Ejército de hormigas en hilera
va trepando por él, y en sus entrañas
urden sus telas grises las arañas.

Antes que te derribe, olmo del Duero,
con su hacha el leñador, y el carpintero
te convierta en melena de campana,
lanza de carro o yugo de carreta;
antes que rojo en el hogar, mañana,
ardas en alguna mísera caseta,
al borde de un camino;
antes que te descuaje un torbellino
y tronche el soplo de las sierras blancas;
antes que el río hasta la mar te empuje
por valles y barrancas,
olmo, quiero anotar en mi cartera
la gracia de tu rama verdecida.
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.

  ANTONIO MACHADO

OLMO

 
Enfermo y triste
por plaga de grafiosis
el olmo llora
Escandinavos
creen que la mujer
nació del olmo
Fue Embla y Ask
igual que Adán y Eva
los cuatro humanos
Cepas y ramas
cabeza, brazos tronco
raíces, pies
Somos cual olmo
nos vamos acabando:
poder del hongo.

 

Un árbol milenario el Olivo. ¿Sabes quien introdujo en España el Olivo? ¿De dónde procede? ¿Cuántos años puede vivir un Olivo? ¿Cuál es su fruto? ¿Qué se hace con su fruto? ¿De cuántas culturas forma parte? ¿Dónde oró Jesús antes de su muerte? Cuéntame alguna leyenda relacionada con el Olivo. Esta foto se la hice dese un cerro cercano a Hita. Escribe un haiku conmigo.

 

 

OLIVO

 

Cada tres años
las horas se renuevan
jugo de oliva
Verdes y negras
la aceituna es el “oro”
que da la tierra
Fruto divino
flores de cuatro pétalos
de los olivos.

 

Este árbol es el más importante de toda la pampa Argentina, el Ombú. Dime qué significa pampa. ¿Dónde está Argentina? ¿Y en qué otro país es importante el Ombú?

¿Quiénes eran los gauchos? Cuéntame alguna leyenda entre las muchas que existen de este árbol maravilloso. ¿Por qué es importante la “sombra” en estos lugares y en otro muchos? ¿Qué es el Ombú de Oro?  Describe cómo es el Ombú. Háblame de sus raíces.
¿Por qué es un árbol generoso? Escribamos un haiku al Ombú.

 

 

OMBÚ

 

Tu bella sombra
se distingue en la pampa:
bondad de árbol

El gaucho sabe
dónde buscar alivia
a su trabajo
Ombú gigante
flores blanco-grisáceas
inadvertidas
cuelgan como si fueran
divinidades.

 

La Palmera es otro de los árboles sagrados. ¿Pero, por qué se les llama sagrados a muchos árboles?  ¿Cuántos años crees que puede vivir una Palmera? ¿Dónde está Babilonia? ¿Y Egipto? ¿Qué alimentos nos da la Palmera? ¿Cuántas especies de Palmeras habrá?  ¿Cómo es su tronco?  Descríbeme cómo es un Guacamayo azul y amarillo y por qué le gustan las Palmeras. ¿Cómo son los dátiles? ¿Y los cocos?  ¿Qué altura puede tener una Palmera? ¿Les gusta el frío o el calor? ¿Cómo son sus hojas? ¿Sus flores? ¿Sus frutos? Bueno pues ahora escribamos un haiku.

 

PALMERA

 

La miel y el vino
de palmera en los labios
de lo divino
Dátil y coco
agua, yema palmitos
aceite y leche
Y hasta las ramas
se usan como techumbres
rudimentarias
El guacamayo
de plumas muy azules
hace su nido.

 

Dicen, que es uno de los árboles que mejor unen el Viejo y el Nuevo Continente: el Pino. ¿Qué entiendes por Viejo y Nuevo Continente? ¿O Viejo y Nuevo Mundo?  ¿Con qué asemejarías sus hojas? ¿Quién es el dios Pan? ¿Qué es una ninga? ¿Quién es Pitis?  ¿Quién es Bóreas?  ¿Quién es Gea? Cuéntame la leyenda. Y en la mitología romana…

¿Quién es Cibeles, Atis? ¿Qué es el ocote?  Cuéntame la leyenda de la Virgen de Ocotlán, México y dime qué relación tiene con el Pino.  ¿Qué es la resina? ¿Cuántas clases de Pinos hay? Bueno y ahora después de saber tanto de este árbol, escribamos un haiku. Pero antes leamos este poema del poeta y sacerdote mallorquin Miguel Costa Llovera, dedicado al pino:

EL PINO DE FORMENTOR

Hay en mi tierra un árbol que el corazón venera;
de cedro es su ramaje, de césped su verdor,
anida entre sus hojas perenne primavera,
y arrastra los turbiones que azotan la ribera,
añoso luchador…

No asoma por sus ramas la flor enamorada,
no va la fuentecilla sus plantas a besar;
más báñase en aromas su frente consagrada
y tiene por terreno la costa acantilada;
por fuente el ancho mar…

Al ver sobre las olas rayar la luz divina,
no escucha el débil trino que al hombre da placer.
El grito oye, salvaje, del águila marina
y siente el ala enorme que vendaval domina
su copa estremecer…

Del limo de la tierra no toma vil sustento;
retuerce sus raíces en fuerte peñascal;
bebe rocío y lluvias, radiosa luz… y vientos,
y cual viejo profeta, recibe el alimento
de efluvio celestial.

¡Árbol sublime…! Enseña de vida, que adivino,
la inmensidad augusta domina por doquier.
Si dura le es la tierra, celeste su destino
le encanta, y aún le sirve el trueno y torbellino
de gloria y de placer…

¡Oh! sí; que cuando salta la ribera
los vientos y las olas, con hórrido fragor
entonces ríe y canta con la borrasca fiera
y, sobre rotas nubes la augusta cabellera,
sacude triunfador…

¡Árbol, tu suerte envidio! Sobre la tierra impura
de un ideal sagrado la cifra en tí he de ver…
Luchar, vencer constante, mirar desde la altura
vivir y alimentarse de cielo y de luz pura…
¡Oh vida…! ¡Oh noble ser!

¡Arriba oh, alma fuerte! Desdeña el lodo inmundo
y en las austeras cumbres, arraiga con afán,
verás, al pie, estrellarse las olas de este mundo,
y libres como alciones, sobre ese mar profundo
tus cantos volarán…

Miquel Costa i Llobera 

 

 

PINO

 

En todas partes
encontrarás pinares
uniendo copas
es el más viejo
el dios Pan lo protege
Pitis lo ama
Viento del Norte
en el pinar se oyen
gemidos tiernos.

 

El Raulí es un árbol endémico ¿De dónde? ¿Crees que puede llegar a tener por lo menos treinta metros de altura? ¿Qué es un Chingue?  Dime si a Chingue le gusta el Raulí y por qué. ¿Dónde viven los mapuches?  ¿Quién fue Caupolicán? ¿De qué color es la corteza de este árbol? ¿Cómo son sus frutos?  Descríbeme sus flores.  Te encantarán sus leyendas relacionadas con los mapuches.

 

“En la cepa secreta del raulí
creció Caupolicán, torso y tormenta,
y cuando hacia las armas invasoras
su pueblo dirigió,
anduvo el árbol,
anduvo el árbol duro de la patria.
Los invasores vieron el follaje
moverse en medio de la bruma verde,
las gruesas ramas y la vestidura
de innumerables hojas y amenazas,
el tronco terrenal hacerse pueblo.”

 

Pablo Neruda (De su obra Toqui Caupolicán)

 

Y después de leer algo tan bello, ¿Serenos capaces de escribir un haiku?

 

RAULÍ

 

El chingue negro
en el árbol caído
hace su casa.

Árbol endémico
Raulí: la libertad
la resistencia.

 

¿Qué entiendes por mágico? Así es el Roble. Es grande, majestuoso, fuerte, me encanta este árbol. Por algo dicen: “estás como un roble”. ¿Dónde se encuentra el Roble más viejo de Europa?  ¿Por qué le llaman “árbol de la razón”?  Los celtas, los griegos, los romanos, los eslavos, son pueblos que conservan historias y leyendas muy curiosas. Busca alguna.  ¿Qué es algo muy valioso que se busca en los robledales? ¿Por qué se celebran las “Bodas del Roble”?  ¿Qué se hace con su madera? ¿Conoces la Gineta? ¿Por qué le gusta a la Gineta el Roble? ¿Cómo se llama y para qué sirve el parásito del Roble?  Mario Benedetti escribió un poema precioso al Roble, se titula: Al lado izquierdo del Roble. Lo encontrarás en internet.  Y después de saber tanto de este árbol vamos a escribir nuestros haikus.

 

 

ROBLE

 

Majestuoso
“Árbol de la razón”
fuerte y longevo
Es recto y ancho
la esbeltez de su tronco
seduce a Zeus
También a Júpiter
emblema de los Celtas
campos de trufas
Y en las barricas
el vino se ennoblece
si son de roble
Y una gineta
hace su madriguera
entre bellotas.

 

El Samán es conocido como “Árbol de la lluvia” Dime por qué. ¿De dónde es autóctono? Busca un animal que se llama Tití de cabeza blanca y dime por qué le gusta vivir junto al Samán. Su corteza, sus frutos  y sus flores son… ¿Dónde se encuentra el Samán más viejo?  Busca una leyenda. Escribe un ayllu o dos… dedicado al Samán.

 

 

SAMÁN

 

Presiente lluvia
no se quiere mojar
su hoja se cierra
Frondoso y pardo
da sombra a los ganados
y su flor miel
Vive en sus ramas
Tití cabeza blanca
domesticable.

 

Hay un pájaro que se llama Martín pescador que le gusta el Sauce. Descríbeme a este pájaro, sus colores, sus costumbres, dónde vive y por qué le gusta el Sauce. Hay muchos sauces, el blanco, el criollo, el más conocido en España, el llorón… Describe cada clase, cada país donde vive y como es tratado en cada lugar, con sus leyendas, sus características…  De dónde es originario. Busca todo lo que puedas saber de un Sauce y te enamorarás de él. ¿Has oído hablar de los Jardines Colgantes de Nabucodonosor? Trata de imaginarlos llenos de Sauces. Busca su leyenda. Dedícale por lo menos un haiku.

 

 

SAUCE

 

Cae su follaje
de larga cabellera
a plena luz
Verde, amarillo
griego, celta y egipcio
exhibe mitos.

 

 

 

 

¿Sabes cuántos años puede vivir un Tilo? Una barbaridad… ¿Cómo se llama la infusión para calmar los nervios? Es de una belleza impresionante y vive a los dos lados del Atlántico además de Asia, Africa. ¿Sabes lo que quiere decir híbrido? ¿Cómo son las flores del Tilo? ¿Has probado alguna vez la miel de Tilo? ¿Y sabes de qué madera se hacen los zuecos? ¿Conoces el mito de Filemón y Baucis? Lee esta leyenda relacionada con el Tilo es preciosa. Prefiero que tú lo busques para que lo aprendas. Y luego escribas un haiku al Tilo.

 

 

 

TILO

 

Frondoso y dulce
fragante olor sus hojas
calma los nervios
El roble, el tilo
son Filemón y Baucis
entrelazados.

 

Entre los muchos árboles mexicanos, tengo que mencionar el Zapote. ¿Quiénes fueron los mayas? Dime cómo son los frutos del Zapote.  Su nombre es azteca: tzpotl.  ¿Cómo se llama su fruta? ¿Sabes qué es un Tucán? Descríbelo.  ¿Por qué al Tucán le gusta vivir entre Zapotes?  ¿De qué color es este árbol? ¿Cómo son sus flores? ¿Has probado alguna vez el fruto del Zapote? Ya me dirás y también busca alguna leyenda maya del Zapote. ¿Te gusta el chicle? ¿Qué tiene que ver con el Zapote? Bueno pues escribe por los menos tres o cuatro haikus dedicado al Zapote.

 

ZAPOTE
 
 
De tronco recto
fruta de sabor dulce
maya y azteca
Chicozapote
es la goma y el chicle
de ayer y hoy
El Tucán sabe
que tiene en el zapote
su hogar seguro.
 
 Las fotos son de internet excepto dos o tres mías. 

Seguiré con vosotros, amigos, buscando más árboles y cuando los encuentre los iré poniendo por orden alfabético. Espero que todos los niños y las niñas puedan disfrutar de los árboles como yo lo hice con vosotros. Me lo he pasado muy bien. Mandarme un mensaje y darme ideas… Y así podré saber también si os gustaron. Pero no olviden que esta página se la debo a mi amiga Cecilia, de Argentina, que es una enamorada de los árboles y me contagió el entusiasmo por ellos. Espero que yo haga lo mismo con ustedes, con vosotros. Os quiero. 

Julie Sopetran

 Queridos amigos, hoy os traigo un lugar mágico de México, en mi blog:

 http://magiasdemexico-julie.blogspot.com.es/

Pueden leer un artículo relacionado con los árboles. Les hago entrega de algunas fotos para que las disfruten.
Estuve hace años visitando este lugar en México y hoy estoy recordando el Lago de Camécuaro, no dejen de leer mi artículo si desean saber más de la sabina y otros árboles que viven en este hermoso y cristalino lago en el Estado de Michoacán.

 Los árboles crecen y están dentro del agua y son árboles milenarios.

 

CAMÉCUARO

 

La luna Nanacutzi se mira en el lago de Camécuaro

aztecas, chichimecas, purépechas

la contemplan sin tiempo

lloran el pasado

Amanece

Los rayos del sol borran la imagen de Huanita

El coyote se esconde

observa a los turistas

deambula entre sombras

Los niños se bañan con los árboles

La brisa encanta el silencio

Las sabinas prolongan su verdor a través de los siglos

El agua transparenta la gala de los dioses

El Viejo del Agua me abraza con sus grandes raíces

Me hace crecer el alma

Me hace llegar al fondo

Su heno me acaricia el cabello

En el suspiro se esparcen las semillas

La sed se apaga en la vivencia

El lago me posee.

 

©Julie Sopetrán

 

 

FIN

 

FOTOHAIKUS DE JULIE

julie2

Texto y fotos: Julie Sopetrán

Escritora. Poeta. Ensayista.
Crítica. Periodista.
Nació en Mohernando (Guadalajara),
y ha residido muchos años en California,
donde creó una escuela de poesía en español.
Dedicada al periodismo, a la creatividad,
a la literatura pura y a la poesía,
es una de las mejores voces femeninas
de la actual poesía castellana.

https://eltiempohabitado.wordpress.com/fotohaikus-de-julie/#comment-45222

Julie Sopetrán es el nombre literario de Julia González Barba, que por tradición familiar de residencia en la finca que formó parte, durante largos siglos, del Monasterio benedictino de Sopetrán, en el término de Hita, pero junto a Torre del Burgo, en las orillas del río Badiel, en la provincia de Guadalajara, adoptó el apelativo de Sopetrán y con él ha realizado una tarea amplísima en el campo de la literatura intimista, de la poesía y la narración, sin olvidar los montajes teatrales y audiovisuales, de los que es una auténtica maestra.
Durante unos años ha dirigido y dado vida a la Revista cultural AZB que con un magnífico diseño y una variedad inmensa de temáticas, siempre en torno a lo cultural hispano-americano, vivificó el ambiente periodístico alcarreño. Como las ideas grandes, pero creadas, dirigidas y sostenidas por las personas de a pie, no ha podido durar, y por desgracia en octubre de 1996 salió el último número de AZB

 

 

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Es amarillo
el aliento del aire
sobre las hojas

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Breath air
is yellow
on dry leaves.

 

http://arpegioreap.blogspot.com/2011/01/haikus-armonia-del-silencio.html

FOTOHAIKUS  como la misma palabra indica, son fotos y haikus, haikus y fotos, a veces un pensamiento, otras un sencillo poema. La foto y el haiku van unidos, no podría decir qué nace primero, si la foto o el haiku, el haiku o la foto, porque ambos van a la par. Cada foto tiene su haiku y cada haiku, su foto. Me encanta hacer fotos pensando en haikus. En esta página inserto mi poesía en esa imagen que hice de aficionada. Deseo que os guste. Me animó a hacerlo mi contacto con HAIGA y las personas que lo componen, donde día a día fui aprendiendo de la cultura japonesa. Entre foto y foto he insertado un link de amigos, de personas que me motivan a seguir escribiendo. Muchas gracias a todos.

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https://destinolanaturaleza.wordpress.com/

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https://apalabrandolosdias.wordpress.com/

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http://tinteroypincel.com/

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http://lasendadelarosadormida.blogspot.com.es/

http://haigahaikai.blogspot.com/

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http://arpegioreap.blogspot.com/2011/01/haikus-armonia-del-silencio.html

http://www.dayofthedead.com/

http://www.habaranamusic.info/frameset.php?url=/

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Rosario Castellanos. Aniversario 91 de su nacimiento


(Ciudad de México, 25 de mayo de 1925 – Tel Aviv, 7 de agosto de 1974)

Narradora y poeta mexicana, considerada en este segundo género la más importante del siglo XX en su país. Durante su infancia vivió en Comitán (Chiapas), de donde procedía su familia. Cursó estudios de letras Universidad Nacional Autónoma de México. En Madrid complementaría su formación con cursos de estética y estilística.

Trabajó en el Instituto Indigenista Nacional en Chiapas y en Ciudad de México, preocupándose de las condiciones de vida de los indígenas y de las mujeres en su país. En 1961 obtuvo un puesto de profesora en la Universidad Autónoma de México, donde enseñó filosofía y literatura; posteriormente desarrolló su labor docente en la Universidad Iberoamericana y en las universidades de Wisconsin, Colorado e Indiana, y fue secretaria del Pen Club de México. Dedicada a la docencia y a la promoción de la cultura en diversas instituciones oficiales, en 1971 fue nombrada embajadora en Israel, donde falleció al cabo de tres años, víctima al parecer de un desgraciado accidente doméstico.

Una absoluta sinceridad para poner de manifiesto su vida interior, la inadaptación del espíritu femenino en un mundo dominado por los hombres, la experiencia del psicoanálisis y una melancolía meditabunda constituyen algunos elementos definitorios de su obra. Su poesía, en la que destacan los volúmenes Trayectoria del polvo (1948) y Lívida luz (1960), revela las preocupaciones derivadas de la condición femenina.

En los trabajos tardíos de este género, habla de su experiencia vital, los tranquilizantes y la sumisión a que se vio obligada desde la infancia por el hecho de ser mujer. Hay en sus poemas un aliento de amor mal correspondido, el mismo que domina el epistolario Cartas a Ricardo, aparecido póstumamente. Su poesía completa fue reunida bajo el título de Poesía no eres tú (1972).

 

Su mundo narrativo toma muchos elementos de la novela costumbrista. Las novelasBalún Canán (1957) y Oficio de tinieblas (1962) recrean con precisión la atmósfera social, tan mágica como religiosa, de Chiapas. El argumento de la segunda, una premonitoria rebelión indígena en el estado de Chiapas inspirada en un hecho real del siglo XIX, surgió de una toma de consciencia de la situación mísera del campesinado de esa región mexicana, y de su abandono a los caciques locales por parte del gobierno federal.

Escribió también volúmenes de cuentos situados en el mismo registro: Ciudad Real(1960), Los convidados de agosto (1964) y Álbum de familia (1971). Estas piezas revelan, en una dimensión social, la conciencia del mestizaje, y en una dimensión personal, la sensación de desamparo que surge tras la pérdida del amor. Sus ensayos fueron reunidos en la antología Mujer que sabe latín (1974), título inspirado en el refrán sexista: «mujer que sabe latín, ni encuentra marido ni tiene buen fin», que puede considerarse representativa de su vida, su obra y su visión de la realidad.

-RosarioCastellanostombDoloresDF

LA POESÍA COMO INTUICIÓN. II parte

 

Sure

Más allá de la poesía, el discurso
(algunas pautas para su comprensión)

Alejandro Palma Castro
Benemérita Universidad Autónoma de Puebla

http://revistaancila.org/2014/09/01/seguramente-bromea-dr-higashi/

Motivado por el artículo que ha escrito Alejandro Higashi en esta misma publicación sobre el desconocimiento y consecuente pobreza de la lectura de poesía en México, es que quiero compartir algunas ideas relacionadas para concluir con una propuesta sencilla para leer el poema a un nivel básico que nos permita, posteriormente, abrevar en análisis e interpretaciones profundas. Para ello es que iré articulando un argumento que comienza desde el mismo encabezado.[1]

“Surely You’re Joking, Mr.


Feynman!” Adventures of a Curious Character
(1985) fue un éxito editorial en lo que ahora se denomina divulgación científica. El resquebrajamiento, en los setenta, del discurso científico como algo absoluto e infalible condujo a la estrategia de popularizar o “humanizar” la ciencia como parte de la estructura social y cultural de nuestras vidas. El libro de Richard P. Feynman, Premio Nobel de Física en 1965, muestra a un sujeto banal quien por cierto dice de la poesía:

Para mí, ningún verdadero hombre debería poner atención a la poesía y ese tipo de cosas. De qué manera la poesía eraescrita fue algo que nunca me sorprendió. Por eso desarrollé una actitud negativa hacia el tipo que estudiaba literatura francesa, o se dedicaba demasiado a la música o poesía, todas esas cosas “elegantes” . (67)[2]

Esta actitud de vago de Brooklyn, demasiado macho como para permitirse cierta sensibilidad hacia la poesía y otras artes es con la cual va “descientifizando” la física y aplicándola a situaciones de la vida cotidiana.

Cuando leí la experiencia de Alejandro Higashi “en la fila de la caja de una conocida librería” apesadumbrado por la grotesca escena donde una familia y la cajera reían y festejaban por no haber leído el Quijote y él pidiéndole a su vecino de la fila “que me despertara de la pesadilla. ¿De verdad escuchaba a tres adultos en una librería alardeando de su ignorancia?”, pensé que si hubiera estado dos lugares atrás de él habría de decirle: “¡seguramente bromea, Dr. Higashi!”. En el mismo tono en que la señora Eisenhart increpaba a Feynman por pedir leche y limón para su té.[3] El problema de la literatura, pero sobre todo de la poesía, es su impertinencia en un mundo “real” demasiado distinto a la idealización llevada a cabo por el arte. Quien, en la década de los treinta, piensa que dedicarse a la poesía es cosa de afeminados y cincuenta años después, en su biografía escrita, no tiene empacho en reconocerlo, se encuentra en el mismo plano de la realidad que la gente haciendo gala de no haber leído, ya no digamos el Quijote, pero siquiera un libro completo en un año.

Si lo pensamos un poco más a profundidad incluso el mismo acto de leer comporta un sesgo ideológico: ¿cuándo leer y qué leer? Por ejemplo, en el México decimonónico la aceptación generalizada para que las mujeres leyeran y escribieran se encuentra vinculada a la necesidad de educar a los niños varones con determinados valores predominantemente liberales y republicanos obviando la equidad de género. Irving Leonard en su clásico Los libros del conquistador se ha encargado de ilustrar la preocupación inicial de los reyes españoles para que a los originarios del “nuevo mundo” no se les permitiera la lectura de libros de caballerías y otras obras de esparcimiento a pesar de que criollos y peninsulares importaban este tipo de obras de manera considerable. Uno de estos best sellers lo fue el Quijote el cual, por cierto, contenía implícito un instructivo de cómo leer por deleite sin que esto condujera a consecuencias enajenantes.

Visto de esta manera la lectura ha sido un mecanismo para educar desde cierta perspectiva y ha quedado fuera de la “realidad” que alguien lea el Quijote, así como algún poema, por placer. La lectura conlleva en la mayoría de los casos de su fomento e instrumentación un objetivo utilitario, se lee para un fin particular que desde luego no es el deleite a menos que este sea determinado ideológicamente (la lectura de Los de abajo de Mariano Azuela como puntal de la novela de la Revolución Mexicana, por ejemplo). Por lo tanto existen muchas obras literarias, entre ellas el Quijote y casi toda la poesía, las cuales al no mostrar claramente su utilidad en la vida “real” contemporánea han quedado relegadas a meras piezas de ornato o museísticas. Lo más temible de esta situación es que varios sistemas educativos en el mundo, sobre todo aquellos con los peores índices en destreza lectora, operan bajo esta lógica lo cual no es sino un reflejo del avance de la tecnocracia en nuestra sociedad. Juan Domingo Argüelles en su artículo “¿Por qué es un problema la lectura?” resume bastante bien el contexto mexicano:

El “problema de la lectura” en México, y en muchos otros países, no es otro que un problema de educación; particularmente de una educación que tiene como propósito “arraigar ideas definitivas” en vez de favorecer una independencia de criterio. Y este problema educativo entronca, por supuesto, con las peculiaridades de un sistema político y económico que, en su pragmatismo tecnocrático, conspira de manera natural contra la cultura y las humanidades.

En México se lee literatura –cierto tipo de textos clásicos como parte de un canon, obligada por los programas educativos los cuales acortan cada vez más sus contenidos sujetándose a la enseñanza de fechas, nombres, movimientos y títulos, algo que nada tiene que ver con la lectura de un libro de literatura. Y dentro de esta dinámica se encuentra inmersa la poesía en un panorama que ya Higashi describió con agudeza y del cual colige una observación interesante:

Todo este largo camino nos sirve para explicarle al lector que se acerca a la poesía que su turbación y desazón cuando lee un poema y no entiende no es por falta de capacidad ni porque el lenguaje del poeta sea parte de una alquimia especial… se trata, en realidad, de un programa poético seguido como una forma de defensa ante un mercado editorial y educativo que le ha resultado siempre adverso. Si te acercas a la poesía contemporánea y no entiendes, eso no debe sorprenderte. Nos pasa a todos y es un fenómeno presupuesto ya durante el proceso creador: la poesía debe ser una expresión enigmática del arte, la lectura debe ser difícil y tortuosa.[4]

Hasta aquí esto es evidente como un efecto en nuestra sociedad actual. Lo que me perturba sobremanera es cuando esto se hace extensivo a nuestras licenciaturas y posgrados en literatura. La poesía es el menos socorrido de nuestros géneros literarios en dichos programas, aún descartando el teatro el cual, en su doble disposición de texto y puesta en escena, cuenta con varios programas especializados en artes escénicas. En comparación con la narrativa, existen pocos cursos, seminarios, tesis y estudios críticos sobre la poesía. Esto nada tiene que ver con preferencias hacia otros géneros literarios sino con la poca disposición para realizar un trabajo intelectual que proviene, por ejemplo, del famoso “respeto” hacia la poesía o el mito de un conocimiento poético legado a unos cuantos ungidos. Detrás de todo esto se esconde una carencia para reconocer a la poesía como un discurso específico con elementos y funciones distintas a otros discursos, incluso entre los géneros literarios. El propio origen de la poesía en nuestras culturas iniciales como palabra sagrada explica en algo sus rasgos característicos. Parte del problema de no poder leer poesía proviene de que nunca nos han enseñado a hacerlo en el nivel de educación básica –donde se establece el objetivo de fomentar las destrezas lectoras en el alumno. Y las causas nos remiten al comienzo de mis ideas en este artículo; primero, porque no existe una claridad sobre el objetivo de aprender a leer poesía como no sea por placer o para alimentar el alma; segundo, porque un buen lector de poesía adquirirá cierta independencia crítica poco favorable para el modelo económico neoliberal el cual requiere de buenos lectores de instrucciones, no de gente que pueda cuestionarlas; y tercero, porque los poetas se han encerrado en un campo cultural aparte, el canon de la poesía desde luego, a partir de donde se han establecido ciertos valores invertidos respecto a los contextos sociales, culturales y económicos actuales, por ejemplo: mientras menos conocido y vendido, mejor poeta; un buen poema es aquel que sabe conservar su hermetismo; la poesía se vuelve arte en cuanto se aleja más de la realidad, etc.

III Festival de Poesía de Lima

Estas circunstancias nos dejan a los profesores que deseamos enseñar a leer y reaccionar ante diversos poemas, con pocas posibilidades. Si bien es cierto que la poesía no puede enseñarse, sí es posible explicar su funcionamiento como discurso. Mario Montalbetti en Cajas (2012) a través de la ingeniosa argumentación de una caja cerrada y de la promesa de contener un objeto adentro, muestra la inefabilidad del arte desde la noción del signo del lenguaje de Saussure:

Una obra de arte sólo es canjeable por ella misma.
Así, es un objeto singular.

Pero es canjeable por sí misma a condición de que no sea idéntica a sí misma.

O, más bien, a condición de que parezca decir que no es idéntica a sí misma.

O, más bien, a condición de que no sea zurcible. (s/p)

La poesía no se puede enseñar no porque sea conocimiento propio de algún rito órfico si no porque su sentido se encierra en sí misma y no hay manera de traducirla a otro lenguaje que nos permita discernirla. Pero los elementos que la constituyen como discurso, manifestado a través del poema, se pueden describir y tipificar para entender cómo funciona lo poético; el resto se adscribe al ámbito fenomenológico, es decir, cómo el sujeto se relaciona con determinado poema. Tal como Higashi lo plantea en el artículo que he venido refiriendo: “Al sentido del poema se llega por la vía intuitiva, pero para poder comunicar este sentido hace falta mucho trabajo intelectual y argumentativo detrás”.[5]

Este trabajo intelectual y argumentativo es al que quisiera referirme en lo subsecuente. A partir del trabajo teórico de los formalistas muchas ideas literarias de siglos pasados se concretan y determinan para explicar el funcionamiento de un texto poético. Esto se continúa por varias vías (la nueva crítica, la estilística, la mitocrítica, etc.) pero quizás sea el estructuralismo, sobre todo la semiótica y la neorretórica de los sesenta, el pináculo para formular una teoría completa sobre la poesía en sus aspectos constituyentes. Una vez agotado este panorama, la crítica de la poesía se ha volcado sobre su orden pragmático como discurso: sus confines como género literario, la enunciación poética, las transformaciones de la poesía lírica, la analogía y simbolización, etc. También, a partir del asentamiento de los estudios culturales en la literatura durante los ochenta, se ha planteado una cultura de la poesía, línea que por cierto alienta muchos de los trabajos de esta revista Ancila, para intervenir su cerrado campo y mostrar su relación no solamente con otros discursos artísticos, pero con determinados contextos culturales y sociales que permitan mostrar cómo la poesía es un producto de nuestra experiencia cotidiana.

Todo este aparato crítico casi nunca llega a nuestros programas de estudio, mucho menos permea en la crítica de la poesía en general. En ciertos casos seguimos problematizados con el asunto de leer correctamente un poema para poder analizarlo y después interpretarlo. Como lo decía, es una falla de origen en nuestro sistema educativo la cual, mientras no la atendamos debidamente, seguirá afectando hasta la propia escritura de la poesía actual tal como se demuestra en el artículo de Higashi.

A manera de propuesta quiero compartir algunas pautas para la comprensión y lectura del texto poético que usualmente ocupo en mis clases. Se trata de una lista concisa de características del discurso poético y un esquema para su análisis. Esto no resuelve el problema a profundidad pero ayuda a deshacer algunas telarañas sobre la poesía para contar con lectores mejor preparados y convencidos de la increíble experiencia que aporta leer un poema. Cada uno los puntos que presento a continuación contiene una profunda discusión teórica de fondo, la cual en algunos casos sigue vigente e irresuelta. Bajo el criterio de comenzar por lo simple para después complejizarlo es que evito, en la medida de lo posible, largas explicaciones y referencias documentales para destacar de una manera sencilla las características principales sobre las cuales se debería basar un análisis del discurso poético:

1. El poema es un objeto lingüístico de una clase especial por los recursos y efectos que se reproducen en él y funcionan únicamente en él:
a. La relevancia de la forma o materialidad del texto atendiendo a los distintos niveles de la lengua (fónico, morfológico, sintáctico, léxico y semántico).
b. El efecto de extrañamiento[6] o desautomatización de lo habitual que provoca el aumento de la percepción en el lector (intensidad).
c. La correlación que guarda el plano de la expresión con el plano del contenido.
d. El desarrollo del texto desde el eje paradigmático a partir del uso de combinaciones y repeticiones.

2. El poema se presenta como una unidad independiente respecto a otros textos, discursos o actos del habla. Se trata de una unidad cerrada cuyo significado se explica por los mismos elementos que se contienen en el interior lo cual conlleva a pensar en la característica de autorreferencialidad.

3. Por lo tanto, el poema es una construcción verbal que apela a la búsqueda de su sentido (el mensaje profundo) por parte de un lector atento quien deberá establecer alguna lógica de organización de acuerdo con la correspondencia que exista entre los elementos del plano de la expresión y el plano del contenido.

4. La enunciación en el poema es distintiva respecto a otros géneros literarios a partir del sujeto enunciativo lírico (yo lírico)[7] quien expresa su experiencia con un objeto. Esta relación hace posible los siguientes aspectos:
a. Representa un acto de habla el cual se distiende en un espacio y tiempo presente “aquí y ahora” orientado por los deícticos.
b. Con ello el lector se involucra directamente en el poema el cual se actualiza y adquiere un grado de performatividad a partir del cual se vive la experiencia.
c. Este tipo de enunciación determina el sentido del poema a partir de la expresión de los enunciados. El sentido vendría dado por la objetivación de la experiencia del yo lírico.

5. El poema representa una relación particular e ilimitada con otros modos discursivos, textos, objetos y múltiples referencias (intertextualidad) desde donde se revela su complejidad y por tanto dificultad para establecer con claridad el proceso comunicativo.

Encyclopedia of Latin American LiteratureEstas características pueden quedar plasmadas de manera esquemática de tal modo que comencemos por buscarlas y argumentarlas con poemas específicos para posteriormente encaminarnos a una interpretación más completa. El esquema que presento a continuación se desarrolló a partir de uno que el Dr. Stephen M. Hart nos daba a los alumnos en el posgrado y el cual aparece referido en la Encyclopedia of Latin American Literature (1997) (1515). No está por de más agradecerle esta gran herramienta para el análisis del poema que él denomina “poetry map” la cual, en lo personal, me aclaró muchas lagunas sobre el discurso de la poesía además de iniciarme en la experiencia de César Vallejo.[8]

Mi experiencia en el salón de clase con el “poetry map”, su adaptación al contexto de las lecturas críticas y los conceptos que guían la enseñanza de literatura a nivel superior en México así como la consideración de la poesía como un discurso particular, me han llevado a proponer de manera esquemática las que considero características fundamental del discurso de la poesía. Como lo manifiesto entre mis alumnos, el “Texto poético. Esquema para su análisis” [Fig. 1] no es la verdad absoluta para el análisis, mucho menos de una compleja metodología crítica sino sencillamente de una herramienta de lectura más, entre las múltiples que existen para leer un poema, que comparto por si fuera de utilidad.

Muchos de los términos de este esquema se adoptan de diversos enfoques críticos sobre el texto poético. En adelante explico algo de ello:

El texto poético como discurso puede separarse en, al menos, cuatro aspectos característicos atendiendo a su conformación:

1. Plano de la expresión. Desde el formalismo ruso se insistió en la materialidad como fundamento del texto literario. El estructuralismo (Hjemslev) basado en la noción saussuriana del signo como unidad del lenguaje determina que el poema puede ser un signo lingüístico complejo, y por ello entiende al significante como plano de la expresión. De tal manera que se recuperan en este plano “las articulaciones suprasegmentales del significante” (Greimas, 17). En la propiedad del discurso poético existen convenciones que lo caracterizan. Por ejemplo las “estructuras estróficas” que corresponden al catálogo que tiene una lengua determinada para manifestar al poema (soneto, silva, octavas, etc.); pero también cualquier otra “organización en versos” que muestra la materialidad del poema desde un orden específico (división en estrofas). En esta secuencia también es pertinente abrir un espacio para considerar la “forma gráfica” de algún poema, esto es, un caligrama, poema ideográfico o cualquier otra variante icono-textual que se contiene de manera general bajo la categoría de poesía visual o experimental. En el poema el nivel de la lengua correspondiente a lo fonético también adquiere suma relevancia dados los orígenes orales de la lírica; las “onomatopeyas” representan un vestigio de esta tradición. Así mismo el verso contiene en su conformación una noción de “metro”, “rima” (o deliberada ausencia de ésta), “musicalidad” y “ritmo”. Ya sea bajo patrones regulares en una lengua específica o desde la búsqueda propia, pero estos elementos conforman la esencia de la materialidad de un discurso poético.

2. Plano del contenido. Bajo la misma noción estructuralista del poema como un signo lingüístico complejo, la parte correspondiente al significado serán todos aquellos elementos que se comprendan dentro del plano del contenido[9] y que en su correspondencia con el plano de la expresión detonan el sentido del poema en un primer acercamiento. En este plano intervienen como niveles de la lengua lo morfológico, lo sintáctico y lo semántico principalmente. En cada uno de ellos se pueden materializar elementos específicos del discurso poético. En los niveles morfológico y sintáctico se ubica la “morfosintaxis” en el poema, esto es, la función de las diversas palabras (morfología) y su combinación para integrar una frase (sintaxis). Así mismo, la conformación de dichas frases se analiza desde la “sintaxis” para determinar el esquema general de lo que pueda comunicar. En el nivel semántico estarán dos elementos que son de suma relevancia si consideramos la particularidad del discurso poético como expresado a partir de una serie de combinatorias que establecen paralelismo con algún referente (Jakobson). El “símil” se establece desde las palabras “como”, “cual”, “que” y otras no tan evidentes las cuales permiten comprender que el poema busca el acercamiento a una experiencia desde la analogía. De manera similar operan las “figuras retóricas” en el discurso poético destacándose la metáfora, la metonimia y la sinécdoque como las más recurridas. En esa misma lógica de apuntar al significado en el poema desde el nivel semántico y retomando lo que he planteado líneas atrás sobre el discurso poético como unidad cerrada y por ende autorreferencial, resulta de suma utilidad plantearse las “isotopías” en el texto para soportar determinada interpretación del poema. Finalmente, es también posible distinguir en este plano del contenido dos formas de representación que siempre han hecho de oposición en el discurso poético. La “imagen” como aquel conjunto de palabras que conducen a una imaginación figurada (vg. el poema erótico) contra la poesía de “idea” que asume desde su enunciado la representación de un conocimiento de algo inaprensible.[10]

Fuera de ambos niveles pero relacionados para articular un sentido más profundo del poema se encuentran los siguientes elementos:

3. Intertextualidad. El discurso poético se relaciona de manera especial con otros discursos, textos, objetos y otro tipo de referencias que brindan un significado tendiente a reforzar alguna interpretación del poema. Por ello en el momento de establecer la presencia de alguna “referencia textual” en el poema se parte a identificar el significado de esta copresencia. Lo mismo ocurre cuando se identifican “tradiciones temáticas” que tienden a brindar un sentido general del poema desde un contexto determinado (vg. los tópicos como el carpe diem, la mística en un poema, poesía de ocasión, etc.).

4. Enunciación. En Ensayos de semiótica poética Greimas ya consideraba que la enunciación era un enunciado de tipo especial “porque comporta otro enunciado en calidad de actante-objeto” (28). Un par de décadas antes, Käte Hamburger en La lógica de la literatura abrevió en el sujeto enunciativo lírico a partir de quien

se crea la obra de arte lírica, la ordenación recíproca de los enunciados dirigida por un sentido que el yo lírico quiere expresar en ellos. Cómo lo haga, de qué medios lingüísticos rítmicos, métricos o fonéticos se sirva, hasta qué punto el poema muestre o no una cohesión interna, eso corresponde a la faceta estética de su quehacer poético. Y en el resultado, el poema, no es posible distinguir si esa referencia de sentido resulta de la forma y coordinación de los enunciados o a la inversa la dirige. Pues sentido y forma son idénticos en el poema. (168)

No obstante estos antecedentes poco se ha explorado en la enunciación en los textos poéticos. Por esto se vuelve importante distinguir el proceso de enunciación que se presenta en algún poema; comenzando por determinar al “sujeto enunciativo” que emite los enunciados. Una ayuda para ello puede ser mediante la ordenación de los deícticos de espacio y tiempo. Desde esa instancia particular es donde se ubica también al “destinatario” en un proceso de comunicación propio del poema donde los lectores formamos parte del mensaje. La observación de estos tres elementos permitirá que tengamos mayor claridad para conocer el tipo de experiencia que este sujeto enunciativo trata de comunicar y a partir de la cual utiliza como objeto la expresión poética.

Seguir estos cuatro aspectos de manera atenta cuando leemos un poema nos permite no solamente acercarnos más a un sentido pero también sensibilizarnos gradualmente en la lectura del discurso poético. Así como Feynman y otros científicos comenzaron a divulgar la ciencia con el objeto de conservar su razón de ser en la actualidad, como profesores y lectores de literatura debemos hacer algo similar para que la poesía regrese a donde siempre ha estado: nuestro cotidiano andar en este mundo.

BIBLIOGRAFÍA
Higashi, Alejandro. “La poesía como intuición (primera parte)”. Ancila. Crítica de la poesía mexicana contemporánea. 2 (Primavera 2013). .

–––, “La poesía como intuición (segunda parte). ¿Quién lee poesía en México? 
Consumismo, exclusividad y poesía”. Ancila. Crítica de la poesía mexicana contemporánea. 3 (Primavera 2014). .

Feynman, Richard P., “Surely You’re Joking, Mr. Feynman!” Adventures of a Curious Character. New York: Bantam, 1986.

Cervantes, Miguel de, Don Quijote de la Mancha. 2 vols. ed. Francisco Rico. Barcelona: Crítica, 1998.

Irving Leonard, Los libros del conquistador. México: FCE, 1996.

Domingo Argüelles, Juan, “¿Por qué es un problema la lectura?”. Este País. 1 de enero de 2012. Web. 28 de julio de 2014.

Montalbetti, Cajas. Lima: Fondo Editorial PUCP, 2012.

Shklovski, V., “El arte como artificio”, en Tzvetan Todorov (ant. y pres.). Teoría de la literatura de los formalistas rusos. 3ª. ed. México: Siglo XXI, 1978, pp. 55-70.

Hart, Stephen M., “César Vallejo”, en Verity Smith (ed.). Encyclopedia of Latin American Literature. London: Fitzroy Dearborn, 1997, pp. 1507-1516.

Greimas, A. J. y aa. vv., Ensayos de semiótica poética. Barcelona: Planeta, 1976.

Hamburguer, Käte. La lógica de la literatura. Madrid: Visor, 1995.

 

NOTAS

[1] Alejandro Higashi, “La poesía como intuición (primera parte)”, Ancila. Crítica de la poesía mexicana contemporánea, 2 y “La poesía como intuición (segunda parte). ¿Quién lee poesía en México?
 Consumismo, exclusividad y poesía”, Ancila. Crítica de la poesía mexicana contemporánea, 3.

[2] No estoy muy de acuerdo con la versión en español de este libro desde el mismo título: ¿Está usted de broma Sr. Feynman? Así es que hago una traducción directamente del original en inglés. Las cursivas y el entrecomillado son del autor.

[3] Contextualizo el pasaje del libro de Feynman para quien resulte necesario: la frase, “Surely You´re Joking, Mr. Feynman!” proviene de una situación manejada inapropiadamente por el autor, quien desconociendo el protocolo en una ceremonia de té en la Universidad de Princeton, es reconvenido por la esposa del decano a partir de esta exclamación connotando una respuesta fuera de lugar (pp. 47-49).

[4] Higashi, “La poesía como intuición (segunda parte). ¿Quién lee poesía en México? 
Consumismo, exclusividad y poesía”.

[5] Higashi, “La poesía como intuición (segunda parte). ¿Quién lee poesía en México? 
Consumismo, exclusividad y poesía”.

[6] Del término ostranenie planteado por Víctor Shklovski en “El arte como artificio”.

[7] Habrá que aclarar que ese “yo lírico” no corresponde únicamente a la primera persona singular, se trata de una identidad generalizada que involucra a cualquiera de las otras posibilidades para enunciar en el poema: impersonal, segunda persona del singular y primera personal del plural. En las últimas décadas la teoría sobre la poesía comienza a distinguir entre “yo lírico”, “voz lírica” y “sujeto lírico”.

[8] Todavía puedo recordar, pese al tiempo transcurrido, una de las mejores clases de literatura que he tenido cuando expuso el tema del doble en la poesía de Vallejo. Todas estas enseñanzas marcaron parte mi rumbo académico.

[9] Greimas ha incorporado la noción de nivel prosódico para aquello que corresponde a las articulaciones paralelas del significante y nivel sintáctico para lo concerniente al significado.

[10] En la poesía del s. XVI pero sobre todo el XVII en España, esta oposición se resolvió a partir de una de las atribuciones del “concepto” según Baltazar Gracián en Agudeza y arte de ingenio donde se condensaba la imagen y la idea (expresión y pensamiento). Por ejemplo, estos versos de Quevedo sobre las secuelas de sífilis en el rostro de una mujer: “El olfato tenéis dificultoso/ y en cuclillas, y un tris de calavera/ y a gatas en la cara lo mocoso”.

[Fig. 1]

Fig. 1 APC

LA POESÍA COMO INTUICIÓN (PRIMERA PARTE)

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Alejandro Higashi

Universidad Autónoma Metropolitana – Iztapalapa

http://revistaancila.org/2013/03/01/la-poesia-como-intuicion-primera-parte/

Leer poesía definitivamente no se parece a leer un cuento o una novela, géneros con los que el lector suele sentirse más cómodo. La culpa no es de la poesía en sí misma, sino de todos esos años de formación lectora en lo que leer fue un proceso ligado a una praxis y a un resultado concreto: leer, de forma general, sirve para aprobar un examen, leer sirve para estar informado de las noticias y tener una opinión, leer sirve para conocer la trama de la novela de moda y conversar con los amigos, leer sirve para seguir una receta y cocinar un pastel. Siempre y en primer lugar, durante nuestra formación lectora, se nos entrena como lectores útiles a la espera de un resultado concreto de nuestra actividad lectora. Aunque leer una receta de cocina y un poema recorren fundamentalmente el mismo esquema, quizá no sea en el mecanismo de la lectura donde surgen las diferencias, sino en los resultados, justo cuando la lectura del poema debe traducirse en un comentario.

¿Qué información considera útil nuestro lector promedio? A menudo, la información figurativa, porque es de la que resulta más sencillo hablar y la que puede traducirse en un texto nuevo con mayor facilidad. Recordemos que el figurativismo en artes plásticas consiste en reconocer las semejanzas entre la obra de arte y la realidad que sirve de modelo. En una galería, se puede hablar de la proporción de las figuras delante de un cuadro de Botero, con sus grandes volúmenes, o de la perspectiva en las Meninas de Velázquez, pero luego resultará difícil hacer este mismo ejercicio con una instalación como Untitled (Placebo) (1991) de Félix González-Torres, formada por 500 kilos de caramelos envueltos individualmente en celofán plateado y dispuestos como una alfombra monumental. ¿Cuál es el rasgo artístico que identifica esta instalación y en el que debemos fijarnos como público para poder contarlo después a nuestros amigos? ¿Cuáles son sus proporciones? ¿Qué puedo decir de la sombra y el volumen? El juego expresivo de Untitled (Placebo) no se da en un plano figurativo y por eso nos cuesta tanto trabajo entenderlo (y explicarlo), sino en un plano de interacción y performance: al tomar un dulce, cada espectador participa activamente del tema de la obra, una reflexión universal sobre la epidemia de SIDA, pero también de la muerte y la pérdida, de la fugacidad de lo bello y hasta de la biografía del artista, pues también es un homenaje de Félix González-Torres a la muerte de su pareja, Ross Laycock, a causa del SIDA). Este mensaje no es figurativo, nadie comenta nada en la sala y, en el fondo, resulta más fácil llegar a él por la experiencia: al tomar un dulce de la instalación, el espectador participa intuitivamente del disfrute del caramelo, de la experiencia de la pérdida y de la creación artística, pues el proceso paulatino de desmantelamiento a lo largo de los meses que dura la exposición le da su forma última al derrame de caramelos.

Las soluciones poéticas de los últimos cien años han apostado por abolir el figurativismo; resulta obvia la crisis de lo figurativo en poemas clásicos como “Le bateau ivre” de Arthur Rimbaud, “Un coup de dés” de Mallarmé o “The Waste Land” de T. S. Eliot. Para la poesía mexicana, losNocturnos de Xavier Villaurrutia, el “Canto a un dios mineral” de Jorge Cuesta o “Muerte sin fin” de José Gorostiza representan sendas puestas en crisis del mismo fenómeno. Con estos títulos, parecería que la crisis del figurativismo es una exclusiva de los poemas excepcionales, pero en realidad, en cada poema escrito después de estas grandes obras, puede encontrarse el germen de esta crisis, hasta en el poema más breve e inocente.

En Irás y no volverás (1973), de José Emilio Pacheco, por ejemplo, puede leerse:

Gato

Ven, acércate más.

Eres mi oportunidad

de acariciar al tigre

–y de citar a Baudelaire (Irás y no volverás, 83).

Pacheco nos sitúa con este poema frente a una falacia figurativa (o correlato objetivo): aunque habla de gatos y de tigres, el poema no trata de gatos y tigres, sino de la compleja circulación de los textos literarios y de las poéticas asociadas a estos textos. Cuando el yo lírico pide al gato que se acerque, la alusión final a Baudelaire pone en relación este gato figurativo con el soneto baudelairiano de “Les chats”, en donde se identifican gatos y artistas por su naturaleza taciturna, su amor apasionado a la sabiduría y, claro, por su estética romántica; la “oportunidad / de acariciar al tigre”, sin embargo, no procede de la obra de Baudelaire, sino de una atribución de Champfleury en su libro de Les chats (5ª ed., 1870) a Joseph Méry, quien a propósito del gato de Victor Hugo expresó “Dieu a fait le chat pour donner à l’homme le plaisir de caresser le tigre”. Los tres nombres asociados, Victor Hugo, Baudelaire y Champfleury, al margen de la atribución incorrecta o no, sugieren la proximidad con el romanticismo francés y con la modernidad occidental, por lo que resulta sencillo pasar del gato de Baudelaire al tigre: una estética personal, de tono romántico, que devino en el primer planteamiento de la modernidad. Hojear la obra de Baudelaire se convierte para el yo lírico en la “oportunidad” de experimentar la modernidad como propuesta estética y compararla con la energía, fuerza y peligrosidad asociadas de forma natural al tigre. No hay historia y la presencia del “gato” y del “tigre” debe entenderse desde un segundo o tercer grado de sentido como una hiperbolización de una experiencia de la modernidad en la cual se sitúa cómodamente el yo lírico (y el lector, partícipe de las mismas coordenadas).

En la vida diaria, el motor de la lectura a menudo es narcisista y sus consecuencias apuntan de manera directa a la formación de la identidad del individuo. De alguien que practica futbol, esperamos un buen desempeño en la cancha y, cuando hablamos con él, que esté informado sobre los marcadores de los últimos partidos; de un ejecutivo de cuenta en un banco, esperamos que ingrese nuestro dinero sin problemas y que esté informado sobre los últimos movimientos de la bolsa mexicana. Cuando alguien se identifica a través de un hacer, esperamos que lo respalde con un saber. Si, como afirma María Alicia Peredo Merlo enLectura y vida cotidiana (73-108), los adultos leen con el propósito de forjarse una identidad lectora que contribuya a forjar un mito propio, significativo y articulado con una percepción de su acción como individuos dentro de su mundo social, a menudo la lectura de textos poéticos queda fuera de este juego en un punto: si bien es posible afirmar que se es lector de poesía y se pueden citar nombres y títulos, la conversación termina aquí porque los contenidos que transmite la poesía tienen una naturaleza sublime y escasamente comunicante. Si la lectura debe ofrecer información y la información que ofrece debe ser útil (Lectura y vida cotidiana, 87), parece obvio que el lector verbalizará con más facilidad su experiencia lectora frente a un texto figurativo que frente a otro cuyos contenidos son principalmente experiencias intuitivas o intelectuales.

Para entender la mecánica de una hermenéutica figurativa, nada mejor que revisar un texto narrativo. Veamos esta parábola atribuida a Buda:

Un hombre que estaba caminando por el campo descubrió, de pronto, que le seguía un tigre. Al llegar a un precipicio se asió firmemente de una higuera salvaje y quedó colgando en el abismo. El tigre olfateaba su presencia desde arriba. Temblando, miró hacia abajo y descubrió que otro tigre estaba esperándole. Sólo la higuera lo sostenía.

Dos ratones, uno blanco y el otro negro, comenzaron poco a poco a roer la higuera. En aquel momento descubrió una espléndida mata de fresas. Entonces, sosteniéndose de la higuera con una sola mano, arrancó una fresa con la otra. ¡Qué dulce estaba! (Brandon, “La presencia”, 206).

El lector reconocerá un relato sencillo en su desarrollo, si bien resulta complejo en su conclusión. Quizá los tigres y los ratones tengan una interpretación no figurativa, pero hasta aquí el lector se ha concentrado en comprender los vínculos de causa-efecto entre las acciones desde la perspectiva del hombre, con quien resulta fácil identificarse por su naturaleza figurativa: el hombre camina, topa con un tigre, huye y se encuentra con otro hasta quedar atrapado entre ambos; cuando parece estar en una situación delicada, pero estable, los ratones empiezan a roer su cuerda. Esta columna vertebral acepta muchas interpretaciones “inteligentes” fácilmente traducibles en términos de un nuevo discurso por parte del lector quien identifica un protagonista (el hombre), un antagonista cuadruplicado (los tigres y los ratones), un tiempo y un espacio no identificados con precisión (con lo que el lector se siente libre de aplicar la parábola a su situación actual). Quizá la parte donde pueda sentirse menos seguro y sobre lo que menos quiera hablar y extenderse sea el final, pues no hay propiamente un desenlace donde las causas estén ligadas al efecto último: ni se rompe la rama de la higuera a causa de los ratones ni se lo come ninguno de los tigres. El desenlace sorprende por su desconexión con la trama pero, como hasta aquí ha comprendido todo, este final fallido no le angustia. Cuando el lector puede reconstruir el texto y hablar sobre lo que lee, de inmediato se convence a sí mismo de haber comprendido el texto. En la parábola, la imagen del hombre amenazado por dos tigres y luego por dos ratones nos permite reconocer modelos de realidad que provocan la ilusión de cierta comprensión en la mente del lector por su proximidad con el entorno; aunque, sin duda, la lógica del “modelo de realidad” palidece por la desmesura de las circunstancias, pues en nuestra “realidad circundante” los tigres no acechan organizadamente y los ratones no suelen ser tan inoportunos.

¿Qué pasa cuando llegamos a un poema como “El tigre”, de Eduardo Lizalde? Para empezar, hasta el lector menos experto descubre que el figurativismo del texto es aparente:

Hay un tigre en la casa

que desgarra por dentro al que lo mira.

Y sólo tiene zarpas para el que lo espía,

y sólo puede herir por dentro,

y es enorme:

más largo y más pesado

que otros gatos gordos

y carniceros pestíferos

de su especie,

y pierde la cabeza con facilidad,

huele la sangre aun a través del vidrio,

percibe el miedo desde la cocina

y a pesar de las puertas más robustas

(El tigre en la casa, 10).

El tigre de este poema no es un tigre común y no encaja figurativamente con nuestro modelo de realidad. Para empezar, se trata de un tigre interior (“hay un tigre en la casa”, “desgarra por dentro” “sólo puede herir por dentro”) ocupado en una acción única (“desgarra por dentro”) y sus respectivas amplificaciones (“tener zarpas” para desgarrar y “herir por dentro” como un sinónimo). La descripción de sus rasgos esenciales (representados por el verbo “ser” a partir del verso “y es enorme”) se centra en su descomunal tamaño: “es enorme”, mayor a cualquier carnicero de su especie, temperamental (“pierde la cabeza con facilidad”) y tiene un agudísimo sentido del olfato que le sirve para percibir el olor a sangre (un fuerte estímulo para un predador) y luego el “miedo”. Se trata de un tigre interior y mayúsculo que no persigue la sangre, sino el miedo. Respecto al figurativismo de la primera parábola, el tigre presentado aquí resulta absolutamente inédito.

Sobre la desconexión advertida antes, aquí es absoluta. No hay una relación de causa-efecto entre un tigre interior y quien lo estudia: nadie adopta un tigre como mascota y lo encierra en su casa, nadie “mira” o “espía” a un tigre interior mientras lo desgarra y escribe un poema. La desmesura del animal contradice la naturaleza interior de los primeros versos (¿cómo puede estar “por dentro” si es tan grande?). Su hiperbólica capacidad para seguir el olor de la sangre y al miedo suena sobrenatural (respecto al modelo). Sobre los hábitos de los tigres reales, se trata de mamíferos profundamente territoriales (otra buena razón para no tenerlo “en la casa”) y que suelen aprovechar más los sentidos de la vista y del oído para cazar que el olfato, por lo que atacan tanto en contra del viento como en su misma dirección; el sentido del olfato lo usan para comunicarse entre ellos cuando delimitan su territorio. Pese a estas desconexiones, el poema progresará con un tigre que “suele crecer del noche”, que “coloca su cabeza de tiranosaurio / en una cama” y cuyo “lomo, entonces, se aprieta en el pasillo, / de muro a muro” y obstaculiza el acceso del sujeto lírico hasta el baño (“y sólo alcanzo el baño a rastras, contra el techo, / como a través de un túnel / de lodo y miel”). Hasta aquí, nuestro lector acostumbrado a entender la literatura en sus aspectos figurativos está completamente desconcertado y subrayará su confusión con un mutismo absoluto. Si bien el sustantivo “tigre” alude a un aspecto concreto de la realidad, su desarrollo apunta en un sentido muy diferente. Nada de esto puede ser “real”. La costumbre de leer y entender la literatura figurativamente crea el espejismo en nuestro lector de “no entender nada” ahora que la metáfora figurativa queda minimizada por la intención y perspectiva del poema.

¿Qué hace falta para “entender” el poema? En principio, crear las conexiones significativas entre todas estas partes inconexas. Eduardo Lizalde aprovecha la figura del tigre como un correlato objetivo de una gran amenaza interior, de un sentimiento de angustia afincado en uno mismo, con el que debe aprender a convivir y que se expresa en los otros poemas de El tigre en la casa. Ahí, este sentimiento de angustia vuelve a presentarse con distintos perfiles, por lo que en unos momentos el tigre interior será el amor (“Recuerdo que el amor era un blanda furia /  no expresable en palabras. / Y mismamente recuerdo / que el amor era una fiera lentísima”); en otro, será el odio mismo (“Grande y dorado, amigos, es el odio”, como grande y dorado es el tigre) y el miedo en sí (“Y el miedo es una cosa grande como el odio”). Al final, esta angustia interior y permanente se convierte en una furia creativa que se alimenta de los demás sentimientos y los sintetiza en un lance alquímico que confiere proporciones épicas al proceso creador:

De pronto, se quiere escribir versos

que arranquen trozos de piel

al que los lea.

Se escribe así, rabiosamente,

destrozándose el alma contra el escritorio,

ardiendo de dolor,

raspándose la cara contra los esdrújulos,

asesinando teclas con el puño,

metiéndose pajuelas de cristal entre las uñas

(El tigre en la casa, 133).

 El desenlace de este pequeño pero significativo poema también resultará desconcertante para nuestro lector: “Uno se pone a odiar como una fiera, /entonces, / y alguien pasa y le dice: / ‘vente a cenar, tigrillo, / la leche está caliente’”. Todo el odio, todo el miedo, todo el dolor, todo el amor, son pasiones miradas con desdén por el lector, quien no comparte este estado de angustia creadora. En su conjunto, el poemario distingue entre el sujeto lírico aterrorizado por la fuerza de su pasión creadora (“no miro nunca la colmena solar, / los renegridos panales del crimen / de sus ojos”, “ni siquiera lo huelo, / para que no me mate”), y el lector que puede pasar de largo sin entender ni compartir esta angustia existencial durante el proceso creador. El tigrees un correlato objetivo, mientras que el verdadero protagonista es un elusivo sujeto lírico en su papel de aterrorizada víctima por esta pasión creadora.

 Otro tigre, también famoso, pese a las semejanzas figurativas, apunta hacia una experiencia radicalmente distinta:

Péndulo

El obsesivo péndulo,

El tigre que da vueltas a la Nada.

No hay ninguna filosa oscilación

Que no tale un instante de la vida.

Pero sin su constancia y su impaciencia

Nunca hubiéramos sido.

No estaríamos

Aquí frente a su cuenta que se acorta

(Como la lluvia, 52).

 El tigre que da vueltas obsesivamente con la misma insistencia de un péndulo no es un tigre, sino una manera de transmitir al lector la experiencia del paso del tiempo. El poema retoma el tópico del tempus fugit y el paso continuo del péndulo-tigre se presenta como feroces tajadas a la vida. La sorpresa viene al final, pues contra la costumbre de la lamentación por el paso irremediable del tiempo, hay una clara y lúcida conciencia sobre el valor del tiempo ejecutor: si bien es el mismo que nos quita la vida, también es quien con su paso nos devuelve una y otra vez la conciencia del ser. No se trata de una verdad intelectual, sino de una experiencia de angustia y zozobra: la insistencia obsesiva del paso del tiempo, la inutilidad existencial del tigre que “da vueltas a la nada”, la amenazante “oscilación filosa”. Esta angustia por el paso del tiempo se transforma, en los últimos dos grupos de pareados, en una conciencia serena que advierte que el paso del tiempo también trae consigo el reconocimiento de la identidad del ser.

 ¿Los lectores que llegaron hasta aquí “entendieron” los poemas? Me parece que “entender” resulta un término algo sobrestimado y cuyo sentido deberíamos aclarar de vez en cuando. Quizá no se trata de “entender” nada, sino de crear relaciones pertinentes entre las partes para visualizar el todo, ese acto simple de poner las partes juntas y “explicar” la forma en la que se relacionan. Se trata de conectar, de llegar a una síntesis comprensiva. “Entender”, en los terrenos de la lectura de una poesía no figurativa, tiene más qué ver con “percibir” en su simultaneidad y coherencia los sentidos múltiples del poema producidos en los diferentes planos de construcción (el  métrico, el metafórico, el isotópico, el intertextual y más). Llegar a esta epifanía no requiere de un talento especial, sino de un trabajo muy atento de lectura, análisis de las partes y síntesis. James Joyce, en el capítulo XXV de Stephen Hero (una versión temprana de El retrato del artista adolescente), definía la epifanía artística como “una manifestación espiritual repentina, descubierta en la vulgaridad del lenguaje, en los gestos o en una fase memorable del propio pensamiento”, construida a partir, primero, del “reconocimiento del objeto como una cosa integral; luego, de su reconocimiento como una estructura compleja de naturaleza concreta; finalmente, cuando la relación entre las partes se aclara en su mayor perfección, cuando los componentes logran su composición más armónica, podemos reconocer lo que la cosa efectivamente es. Su alma, su esencia, salta a nosotros desde lo más exterior de su apariencia. El alma del objeto más común, la estructura que lo constriñe, aparece ante nosotros prístina. El objeto alcanza su epifanía”1. “Entender” el poema no es más complejo ni diferente a buscar el sentido del cuento, la novela o la parábola. Recordemos que en la parábola budista de los tigres y los ratones, nuestro lector “entendió” la parte figurativa, pero pasó de largo por la compleja situación final, para la que no tenía ningún antecedente figurativo desde la perspectiva de nuestro modelo causal de realidad. La desconexión advertida páginas atrás resulta significativa: el autor de la parábola desea que las situaciones adversas de la vida cotidiana, grandes (como dos tigres) o pequeñas (como dos ratones) no distraigan al hombre del disfrute de los placeres sencillos de la vida: disfrutar una fresa dulce en una situación de peligro no es lógico, pero justamente la fábula quiere transmitirnos la experiencia de vivir en una lógica diferente a la del mundo cotidiano. La parábola, en su sencillez, sólo se “entiende” cuando unimos un desarrollo narrativo lógico al inesperado e ilógico final. “Entender”, en el fondo, consiste en restablecer el sentido estas pequeñas epifanías estéticas por medio de un trabajo duro y sostenido de la inteligencia y la intuición.

 Tigres, en la poesía, hay muchos, pero ninguno tan hermético como “Piel de tigre” de Gerardo Deniz:

Piel de Tigre

Isla de tres pasos

con las uñas izquierdas tostadas a la lumbre de la chimenea, sin miedo ya del tizón que blande el Hombre, y te rayó con arte: sabe de formas simbólicas; tú nada–

recordar sobre ti que por un hápax se han perdido imperios

y callar sudando hasta el deshielo,

hundiendo los dedos en tu contrapelo imposible,

como Buda invocando el testimonio de abajo;

y cuando los torrentes se suelten y el fuego se apague y la serpiente retire la capucha,

parpadear de asombro:

se zambulló la muchacha y con el cabello empapado hay que reconocerla por los hoyuelos.

(Adrede, 107).

El lector que desea decir algo inteligente sobre aquello que ha leído llega aquí al extremo del mutismo: del tigre sólo hay un título y algunas sugerencias (las uñas, la piel rayada con arte, el contrapelo imposible), pero lo más normal al leer este poema es el desconcierto. No hay una pista para poner todas las partes juntas y llegar a la epifanía experiencial de la que hemos hablado. Quizá por eso Gerardo Deniz sea el ejemplo hiperbólico de un autor con críticos escasos. El poema, en todo caso, ha sido comentado por él mismo en 1996 en la revista Viceversa: el poema recrea, según “una lectura provisionalmente abreviada”, una escena en la que un hombre reflexiona, sentado en una piel de tigre (como de tres pasos de largo) delante de una chimenea encendida; este asceta recuerda a Buda, sometido a las tentaciones y aferrado al suelo para encontrar la paz. Al llegar al último verso, sin embargo, el mismo autor advierte la posibilidad de una nueva interpretación: una muchacha que “se zambulló, nadó y, al resurgir, estaba transformada y mojada tan a fondo, sí, que debió ser reconocida […] por los hoyuelos de las mejillas y la barbilla” (Red de agujeritos, 89-96). No se trata, por supuesto, de entender, sino de dejarse anegar por la falta de sentido, abandonar la seguridad epistemológica del sentido único y afrontar, valientemente, que el poema, cuando es grande, “no se entiende”; nos transforma, de algún modo, sin haberlo entendido.

Bibliografía

Brandon, David. “La presencia en la relación de ayuda”, en John Welwood (ed.), Psicoterapia y salud en Oriente / Occidente, trad. de David González Raga. Barcelona: Kairós, 1990. 199-208.

Deniz, Gerardo. Red de agujeritos, selección, prólogo y entrevista de Fernando Fernández. México: Ficticia Editorial – Universidad Veracruzana, 2012.

—–, Adrede. México: Joaquín Mortiz, 1970.

Lizalde, Eduardo. El tigre en la casa. Guanajuato: Universidad de Guanajuato, 1970.

Natali, Ilaria. “A Portrait of James Joyce’s Epiphanies as a Source Text”. Humanicus, Academic Journal of Humanities, Social Sciences and Philosophy, 6 (2011). Web <www.humanicus.org>

Pacheco, José Emilio. Irás y no volverás, 2ª ed. nueva versión. México: ERA, 2001.

—–, Como la lluvia. México: Era-El Colegio Nacional, 2009.

Peredo Merlo, María Alicia. Lectura y vida cotidiana, por qué y para qué leen los adultos. México: Paidós, 2005.

Poesía Cubana: José Angel Buesa

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Cienfuegos, Cuba 1910-Santo Domingo, República Dominicana, 1982

Fue un poeta romántico, con un claro tono de melancolía a través de toda su obra poética, que es primordialmente elegíaca. Se le ha llamado el «poeta enamorado».

Ha sido considerado como el más popular de los poetas en la Cuba de su época. Su popularidad se debía en gran parte a la claridad y profunda sensibilidad de su obra. Muchos de sus poemas han sido traducidos al inglés, portugués, ruso, polaco, japonés y chino. Otros muchos han sido musicalizados o recitados en unos 40 discos de larga duración.

Fue también novelista y escritor de libretos para la radio (novelas radiofónicas) y la televisión cubana, también fue director de célebres programas radiales en las estaciones RHC-Cadena Azul y CMQ, ya inexistentes.

CANCIÓN DEL AMOR LEJANO

Ella no fue, entre todas, la más bella,
pero me dio el amor más hondo y largo.
Otras me amaron más; y, sin embargo,
a ninguna la quise como a ella.
Acaso fue porque la amé de lejos,
como a una estrella desde mi ventana…
Y la estrella que brilla más lejana
nos parece que tiene más reflejos.
Tuve su amor como una cosa ajena,
como una playa cada vez más sola,
que únicamente guarda de la ola
una humedad de sal sobre la arena.
Ella estuvo en mis brazos, sin ser mía,
como el agua en un cántaro sediento,
como un perfume que se fue en el viento
y que vuelve en el viento todavía…
Me penetró su sed insatisfecha
como un arado sobre la llanura,
abriendo en su fugaz desgarradura
la esperanza feliz de la cosecha.
Ella fue lo cercano en lo remoto,
pero llenaba todo lo vacío,
como el viento en las velas del navío,
como la luz en el espejo roto.
Por eso aun pienso en la mujer aquella,
la que me dio el amor más hondo y largo.
Nunca fue mía. No era la más bella.
Otras me amaron más… Y, sin embargo,
a ninguna la quise como a ella.

CANCIÓN DE LA BÚSQUEDA

Todavía te busco mujer que busco en vano,
mujer que tantas veces cruzaste mi sendero,
sin alcanzarte nunca cuando extendí la mano
y sin que me escucharas cuando dije: «te quiero…»
Y, sin embargo, espero. Y el tiempo pasa y pasa.
Y ya llega el otoño, y espero todavía:
De lo que fue una hoguera sólo queda una brasa,
pero sigo soñando que he de encontrarte un día.
Y quizás, en la sombra de mi esperanza ciega,
si al fin te encuentro un día, me sentiré cobarde,
al comprender, de pronto, que lo que nunca llega
nos entristece menos que lo que llega tarde.
Y sentiré en el fondo de mis manos vacías,
más allá de la bruma de mis ojos huraños,
la ansiedad de las horas convirtiéndose en días
y el horror de los días convirtiéndose en años…
Pues quizás esté mustia tu frente soñadora,
ya sin calor la llama, ya sin fulgor la estrella…
Y al no decir: » ¡ Es ella ! » – como diría ahora -,
seguiré mi camino, murmurando: » Era ella…»

En el lilnk de abajo un libro de poemas que pueden bajar, de este excelente poeta

http://www.uninorte.edu.co/documents/71051/3866224/Poema+1

Arthur Rimbaud

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Jean Nicolas Arthur Rimbaud (Charleville, 20 de octubre de 1854Marsella, 10 de noviembre de 1891) fue un poeta francés. Abandonó la literatura a los diecinueve años para emprender un viaje que lo llevaría por Europa y África. Para él, el poeta debía hacerse vidente por medio de un largo, inmenso y racional desarreglo de todos los sentidos. En vida, sus méritos literarios no fueron reconocidos pero, con el tiempo, se abrieron paso entre las nuevas generaciones.

Poeta maldito, maldito poeta
La lectura teñida de nuestro poeta se viene practicando desde el primer momento. Cuando Paul Verlaine publica Poètes maudits (1884), dando a conocer una selección de la obra de Rimbaud en un ambiente poético dispuesto a emborracharse con ella, Monsieur Rimbaud está en Aden y es un joven parado de treinta años y escribe a casa: «La vida aquí es, por consiguiente, una verdadera pesadilla. No vayáis a pensar que me lo estoy pasando bien. Lejos de ello: incluso me ha parecido siempre que es imposible vivir de manera más penosa que yo». Sólo su madre y su hermana Isabelle conocen el paradero del poeta, y guardan el secreto con toda la avaricia y con toda la cazurrería campesina que Arthur detestó en la adolescencia.

Tan despistados andaban todos, lectores y sabios críticos, que dos años más tarde, en 1886, Gustave Kahn publica Illuminations y otros poemas (en la revista La Vogue, órgano de los simbolistas), como obra del difunto Arthur Rimbaud.

Abajo, el libro para descargar en formato pdf

A las cuatro de la mañana, en verano,
el dormir del amor dura aún.
Bajo los sotos se evapora
el olor de la noche festejada.

Allá, en su vasto taller,
al sol de las Hespérides,
ya se agitan — en mangas de camisa —
los Carpinteros.

En sus Desiertos de musgo, tranquilos,
preparan los artesonados preciosos
donde la ciudad
pintará falsos cielos.

Para los obreros encantadores
vasallos de un rey de Babilonia,
¡Venus, deja un momento a los Amantes
con el alma en corona!

¡Oh Reina de los Pastores!
Lleva a los trabajadores el aguardiente,
que sus fuerzas estén en paz
en espera del baño de mar de las doce.
_________________

Rimbaud_Arthur-una_temporada__en_el_infierno_pdf

Poesía amorosa egipcia

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En el Antiguo Egipto se desarrolló una de las primeras literaturas de las que se tenga registro. Lo más importante es que los egipcios fueron los primeros en desarrollar sus textos en formato de libro, al escribir en papiros. También grabaron sus textos en las pirámides, con conjuros, encantamientos y súplicas para que el faraón pueda asegurar su resurrección y vida eterna

La poesía egipcia es una de las más antiguas del mundo. Dividida su historia en 3 Reinos, la poesía amorosa aparece exclusivamente en el Reino Medio, llamado Nuevo, que representa el último gran florecimiento de la civilización egipcia.

Hay cuatro pequeñas colecciones de poemas de amor sobrevivientes de esos tiempos: 3 de ellas sobre papiro y la cuarta como ostracón – el fragmento de una piedra alisada para escribir sobre ella o como en este caso, de un gran jarrón.

Una muestra de dichos poemas a continuación

SUEÑOS DE FRAGANCIAS

Cuando sostengo a mi amor apretada
Y sus brazos pasan rodeándome furtivamente
Soy como un hombre trasladado a Punt (*)
O como alguien en las extensiones de cañas,
Cuando el mundo entero de pronto estalla en flores.
En esta tierra de sueños de fragancias del Mar del Sur,
Mi amor, tú eres esencia de rosas.

(*) Punt: un territorio que se supone estaba en la costa africana del Índico, del cual procedían varias maderas aromáticas, además de la resina de mirra y ciertos inciensos, lo cual le otorga el carácter de un lugar paradisíaco.

2.
Si ya, mi pequeña criada, has terminado
de trotar aquí y allá para vestir la alcoba de la señora
(mi querida antagonista espera ahora allí dentro),
te instruyo lo siguiente:
arregla las más blancas sábanas alrededor de su moreno
cuerpo
(encima debajo detrás entre).
Para ella nada de cama en mero lienzo real,
Y, muchacha, cuidado con usar telas comunes;
Luego adórnala con su más clara túnica,
Tócala con tus más exóticos perfumes
Y vete.
Ella está preparada.

3.
Encuentro a mi amor pescando
Los pies hundidos en los bajíos.

Desayunamos juntos
Y tomamos cerveza.

Le ofrezco la magia de mis muslos
Él queda atrapado en el hechizo.

4.
¡Mi amor ha regresado, déjame difundir la noticia!
Mis brazos se abren amplios para abrazarla,
Y el corazón hace piruetas en su oscura cámara
Feliz como un pez cuando la noche sombrea la alberca.
¡Tú eres mía, mi querida, mía para siempre,
Mía desde el día que por primera vez musitaste mi nombre!

AR Ammons

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Archie Randolph Ammons nació en Whiteville, Carolina del Norte en 1926.

Comenzó a escribir poesía a bordo de un destructor de la marina estadounidense en el Pacífico sur. Después de completar su servicio en la Segunda Guerra Mundial, asistió a la Universidad Wake Forest. Luego trabajó como vendedor de propiedades, editor, ejecutivo de la fábrica de vidrio de su padre antes de comenzar a enseñar en la Universidad de Cornell en 1964.

Ammons escribió cerca de treinta libros de poesía, entre ellos Glare (W. W. Norton, 1997); Garbage (1993), que ganó el Premio Nacional del Libro (National Book Award) y el Premio Nacional de Poesía Rebekah Johnson Bobbitt  de la Biblioteca del Congreso; A Coast of Trees (1981), que recibió el Premio Nacional de Poesía del Círculo de Críticos ; Sphere (1974), que recibió el Premio Bollingen; y Collected Poems 1951-1971 (1972), que ganó el Premio Nacional del Libro.

Sus muchas otras distinciones incluyen el Premio Wallace Stevens de la Academia de Poetas Estadounidenses, el Premio Ruth Lilly, la Medalla Robert Frost de la Sociedad de Poesía de Estados Unidos, y membrecías de la Fundación Guggenheim, Fundación MacArthur y de la Academia de Artes y Letras de Estados Unidos. Vivió en Ithaca, Nueva York, donde fue Profesor en la cátedra de Poesía de la Universidad de Cornell hasta su jubilación  en 1998.

A. R. Ammons murió el 25 de febrero de 2001.

Aquí algunas de sus poesías:

Acciones evasivas

Los poemas son formas de coloración protectora mediante las cuales

una persona insegura de sus verdaderos colores hace pruebas

de coloración para imitar los colores verdaderos o para

engañar la detección, ya sea por el engaño simple o

adoptando el disfraz de las convenciones comunes o para

atraer la atención de sus diferencias asumiendo

el acto no convencional, semejando ser normal por

la abierta y flagrante imitación de lo anormal: cómo

se va a volver uno invisible a veces a no ser por el

más llamativo de los anuncios de visibilidad cómo va uno

a ocultar la verdad a no ser que ciegue la

verdad con la verdad: cómo va uno a suprimir

el encuentro a no ser que confunda los términos del encuentro

luego de la averiguación: poemas, poemas, ¡cómo navegan!

avistando como cuando se hace un reconocimiento de enemigos y

llevándoselo lejos bajo las delicias del vuelo,

una liberación: o poemas para mantener la atención

de otros hasta que no tengan voluntad propia, perdida,

encantada, y con la impresión de que es dulce

quedar perdido por encantamiento: qué imposturas, farsas, fuegos de artificio

para despojar el aroma mediante un suave aroma: qué humillación

y súplica del piadoso poeta mientras conduce a los otros

a los pantanos sin persecusión: para no ser encontrados,

de modo que queden muchos poemas por encontrarse:

los poemas dicen, únete a mí en las fidelidades de

la igualdad, o en la confiada apariencia de lo aparente,

una unión de amigos: mientras tanto, la verdadera obra se realiza.

De «Brink Road», 1997

Viejo chiflado

La forma más rápida
de
cambiar
al
mundo es
gustarle
a uno
tal
como
está.

De «Brink Road», 1997

Mujer bonita

La primavera
a
su paso
se ha
convertido en
otoño.

De «Brink Road», 1997

Para mi amado hijo

Las moras que maduraron
poco después que te fuiste están
madurando de nuevo y las tormentas de truenos
tras el desgastado invierno
pasan por aquí de nuevo:
sigo esperando la estación
que te traerá a casa:
no sé cuántas veces
he plantado la semilla, regado
las plantas, contado los capullos.

De «Brink Road», 1997